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Tiempo de un nuevo rey

Ya no serán 14 los clubes que han logrado consagrarse campeones en el fútbol argentino. El Torneo Apertura 2007 escribirá en las páginas más gloriosas de la historia un nuevo nombre, uno inédito hasta el momento. Los candidatos a ganar el certamen son dos: Lanús y Tigre. El primero lleva tres puntos de ventaja y cuenta con las mejores posibilidades de quedarse con la corona, pero tiene una visita de riesgo en La Bombonera. El Matador ascendió desde la segunda División hace unos meses y su campaña ya es un hecho histórico para la institución. Este domingo el equipo de Victoria se enfrentará a Argentinos Juniors y su entrenador, Diego Cagna, esperará una ayuda de Boca, club con el que consiguió sus mayores éxitos como jugador.

Los primeros tres partidos de este torneo resultaron difíciles para Lanús. Dos derrotas —ante Independiente y Colón— y un empate en condición de local ante el recién ascendido Huracán habían desatado la ira de los fanáticos cuando tan sólo habían transcurrido 270 minutos del campeonato. A partir de ahí todo cambió radicalmente. En los 15 partidos siguientes, los de Ramón Cabrero cosecharon 11 victorias, 3 empates y apenas una caída, que los situaron como máximos aspirantes al título. El conjunto granate tiene un plantel joven, con poca experiencia, reforzado con unos pocos elementos externos y cimentado en torno al gran trabajo con las divisiones menores que realiza la institución.

En el historial de Lanús ante Boca hay un encuentro que resulta imposible de ignorar. Hace exactamente un año, estos dos equipos se enfrentaban en el mismo escenario que lo harán este domingo: La Bombonera. A los locales les alcanzaba con un punto para hacerse con el tricampeonato, pero la sorpresa se hizo presente. Fue derrota por 1-2 para el once dirigido en ese entonces por La Volpe y posterior consagración para Estudiantes en un increíble desempate. Hoy la situación es totalmente opuesta, porque Lanús es el que puede valerse de una igualdad para dar la vuelta olímpica mientras que Boca pretende ser el encargado de aguarle la fiesta.

La historia de un entrenador de Segunda División, que estuvo a punto de perder su trabajo, luego recuperó la senda del triunfo, consiguió el ascenso y llegó a pelear por el título en su primera temporada en la elite, seguramente sería excelente para una película fantástica. Esa montaña rusa de emociones es la que vivió Diego Cagna en los últimos 12 meses, desde que se hizo cargo de la dirección técnica de un Tigre que sueña con un tropiezo del Granate. Siempre pensando en mejorar su promedio con la mira puesta en mantener la categoría, este equipo llegó a una posición de privilegio de repente, inesperadamente. Este domingo necesitará derrotar a un rival difícil como Argentinos Juniors para que su ilusión sólo dependa de lo que haga Boca ante Lanús.

Quedan pocas horas para el desenlace del torneo. Un nuevo campeón aparecerá en escena y tanto Tigre como Lanús quieren quedarse con este honor. La guerra del norte contra el sur tendrá su batalla final este domingo.

6 comentarios:

Martín dijo...

Yo me quedo con lo que comentas, que Cagna estuvo a un paso de ser destituido...y ahora esta donde esta, los milagros del futbol...

¿Por cierto, que pasa con el River? es que va de ridiculo en ridiculo, lo de hoy con el Olimpo...

Garrincha dijo...

Por aquello de la emoción y de que la campaña de Tigre lo merece, me gustaría que se diera la cábala del desempate, pero tampoco me desagrada si gana el Granate.

Un saludo!!

Pavlo dijo...

Que Lanús salga campeón de Argenitna me produce la misma sensación que ver a Arsenal a un paso del título sudamericano: tristeza. Porque los grandes no estan. Y el buen fútbol tampoco.

cityground dijo...

Me alegro por Lanus, es un premio al trabajo bien hecho durante años.

Aunque Tigre hizo una campaña increible, tambien merecia el titulo.

Boca y River que espabilen, con el nombre no se gana en ningun sitio.

cityground dijo...

Me alegro por Lanus, es un premio al trabajo bien hecho durante años.

Aunque Tigre hizo una campaña increible, tambien merecia el titulo.

Boca y River que espabilen, con el nombre no se gana en ningun sitio.

chimoeneas dijo...

no he visto los suficientes partidos para saberlo, pero que ganen equipos chicos no supone tampoco un retroceso para el fútbol argentino (que desgraciadamente está tocado por otros temas).

ariel, vos que conoces más el tema: hay algún "pique" entre el norte y el sur de buenos aires? o solo se subraya esa casualidad?