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Copa Libertadores: Fluminense hizo historia ante Boca

Esta noche Fluminense se ha hecho mayor. Si pretendía hacer historia, ¿que mejor que ante el conjunto que ha dominado el continente sudamericano los últimos años con mayor autoridad, en un escenario inmejorable y de la forma en que se ha conseguido? El Tricolor acaba de batir (3-1) al gran conjunto xeneize en un Maracaná bien engalanado para la ocasión, con un graderío a rebosar de color y pasión, mucho humo debido a las bengalas y una torcida que no dejó de alentar en todo el choque.

Fluminense jugó con el convencimiento de los grandes, de aquellos que confían en sus posibilidades independientemente del rival que tengan delante, es decir, con el poso que desprenden aquellos que se saben superiores. Cinco victorias en otros tantos envites como local en la copa lo avalaban, aunque el juego desplegado en el primer tiempo dejó bastante que desear, especialmente en las filas del Fluzão.

En los primeros 45 minutos fueron se impusieron las pizarras, con un excesivo encorsetamiento táctico y mucha tensión sobre el césped. Boca fue mejor, pero no hizo lo suficiente como para obtener ventaja.

Riquelme jugó de inicio (superó sus problemas estomacales) mientras Ibarra regresaba tras un largo período de inactividad por las lesiones musculares. En los locales, Renato Gaúcho se reservaba la baza de Dodó para el momento preciso, aunque sobre el campo puso un equipo bien armado para protegerse y atacar con eficacia.

Las primeras ocasiones llegaron a partir del minuto 13, cuando Washington abrió la veda con un remate alto tras un desborde y centro de Gabriel por la derecha. La contestación de Boca llegó mediante un disparo desviado de Palermo pocos minutos después. El conjunto argentino no se encontraba cómodo sobre el tapete pues su eje principal, Riquelme, estaba siendo constantemente atosigado por Arouca, su sombra toda la noche.

Sin embargo ello no impedía al Xeneize dominar la contienda, especialmente por el repliegue local, excesivo en algunos momentos pues los porteños lograban encerrarlos en su propia área apenas con los centros por los costados de Dátolo y Palacio o Ibarra.

Fluminense salía esporádicamente de su cueva en contras que soltaba como latigazos. En una de ellas bien manejada por Arouca forzaron una falta peligrosa que cerca estuvo de convertir Thiago Neves.

Pero el campeón no estaba dispuesto a dejarse sorprender, y a los 31’ una jugada labrada por la izquierda entre Morel Rodríguez y Dátolo devolvió el peligro al área local, aunque la finalización de Vargas no fue buena.

Poco después llegó una falta perfecta para Riquelme (min.33'), a unos 25 metros frente al arco. El error en el lanzamiento de Riquelme indicaba que no sería su noche, pues jamás pudo desembarazarse de los marcajes a los que Arouca y Conca lo sometían y tampoco pudo dar ninguna de esas maravillosas asistencias a las que nos tiene acostumbrados. De ahí al descanso apenas cabe destacar un cabezazo en plancha de Palermo al que F.Henrique supo responder apropiadamente.

Ya en la 2ª mitad la presión xeneize causó efecto desde el pitazo inicial, pues en seguida recuperó Riquelme ante Gabriel y cedió para el chut flojo de Palermo. Un momento después ocasión de Palacio que despeja en el primer poste F.Henrique. El campeón necesitaba un gol y no iba a especular.

Pero Fluminense no sería la comparsa de la primera mitad, y cada vez se soltaría más en ataque. Primero fue Thiago Neves el que con un zurdazo raso desde la frontal a los 51' casi anota el primero. Minutos más tarde una jugada mágica de Gabriel con una combinación en el área con el propio Neves (taconazo del lateral incluido) casi acaba en gol. Pero sería Boca el que inaugurase el marcador un minuto más tarde tras cabecear Palermo justo al segundo palo un excelente centro de Dátolo desde la izquierda.

Una vez más aparecían los fantasmas para un equipo brasileño, pues Boca es (era) un ogro al que ninguno conseguía superar, ni en casa ni fuera, y más aún con el marcador en contra. Pero este Fluzão es distinto, sabe competir y tiene alma de campeón.

Renato Gaúcho reaccionó pronto introduciendo a Dodó, que en el primer balón que tocó forzó una peligrosa falta en la frontal para que Washington transformase un golazo con la derecha, en un golpeo ante el que nada pudo hacer Migliore. Apenas 5 minutos tardaron en responder los brasileños. Así, poco a poco comenzaba a minarse la moral xeneize.

Palacio tuvo una chance clarísima a los 67' minutos, aunque le pegó mordida, desperdiciando la ocasión más clara para volver a dar ventaja a los suyos. Acto seguido contragolpe desperdiciado por Washington y Dodó, excesivamente acaparadores. El que avisa no es traidor dice el refrán, y el Flu advertía que su segundo gol estaba al caer.

Y tan cierto era que en una jugada aislada por la izquierda, Darío Conca centró para Washington con la fortuna de que el balón golpeó en Ibarra, que desacía el empate a favor de los brasileños. Apenas era el minuto 70, tiempo más que de sobra para reaccionar, cosa que hizo bien Boca acorralando a su rival en su arco y creando ocasiones por medio de Dátolo (el mejor de los suyos) y el siempre voluntarioso Palermo, que no obtuvieron premio pese a la insistencia.

Ya en los minutos finales, una contra dirigida por Dodó (adornada con una maravillosa roulotte a lo Zidane) casi pone el tercero en el electrónico. Palermo quiso gritar gol de nuevo pero un ortodoxo cabezazo que repelió el larguero y una nueva parada de F.Henrique lo evitaron, en lo que junto a la tijereta final de Dátolo fueron las últimas chances de Boca.

El duelo murió en la portería xeneize tras un balón hábilmente robado por Júnior César en el 90’, que casi culmina con gol tras superar por el palo corto a Migliore, aunque el balón besó el poste. Instantes después Dodó puso la sentencia en el 92' al recuperar un balón aprovechando la desesperación boquense por trazar una jugada rápida.



El campeón cayó con todos los honores, peleando hasta el fin en ambos choques y quizá mereciendo mejor suerte, aunque no se puede tildar de injusto el pase de Fluminense, que se verá las caras ante Liga de Quito, siendo esta la primera vez que ambos disputarán la final, por lo que tendremos nuevo campeón. Por cierto, como curiosidad apuntar que ambos ya coincidieron en la fase de grupos, igualando sin goles en la capital ecuatoriana y con victoria mínima para Fluminense en la última jornada en un duelo intrascendente (1-0).

¿Favorito? Yo no me decantaría por ninguno en especial, aunque he de reconocer que esta noche el conjunto brasileño me ha dejado una grata impresión.

4 comentarios:

Fútbol de Primera dijo...

Y... Algún día se tenía que terminar. Si llegaba a ganar Boca de vuelta esta Libertadores ya iba a ser una cosa insoportable. Qué final tendremos! Dos de los cuatro mejores equipos de la Copa enfrentándose (Boca y San Lorenzo fueron los otros, a mi gusto). La Liga no tiene que fallar tantos goles en la casa blanca si quiere llegar con aspiraciones al Maracaná, que será una caldera (definen en Brasil). Lástima que hay que esperar hasta el 24 creo para el primer partido.

Saludos! Ahora en un rato subo la crónica a Fútbol de Primera.

Mauricio dijo...

ESPECTACULAR el ambiente en el Maracaná. yo sé que los jugadores de Boca no se achican, pero creo que ayer se sintieron realmente visitantes y aunque el ambiente no fue determinante, si debe haber tenia su influencia.

El Flu, gano con buenos argumentos, aunque el 2do gol llegara de forma fortuita. Bien por ellos.

cityground dijo...

Me alegro que se metiera el Flu, Boca ya cansa es como el Madrid o el Milan en Europa y no los trago.

Bonita final entre dos novatos, voy con Liga pero si gana Fluminense tampoco me sentaría demasiado mal.

Washington debe ser veterano, lo recuerdo del At. Paranaense donde se hinchaba a meter goles, luego estuvo en Japon donde metería también los suyos.

Fútbol de Primera dijo...

La historia de Washington es bastante particular. Además de ser un trotamundos (llegó a jugar también en el Fenerbahce con el "Burrito" Ortega) y ya estar veterano, creo que tuvo que ser operado del corazón hace no mucho tiempo. Está viviendo como una segunda juventud, ya que ha sido de los delanteros más decisivos de la copa. El gol que hace ayer de libre directo es exquisito.

Pasen por el blog que ya está la crónica! Saludos!