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La moral del Alcoyano (versión Galesa)

Creo que debo comenzar esta historia explicando en breves líneas el significado de la primera mitad del titulo, por respeto sobre todo a nuestros lectores no españoles.

Al norte de la provincia de alicante, situada al Sureste de la península y al sur de la Comunidad Valenciana, existe una pequeña ciudad (60.000 habitantes), llamada Alcoy.

Conocida por sus fiestas de Moros y Cristianos, y cuna de algún personaje de infausta memoria, hay otro factor que agranda su fama y la eleva en nuestro particular altar futbolístico.

Y es que es la sede del Club Deportivo Alcoyano, histórico equipo que en los años cuarenta logro la hazaña de jugar varias temporadas en primera división.

Y de esa época es la frase que encabeza el artículo, y que pasó a la cultura y al vocabulario popular (o en su versión de : "tienes mas moral que el Alcoyano").

El origen de la misma esta envuelto en la oscuridad, ya que (como es típico), existen varias versiones. Unos hablan de que el equipo de por entonces y sus aficionados nunca se rendían, confiando siempre en salir adelante, a pesar de su mala situación clasificatoria y lo precario de su plantilla (lo que décadas mas tarde convertiría el Cádiz en un arte), pero la versión que mas me gusta, y la que tiene que ver mas con lo que voy a contar después, es otra.

Se trataría en este caso de que en el transcurso de un partido, el equipo perdía por varios goles de diferencia (ni el numero, ni el rival ni el torneo esta claro, pero debían ser 4 o 5 al menos).

El arbitro, apiadado de ellos, pito el final sin añadir tiempo, para aliviar su agonía. Pero…hete aquí que los jugadores del Alcoyano empezaron a protestarle, argumentando que les quitaba la posibilidad de remontar el partido...

Tan épico(o cómico, depende de cómo se vea) hecho, a medias entre la historia y la leyenda, tuvo la virtud al menos de convertirse en eterno recuerdo, que no es poco.

Y ahora, volvamos al presente, exactamente al 27 de diciembre pasado. El lugar, Gales, exactamente su zona noroeste, donde se encuentra el pequeño puerto de Porthmadog, de poco más de 4000 almas.

Esa jornada había tenido lugar el “Boxing Day” Gales. Aprovechando la misma, la liga de Gales cruza a los equipos que mas rivalidad tienen entre si, para de esa forma asegurarse mayor asistencia y recaudar mas en taquilla. Luego, en los primeros días de enero, se vuelven a enfrentar entre si los rivales, pero en la sede contrario.

Sin embargo, al Porthmadog el asunto no le cuadraba…y es que su encuentro era el único donde no existía rivalidad relevante, su oponente, el Connahs Quay Nomads (precioso nombre por cierto), procedente de una localidad a 150 kilómetros de distancia, no era precisamente el candidato ideal para un derby local…de hecho, el Porthmadog se quejó, sobre todo porque no le veía sentido a que si una jornada le tocaba ser el desgraciado, tuviera que repetir de nuevo con el mismo rival unos días después, con la perdida económica que eso suponía, sobre todo en comparación con sus rivales…y es que mientras en otros campos ese día tenían con diferencia la mejor entrada del año, al partido de los del Puerto tan solo asistían 213 espectadores…

Pero al menos esos 213 incondicionales jamás olvidaran el choque, y el recuerdo de lo que ese día vieran, les permitirla alardear, entre jarra y jarra de cerveza, dentro de unas décadas, de que ellos estuvieron allí.

Llegaban los locales al encuentro con la necesidad acuciante de vencer, tras cuatro derrotas consecutivas.

Pero la cosa no empezó bien. A los cuatro minutos, primer tanto de los visitantes, que a los 17 aumentaban su cuenta.

En el 21, el Porthmadog consiguió reducir distancias. Pero…lo peor estaba por llegar.

En el 30 los Nomads lograban su tercer tanto, con ese uno a tres finalizaba la primera mitad.

En el 58, caía el cuarto, y en el 70, a falta de veinte minutos para el final del partido, el uno a cinco.

Todo parecía sentenciado, pero entonces, en uno de esos giros del destino, en uno de esos “Turning Points “de los anglosajones, comenzó a cambiar el panorama…

Apenas se sacó de centro, el jugador visitante Phil Doran logró hacerse expulsar, al protestar airadamente la señalización de una falta por el árbitro.

Justo después, el Porthmadog hacia su segundo. Era el minuto 71.

En el 77, penalti a favor de los locales (según los forasteros, fuera del área), que era convertido por Foster. 3 a 5.

En el 81, Rowley ponía mas cerca el milagro, 4 a 5.

Y si, este se produjo. Pero para hacerlo más grande aun, tuvo un protagonista estelar, un mito de la historia del club y del futbol Galés.

Se trató del veteranísimo Marc Lloyd- Williams (35 años) que debutó como futbolista en el Porthmadog en 1992, y que había regresado al equipo que le vio nacer a comienzos de esta temporada, tras haberse convertido en el transcurso de su carrera (que le llevo en ocasiones a jugar en categorías inferiores inglesas) en el máximo goleador histórico de la liga de Gales (con 279 goles en 399 partidos, incluidos 47 en la temporada 2001-2002).

Pues bien, dos dianas suyas, en el 86 y en el 95, convirtieron el sueño en realidad. Un pequeño nuevo milagro, uno de tantos que tan grande hacen al deporte cuando se producen, había tenido lugar. Ese 6 a 5, ese remontar un 1 a 5 en 20 minutos, se convertirá desde ahora en una muesca mas en la historia del fútbol, aunque sea apenas un reglón minúsculo, escrito en letra pequeña…

Como no he logrado encontrar (y ya dudo de que exista), el video del partido, os ofrezco el resumen del partido anterior entre ambos oponentes, para que os hagáis una idea del nivel del fútbol en Gales (recomiendo verlo, especialmente las ultimas jugadas y goles…).



Y aunque no tenga casi nada que ver, la cantante galesa Duffy, nacida en una localidad muy cercana al puerto, uso dicha ciudad como escenario de su video Rockferry…y como me gusta la canción, ahí os la dejo, por si os apetece escucharla….

Ah, por supuesto, este articulo no habría sido posible sin el aviso de nuestro amigo City, que fue quien me dio a conocer lo sucedido. ¡ Gracias ¡

5 comentarios:

Garrincha dijo...

Seguramente en un campeonato de mayor nivel esto hubiera sido prácticamente imposible, pero parece que ese término se le resiste a nuestro deporte ;)

Por ejemplo, justo hoy se enfrentan entre sí Atleti y Barça, cuyos duelos coperos de los últimos años han deparado historias increíbles, quizá la mayor de ellas la remontada culé del 0-3 y 2-4 al 5-4: impresionante!!!

También recuerdo hace unos años que vi en un programa del Canal Plus un resumen a modo de anécdota de un partido de la selección de Irak (creo), que perdía 4-0 y en el último tramo del partido logró empatar ... aunque finalmente cayó 5-4 jaja

Un saludo!!

jpx dijo...

Espectacular Martin, me ha encantado el artículo y la explicación del tema de la moral del Alcoyano, a mi me llegó una versión parecida y era que perdían un encuentro por 11 goles o asi y cuando marcaron el de la honra volvieron corriendo al sprint para el saque de centro, para tratar de remontar.

No se qué versión será la autentica, pero ambas historias desde luego merecen ser sacadas a la palestra.

Genial.

Antonio dijo...

¿Soy yo, o los goles del equipo rossonero los celebran con el inglés "yeaaaaaahhh" y el de los del equipo amarillo con su versión galesa?
Es muy probable que me columpie, pero es la impresión que me da...

cityground dijo...

Grande Martín, estaba claro que ese partido se merecía un artículo aunque solo hubiera 213 tíos en el campo, es la "madre de todas las remontadas".

Anónimo dijo...

Y hablando de remontadas, el 5 de enero se celebra el aniversario de la remontada de la U.D Salamanca contra el F.C Barcelona, en el Helmántico, con un balón al larguero del azulgrana Couto, y en la siguiente jugada el gol de la victoria del Salamanca.