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Crónica de una tragedia Griega

Casi todos los focos del mundo del futbol se concentraban ayer sobre la pradera de Chamartin. El posiblemente mejor equipo del mundo, en el campo del eterno rival, jugándose la liga, y tal vez más importante aun, el prestigio, la confirmación definitiva.

Y lo logró.

Pero aunque pueda parecer imposible, no todos los ojos se dirigían al estadio madrileño. Al menos los de un país, convergían en otra dirección….y allí también hubo espectáculo, épica e incluso tragedia…lo cual, tratándose de la tierra que los inventó, no nos debe extrañar…

Casi 50.000 espectadores (y mas hubieran podido entrar de no ser por las medidas de precaución para evitar choques entre las aficiones rivales) acudieron al estadio olímpico de Atenas para asistir a un encuentro que dificilmente sean capaces de olvidar alguna vez. La final de la Copa de Grecia.

Frente a frente, el Olympiacos, dominador absoluto del actual balompié heleno (campeón de 12 de las 13 ultimas ligas y cuatro de las cinco ultimas copas), y el AEK de Atenas, el eterno tercer equipo del país, un pequeño escalón detrás el binomio Olympiacos-Panathinaikos.

También, y a modo de duelo particular entre pistoleros, sobre el campo, uno en cada equipo, se encontraban los dos máximos goleadores de la Superliga griega, los argentinos Ismael Blanco y Luciano Galletti, 14 tantos.

En juego, para el olympiacos, estaba reeditar el titulo del pasado año y volver a lograr el doblete, por segundo año consecutivo. Para el AEK, volver a elevar un trofeo que no consigue desde el 2002.

A veces, estos duelos de tanta tensión y rivalidad deja partidos oscuros, cerrados, con mas miedo que vergüenza, condenados a no ver goles o alguno, solitario y casi furtivo…

Pero esta vez, no.


Corría apenas el minuto tres cuando en uno de los primeros ataques amarillos, un pase desde el interior del área llegaba a la cabeza de Blanco (posiblemente en posición ilegal) y desde allí al fondo de las mallas.

Empezaban bien las cosas para el AEK.

Y mucho mejor se le puso en el ocho, cuando el argentino conseguía su segundo gol, en una rápida internada en el área que culmina en un tiro que pasa por debajo de las piernas de Nikopolidis.

Con este marcador finalizó la primera mitad.

Tal vez, si los capitalinos hubieran podido calmar el partido tras el descanso, mantener su puerta a cero en las primeras acometidas de los blanquirrojos, la final hubiera acabado ahí, pero… En el primer minuto de la reanudación, en una acción parecida a la del primer tanto del encuentro, el jugador ingles(cedido por el Blackburn Rovers) "Matt" Derbyshire bate de un testarazo la meta de Saja.

Gol de la esperanza para el campeón.

Y en el 69, tras el saque de una falta, un despeje poco efectivo del guardameta deja el balón en el interior del área, y en mitad de una melee de atacantes y defensores, es finalmente el brasileño Dudu quien logra introducir el esférico en la portería. Un gol feo, falto de cualquier estética, pero…valido igualmente. Empate.

Y ya, cuando parecía que estábamos abocados a la prorroga, al borde del 90, otro argentino, Nacho Scocco, en una preciosa jugada personal (que venia de un saque de banda…seguro que escucharon la conferencia de Benito Floro sobre la importancia del saque de Banda en el juego ofensivo), se va de varios defensores y bate con un disparo pegado al palo a Nikopolidis.

Un final hermoso para el encuentro, sobre todo para los aficionados del AEK y sobre todo…

Si ahí se hubiera acabado el choque.

Pero en el 95 y 24 segundos, el balón, que venia volando desde el centro del campo, tras una serie de testarazos, es introducido en la meta, de nuevo por Derbyshire, al que algún periodista guasón hoy podría llamar, con justicia histórica, “La mejor cabeza del imperio Británico desde Winston Churchill”.

No hubo tiempo para mas, y el partido se vio abocado a la prorroga, donde el AEK partía en desventaja, tanto moral, como numérica, debido a la expulsión en el 90” de Kyrgiakos.

Y eso se pudo comprobar cuando en el 101, Galletti recibe un pase medido y cruzando el balón logra batir a Saja. Cuatro a tres, que cruel es el futbol, se dirían los hinchas canarios…

Pero las cosas mejoraron de repente. En la celebración del gol, el argentino comete la estupidez irresponsable de hacerse expulsar, al quitarse la camiseta (no, no creo que me pase, dejar con 10 a tu equipo por una acción así, es para que te sancionen con medio sueldo, y mas con lo que estaba en juego), igualando los efectivos de ambos equipos.

Y en el 106, de nuevo Scocco marca, en un extraño gol, lo que parecía un pase al centro se transforma en un tiro medido que engaña al portero. Empate a cuatro.

Tras el gol, es el Olympiacos el que se ve con un hombre menos, con la expulsión del “Australiano” Avraam Papadopoulos.

Pero la superioridad no fue aprovechada por el equipo ateniense, y el partido se vio abocado a los penales, como era de esperar tras todo lo sucedido. No se puede luchar contra el destino, y como un culebrón tiene que acabar con boda, una final con tanto vaivén del marcador, expulsiones y goles en el último minuto tiene que concluir desde los 11 metros.

Pero si no bastaban los 120 intensísimos minutos disputados y los ocho goles para convertir en mítico el duelo , lo que vino a continuación hubiera sobrado para que la copa del 2009 pasara a la historia, y quede por largo tiempo en la retina y la memoria de los espectadores.

34 penaltis, 34, de los que se convirtieron 29, fueron necesarios para dirimir el campeón. Cuando iban por los veintitantos, reconozco que me dio por pensar que si yo hubiera sido el árbitro, hubiera dado por concluido el encuentro, reunido a los capitanes y les hubiera dicho “chicos, ambos os merecéis la copa, ¿Qué os parece si os la repartís y nos dejamos de milongas, que he quedado a cenar, eh?

Y es que, se hubiera dado el resultado que se hubiera dado, hubiera sido injusto, doloroso, cruel, Trágico, en suma, para el perdedor.

Primero tiraba el AEK, luego los del Pireo. Cuando marcaba el AEK un penalti parado por su portero le hubiera dado el titulo. Y en una ocasión al menos, eso sucedió…o casi. El balón fue blocado, pero el maldito se termino introduciendo tras la línea…

Pero la emoción no se detenía ahí, cuando un jugador del AEK lanzó al palo, o cuando Nikopolidis atajaba un balón, era entonces cuando Saja aparecía y se convertía a su vez en salvador de su equipo.

Con tantos penaltis y los expulsados de ambos equipos, casi todos los jugadores lanzaron en dos ocasiones….incluidos los arqueros, que por cierto, convirtieron todos sus lanzamientos…

Incluido el final. Y es que tras parar el penal del argento Pelletieri (mas que una final griega parecía argentina, con tanto protagonismo platense…creo que este partido debería bastar para convencerles de lo hermoso de tener allí su propia copa), el veteranísimo Nikopolidis, el George Clooney heleno (aunque a mi me recuerda mas a Ravanelli), como era casi inevitable (a esas alturas yo estaba seguro ya de que la suerte se decidiría en el tiro de uno de los porteros) batía a su rival y acababa con el sufrimiento de las aficiones…o al menos de la suya. Pocas veces una derrota podía ser tan amarga, no quiero imaginar lo que debió ser la noche para los forofos del AEK...admito que yo, mas o menos neutral, me inclinaba por su victoria (por un lado por el excesivo peso del Olympiacos en el fútbol local en estos momentos, por otro porque Tsartas jugo alli)...lo cual no quiere decir nada, lo que tenia que pasar, pasó.

Valverde, tras su traspiés inicial en la temporada en su eliminación por el Anorthosis, acababa triunfante, en el que tal vez sea su último partido oficial con el equipo del puerto, si las informaciones que apuntan a que será el próximo mister sevillista se confirman…

Gracias a ambos por lo visto, y gracias al fútbol por ser capaz, sin guión alguno, de emocionar como pocos espectáculos en el mundo…y es que ni una película de Hitchcock tiene tanto suspense…

Aquí tenéis (sacado de 101 great goals) el video del encuentro y los penaltis:



Si queréis ver solo los goles del partido, aquí, y solo los penaltis, en este otro enlace.

10 comentarios:

chimoeneas dijo...

qué partidazo! debe haber sido una de las tandas de penalties más largas (al menos de los últimos años).

en el as venía hoy que sólo habían acudido 28.000 espectadores (que me pareció poquísimo...), supongo que estaría mal

Martín dijo...

Yo es la mas larga que he visto nunca en directo, al menos.

Sobre los espectadores, la cifra que encontre era de 48594. Habia espacios vacios en la zona central del campo(para separar a las aficiones, entiendo), pero en ese estadio caben mas de 70.000, asi que 28000 me parecen igual que a ti poquisimos.

Por cierto, no es a mi solo a quien le parece un partido historico, fijate en el titular que aparece en Goal:

Olympiakos Beat AEK Athens In Historic Greek Cup Final
It will go down as the greatest Greek Cup final in history - and perhaps the greatest ever match on the Greek domestic scene.

http://www.goal.com/en/news/117/greece/2009/05/02/1242763/olympiakos-beat-aek-athens-in-historic-greek-cup-final

La cosa es que ayer me dieron unas ganas enormes de escribir sobre el choque, sobre todo sobre esa tanda de penaltis...los hubo de todos los colores, por el centro, por los lados, mas fuertes, tirados con mas suavidad...se podria hacer un estudio sobre como se tiran y como se deberian parar, sobre como es cada jugador o como se sentia, viendo su penalti...

Anónimo dijo...

P-A-R-T-I-D-A-Z-O por cierto javi no escribia aqui es q no le he leido nada???

Martín dijo...

Si, lo que pasa es que aun escribió poco, le tenemos que poner a currar mas, que esta vago :-P

Anónimo dijo...

Weno ermosisimo partido kn el escenario ideal sobrre y muy bien x laorganizazion x no dejar q entrara mas gente spy el xiko de 15 años k puso un komentario en la otra noticia x cierto ¿como se puede escribir una noticia? y otra kosa podriais pooner algo sobre el MESSINA¿? esq me da pena ya q aora esta fatal creo q en la serie d

Martín dijo...

Sobre el Messina nuestro amigo y casi hermano de blog Cityground escribio varias veces, ya que es uno de sus equipos, aqui puedes verlo:

http://cityground.blogspot.com/2009/02/caidos-la-serie-d.html

http://cityground.blogspot.com/2008/12/messina-el-equipo-fantasma.html

Saludos

xtaoth dijo...

Increíble, sencillamente increíble. Esto es fútbol y da igual la fama que le quieran poner al fútbol griego. Me dan ganas de ver el partido incluso en diferido (y mira qué poco me gusta ver los partidos cuando ya sé el resultado).

Quizás lo que más me ha impresionado de todo no hayan sido los treinta y cuatro penalties, sino que sólo se hubiesen fallado cinco. La sangre fría que se debe haber gastado, y los nervios a flor de piel. Si, habitualmente, en una tanda normal, se fallan esos cinco...

Me ha recordado a lo que sentí en aquella injusta final de copa que perdió el Mallorca contra el Barça en los penalties después de empatar con dos jugadores menos y después de lanzarme de rodillas creyendo que Stankovic había marcado sin saber que la colocación de la cámara me había jugado una mala pasada.

Treinta y cuatro penalties... si yo ya lo pasé mal aquella vez, no quiero ni imaginarme como fue lo de éste partido para ambas aficiones. Debió haber más ataques al corazón que penalties lanzados...

Martín dijo...

Te entiendo totalmente Xtaoth, ese resultado es uno de los mas injustos que recuerdo, y tambien, sin ser del mallorca, me cabreo tela, perder asi duele el triple...:-(

Yo vi la tanda en directo (es la primera vez en años, en muchos años, que veo unos penaltis en directo, me suelen emocionar demasiado, esta vez, incluso a pesar de que ninguno de ellos eran equipos mios, no pude dejar de apoyar a uno...al que perdio, claro), y realmente, fue increible, es una de las pocas palabras que sirve para definirlo.

ARO GERALDES dijo...

A cientos de sitios en los que querría ver fútbol, pero dos de los más calientes son Atenas y Estambul. No vi esa final griega, pero imagino el ambiente enardecido, propio de un Boca-River o un Galatasaray-Fenerbahçe.
Un gran saludo...
Pablo

Anónimo dijo...

gracias martin lo mirare