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conversaciones

Típico partido de pretemporada. Campo semivacío, calor, muchos cambios, juego aburrido y lento. De vez en cuando una ocasión o un gol despierta a la gente, pero hoy ni eso, parece que los entrenadores han decidido esta semana entrenar la parcela defensiva por encima de los ataques…y se nota. Casi habría que dar un premio por llegar al área contraria.

En las gradas, mientras tanto, la gente come, charla y alguno, menos futbolero o más cansado que otros, se echa la siesta.

¿Qué se estarán contando por ejemplo esos dos chicos de la tribuna baja? Si, esos sentados a la izquierda del vomitorio, solos, con un vaso de cerveza en las manos. Acerquémonos, sin que nos vean, poco a poco…ya me parece estar oyendo sus voces…un poquito mas, vamos… ¡ahora¡

- Yo estaba contento.
-¿contento?
- Vale, tal vez esa no es la palabra adecuada…bien, tranquilo, sin excesivas preocupaciones, sin calentarme la cabeza. Y ahora…
-¿ahora?
- Ahora me doy cuenta que no tengo presente ni futuro, y que el pasado es para olvidar…mi casa, que era mi refugio, se ha convertido en un infierno, pero aunque intente salir de ella , es igual, puedo escapar de allí, pero nunca de la prisión de mi mente.
Los días son un tormento, pero al menos en ellos aun puedo intentar buscar algún remedio, engañar mis pensamientos buscándoles algún tema en que pensar, pero las noches…temo las noches, la oscuridad lo envuelve todo y mi cerebro se convierte en una fabrica de amargura.
- ¿Y todo eso…por ella?
- Todo eso por ella…tal vez., tal vez también la edad, el darte cuenta de que ya no eres joven, de que no has vivido realmente nada, de que eres una especie de pasota de la vida, que intenta pasar a través de ella, no por encima de ella. No soy un salmón remontando los rápidos, sino un tronco arrastrado por la corriente.
- ¿y vas a remediarlo de algún modo?
- No, se que no lo voy a hacer, perdí la esperanza hace tiempo, si alguna vez la tuve…no hay posibilidades, no hay futuro, esto no es una jodida película romántica, esto es la vida real, donde la gente como yo…vive sola, muere sola, y sola desaparece de la historia. Y las chicas guapas no te dicen nunca si, ni los sueños se cumplen, ni una canción suena de fondo.
-¿Pero no es eso algo…cobarde?
- ¿Algo? Mas bien mucho, pero llevo toda una vida viviendo en el mar del miedo, sacudido por los vientos del terror y huyendo de las olas de la responsabilidad…así que estoy acostumbrado. No, la única solución, es el tiempo.
-¿Pero…no te quedaras con la sensación de “y si…” con la duda, aunque sea mínima?
- Mejor vivir en la duda que morir en la certeza, ¿no? No…ni siquiera es eso. Digamos que hay que seguir viéndose, trabajando, coincidiendo…y todo eso seria mucho más difícil aun si…
- Allá tu, pero creo que te equivocas.
- Lo se, quien sabe, tal vez algún día me arriesgue, o este lo suficientemente borracho, y me sorprenda a mi mismo haciendo algo valiente, por primera vez en mi vida…nunca se sabe…o mejor dicho, si, se sabe, se sabe…desgraciadamente, se sabe…

Casi mejor, seguimos viendo el fútbol.

3 comentarios:

chimoeneas dijo...

grande el relato!
mejor, sí, mejor ahoguemos nuestras penas en el fútbol

Martín dijo...

Bueno, yo casi prefiero ahogarlas en cerveza bien fria, puesto a elegir...:-P

kipzy dijo...

no hay mejor forma de ahogar las penas que encontrarte un martes a la noche con una cerveza fria y un partido de copa libertadores, y que eso se repita los miercoles y los jueves...