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La duda

“Gracias. Gracias por hacer de mi vida un infierno, por hacerme lamentar cada minuto que transcurre, sintiendo como cada uno de los segundos que pasan es un alfiler que me atraviesa.

Gracias, porque me has hecho descubrir que mi presente es terrible, que mi futuro no existe, y que mi pasado me asquea.

Gracias, por convertir mi casa, que antes era mi refugio, en una prisión, de la que solo pienso en escapar.

Mis días son largos, áridos…pero pasan. Lo peor son las noches, un desierto interminable, donde el sueño nunca llega, la mente no descansa, y tejo mil historias, siempre con el mismo final.

Pero gracias…gracias porque me siento más vivo que nunca hasta ahora…aunque solo sirva para darme cuenta de lo malditamente odiosa que es la vida, y desear a veces quitarme de en medio.

Quien sabe, tal vez dentro de uno o dos años, cuando me haya curado, eche la vista atrás, y piense que todo mereció la pena, que estos días que te aplastan, esas noches que te ciegan, esa angustia permanente, ese odio que me tengo por mi cobardía, a pesar de todo, me han servido, incluso puede que llegue a pensar que estos días fueron los mas felices de mi vida…quien sabe.

Pero a pesar de todo, gracias, por hacer latir mi corazón, aunque lo hayas roto, por obligarme a sentir de nuevo, aunque no quisiera, por hacer de mi un infeliz, pero un infeliz enamorado. Odio todo, todo me abruma…pero siento. Si es el precio que hay que pagar, lo acepto, aunque quisiera no me queda otra opción…

Te amo, ojala que pronto no, ojala…”

Genaro firmó y dejó de escribir. Era suficiente. Plegó la hoja, la metió dentro del sobre, y lo cerró. Se guardó la carta en el bolsillo, y salió.

Le había costado mucho decidirse, pero…sabía que tenía que hacerlo. Tal vez estuviera errado, seguramente no era el lugar ni el momento, mas, ¿Cuándo era realmente el lugar y el momento para algo así?

Cogió el coche, sacó un CD y lo puso. Mientras conducía, meditaba distraído, tal vez no tuviera mañana, pero al menos, el lo habría intentado, no se habría limitado a esperar como el destino le alcanzaba.

Sonó la canción, su canción, la que no podía quitarse de la cabeza.

Cantando al compás de la misma, llegó al estadio. Saludando al guardia, franqueó el acceso, y aparcó.

Sacó la bolsa, cerró la puerta, y entró al vestuario. No había nadie allí, aun.

Se sentó. Sacó el sobre, lo mantuvo entre sus manos. Volvió a guardarlo, volvió a sacarlo. Ahora, cuando había llegado el momento…no se decidía. ¿Debía hacerlo? ¿Debía comprometer su carrera, su futuro, por un maldito flechazo?

Esperó. Pero por fin, con un impulso incontenible, se levantó, alzó la mano, y metió el sobre por una rendija de la taquilla.

Era el final, ya no había vuelta atrás.

-¿Eh, que haces trasteando con el armario de marco?
Era Paolo.
-¿Eh? Nada- respondió azorado.
-Ah…ya se, ya se- le contesto el otro, alborozado- Estas viendo si sigue dentro del armario, eh.
-¿Qué?- dijo, casi gritando.
- Pero es inútil, ya salió, ya salió- siguió, casi riendo Paolo-, por eso le han “echado” del equipo, traspasado, si, pero en realidad…
-¿Qué dices?- esta vez en su voz había un toque de angustia.
-¿No te has enterado aun? Marco ya no es compañero nuestro, ayer por la noche se llegó a un acuerdo con la Roma…todo muy rápido, desde el momento en el que alguien le dijo al entrenador que era gay…de hecho, no le han dejado ni despedirse, mandaron a alguien a que le recogieran sus cosas…aunque no creo que hubiera venido. En fin, ya sabes, el fútbol no es un mundo para gays, ¿no?

Genaro calló, estuvo a punto de saltar, volvió a callar, y finalmente exclamó:

-No, claro que no….

8 comentarios:

Garrincha dijo...

Excelente relato Martín.
Por desgracia, el mundo quizá no es aún lo suficientemente tolerante para que muchas personas* "salgan del armario". Posiblemente unas sociedades están más sensibilizadas con ello, pero aún en las más avanzadas y tolerantes siguen existiendo males humanos como la homofobia.

Ojalá un día podamos vivir todos en paz independientemente de las inclinaciones sexuales o políticas, de las razas e incluso ya que estamos en un foro futbolero, poder ir a la cancha de tu rival ataviado con tus colores sin miedo a ser señalado y perseguido.

Un saludo!

*Personas: sí, porque al final, independientemente de los gustos de cada uno, todos somos personas.

Anónimo dijo...

im pre sio nan te...
MARTIN eres espektakular para mi el k mejor eskribe del blok kon respeto a los demas saludos de london road

Maximiliano dijo...

Muy lindo el articulo , es una lastima que todavia pasen estas cosas , Lei el Articulo relacionado sobre el Jugador Ingles y es una pena leer como cambio de cubles cada 6 Meses o un Año , y despues decidio terminar con su vida al suicidarse .

Como se puede dañar tanto a la persona por el hecho de que en su sexualidad le gusten los hombres , Que Loco es el mundo y pensar que despues dicen que Existe la Democracia , la Libre Expresion , pero el Libre Gusto No ,

Hasta Luego !

Nottforest dijo...

Yo si hubiera estado cerca del jugador que se suicidó antes, le hubiera tratado de dar ánimo seguro.
Si esta así un hombre cerca, creo que lo ayudaría.

Atzin dijo...

Martín:
Hace tiempo pensé en escribir algún cuento sobre la homosexualidad y el fútbol pero después de leer el tuyo he llegado a la conclusión que ya no vale la pena: tu relato es simplemente bello, valiente, intenso, comprometido... magistral.
Yo creo en una serie de valores que en colectivo pueden hacer la vida algo más enaltecedor. Por supuesto, me ilusiono con que el fútbol los pudiera reproducir pero, dada su repercusión mundial, éste reproduce en su mayoría los valores sobre los que se asienta un mundo injusto, individualista y superficial.
Afortunadamente, siempre habrá renegados que sostienen en sus ilusiones el futuro de la dignidad.
De verdad, muchas felicidades por el relato, de lo mejor que he leído en torno al fútbol.

Atzin
Pd. Voy a poner el enlace en mi twitter.

Martín dijo...

Gracias Atzin.

Aunque curiosamente, yo pienso muy distinto, soy profundamente individualista, y creo que los principales problemas del mundo vienen precisamente de lo contrario, de la falta de respeto a los derechos individuales, de poner por encima los derechos de la "sociedad"(como si esta no fuera otra cosa que un conjunto de individuos, las sociedades no sufren, sufren sus miembros, que no son numeros, que es a lo que conduce el colectivismo), antes que los del individuo, de no respetar que cada cual viva como le de la gana, y sea lo que quiera (gay, hetero, o celibe si le da por ahi), mientras no moleste a nadie con ello (o sea, esta claro que si a uno lo que le gusta es oir musica a tope en su casa, eso atenta contra el derecho al descanso de los demas...ese es el limite).

No se, supongo que me viene de mi odio a cualquier sistema politico totalitario, y a cualquier ideologia que pretenda manejar la sociedad a su antojo, pero cuando oigo hablar de ese tipo de cosas, me hecho a temblar, pienso en estados que quieren tener a sus ciudadanos controlados desde la cuna a la tumba, sea poniendoles a los niños lazos rojos, negros o marrones, al final todo es lo mismo.

Atzin dijo...

Martín:

No tiembles. Mi referencia a valores en colectivo, no está de más decirlo, no apuntaba a nada de lo que te hace remover tus odios, sino a exactamente todo lo contrario.

Afortunadamente, en política -como en la vida- no hay sólo blancos y negros, y yo no apuntaba a eso que en el pensamiento politológico se conoce como “organicismo” (poner el todo encima de las partes), sino a que el todo sea el marco de referencia para que las partes se dignifiquen (en este caso, a que el respeto a las preferencias sexuales de los demás se “colectivice”).

Y bueno, aunque eso del colectivismo ha devenido las más de las veces en lo que bien señalas, no siempre es así (pienso en los casos que he estudiado de los pueblos indígenas en América Latina); por eso es que, de la mano de los derechos humanos individuales, la comunidad internacional ha reconocido también derechos colectivos.

Pero bueno, también afortunadamente, este no es un blog de debate político sino de fútbol, y como tal, es simplemente espléndido. Sobre todo, vuelvo a insistir, por relatos tan geniales como el que corresponde a estos comentarios.
Un cordial saludo.

Martín dijo...

@Atzin: Gracias por la explicación, muy interesante ;-)