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Minter y su siete en la copa inglesa

En este fin de semana de tanto sabor copero en Inglaterra, nos vamos a acercar a una de esas hazañas que tanto abundan en la competición con más solera del futbol mundial.

Remontémonos atrás en el tiempo, hasta el otoño de 1922. En noviembre de dicho año, se disputaba la cuarta ronda de la FA Cup 1922-23. En una de las eliminatorias se enfrentaban dos de los más importantes clubes amateurs del momento, el St Albans y el Dulwich Hamlet . Para entender lo que era el Dulwich en la época (por cierto, poseedor de una de las camisetas más estridentes del futbol mundial), aparte de lograr en esos años veinte asistencias de mas de 20.000 espectadores , algunos de sus jugadores llegaron a integrar la selección inglesa. De hecho, uno de ellos, Edgar Kail (autor de mas de 400 goles con los Hamlet), es por el momento el último futbolista no profesional en ser seleccionado por Inglaterra.

En el primer partido, disputado en el Clarence Park de St Albans, el resultado final fue de empate a uno.

El replay, disputado el 22 de noviembre, pasó a la historia.

Nada menos que quince goles fueron conseguidos en el transcurso del Match, ocho por el bando local, siete por los visitantes.

Kail logró un hat trick para el Hamlet, pero su compañero Davis fue aun más lejos, con cuatro tantos.

Pero…a pesar de la derrota, el mayor héroe del partido se encontraba en el bando perdedor. Wilfred Minter, mito del St Albans, como autor de 356 tantos en 362 partidos con el club, tuvo ese día el honor (o el disgusto) de convertirse en el futbolista que mas goles lograra para su equipo en un encuentro de la copa inglesa cayendo eliminado. Siete tantos, siete, todos los de su escuadra, fueron logrados por el desgraciado jugador. En la primera media hora ya había logrado un hat trick, que daba ventaja momentánea a su equipo por 1 a 3. Media hora después, tras dos dobletes de Davis y Kail, el marcador pasaba a favorecer a los locales por 5-3. De nuevo apareció Minter, y en diez minutos lograba su segundo triplete, 5-6 para el St Albans. Un gol de los Hamlet les llevaba al tiempo extra, donde primero Kail hacia el 7-6, el glorioso Minter volvía a poner las tablas, y por fin, Davis cerraba la eliminatoria en el ultimo minuto de la prorroga.

Es difícil entender lo que puede pasar por la mente de un jugador capaz de lograr una gesta de tal calibre como marcar siete tantos, y al tiempo que la misma sea inútil. Tal vez seria cosa de preguntarles a Vieri o a Pantic, que sufrieron en sus carnes hechos parecidos, jugando, como no, en el Atlético.

Sucesos de este tipo parecen en la actualidad cosa de ciencia ficción. Para St Albans y Hamlet, como para el fútbol amateur en general, los tiempos donde la afición llenaba el campo son también pasado, y también es pasado su fortaleza (especialmente para el Dulwich, que pena en el octavo nivel del balompié ingles).

Y sin embargo, mientras alguien recuerde lo que sucedió ese día de noviembre de hace 87 años, algo quedara vivo de los viejos tiempos…

2 comentarios:

cityground dijo...

Siete goles de un tío y pierden el partido, se daría de cabezazos con el vestuario o con sus compañeros.

Recuerdo la cara de incredulidad de Vieri cuando marco 4 goles y el Atletico perdió en Salamanca.

Anónimo dijo...

Espectacular post -uno más, gracias...-. Qué grande. 7 goles, y perder.