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Paciencia, fe y muchas fugas


Paciencia y fe, ésas son quizás las características de este Fulham que se ha plantado en la final de Hamburgo sin que muchos, yo el primero, sepamos cómo. Sí, tienen los millones de Al Fayed, que a fines de los 90 parecía que iba a abrir las puertas del cielo para el equipo del sur de Londres. Y sí, llevó al club de su casi desaparición a la Premier, pero se quedó lejos de las hazañas de magnates como Abramovich o Glazer. Cuentan con el delantero revelación de la Premier, Bobby Zamora, y con unos cuantos jugadores interesantes, como el norteamericano Dempsey (de no muy grato recuerdo para los españoles y recuperado de una grave lesión) o el portero Schwarzer, pero, definitivamente, todo ello no parece cosa suficiente como para haber eliminado a grandes equipos como Juve, Wolfsburgo y Hamburgo. Quizás la cosa pase por lo intangible... Paciencia y fe, por ahí debe estar la razón de su fuerza.

Paciencia porque sin ella ese sueño jamás se habría logrado. Porque sin ella, con la mentalidad resultadista que padecemos en muchas ligas, hace mucho, mucho tiempo que Roy Hodgson, recientemente elegido "Entrenador del año" en Inglaterra, estaría en un banquillo lejos del Támesis. Concretamente, desde el 26 de abril de 2008, cuando el Fulham inició la fuga hacia una salvación imposible en la Premier tras una temporada calamitosa. En la jornada 36, el equipo estaba a 5 de la salvación y perdía 2-0 ante el Manchester City, resultado que lo condenaba irremediablemente. Y, sin embargo, se obró el milagro: los whites remontaron el partido en el descuento y ganaron sus dos últimos encuentros, salvándose por la diferencia de goles. Hodgson sólo había conseguido 9 puntos en sus primeros 13 partidos; dos años más tarde ha llevado al club a su página más brillante. Con paciencia y buen trabajo, los resultados suelen llegar... cualquier parecido con otro club blanco y cierto ruido mediático es, por supuesto, pura casualidad.

Y fe. Porque hace falta mucha fe para pensar que era posible conseguir aquella great scape. O que era posible remontar un 3-1 ante una Juve que tenía puesta en la Liga Europa su gran esperanza. O que era posible sentenciar los cuartos y callar el Wofsburg Arena en apenas los segudos que tardó Zamora en marcar su gol. O que se podía levantar el golazo de Petric y dejar al Hamburgo sin el sueño de una final en su propio estadio.

Hombre por hombre, por historia y peso de la institución, el Atlético es el gran favorito, pero haría mal los colchoneros en bajar la guardia ante un equipo capaz de lograr tantas hazañas seguidas y de un técnico que, sin hacer mucho ruido, llevó a Suiza y ahora al Fulham a sus momentos más dulces.

PD: Y, por si no fuera suficientemente adorable con su Craven Cottage, el Fulham tiene hasta su punto friki...

2 comentarios:

FI dijo...

Mmm, de todas maneras sigo diciendo que va a ganar el Atleti. No demerito al Fulham.

Como anécdota, México le ganó a Ghana en su estadio.

cityground dijo...

Voy con el Atlético y espero se traiga la Copa para España, pero lo que ha hecho el Fulham es increible, debe ser el mejor club inglés sin títulos.

La canción antologica.