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Un River sonríe, otro River llora

(Agradecimientos especiales a mi colega carbonero Diego Stein y felicitaciones tanto a él como a los amigos del Blog Carbonero).

El día que dos clubes con mismo nombre pero distinta solera podían salir campeones a ambos lados del Mar del Plata que separa a gauchos de charrúas, solo el histórico pudo coronarse para sumar un nuevo título a sus de por sí abarrotadas vitrinas. El humilde tendrá que esperar otra ocasión para inaugurar su palmarés: nos referimos a ambos River Plate.

Anteayer (perdón por el retraso, mejor tarde que nunca) Argentina y Uruguay coronaron campeones, aunque en el caso de los uruguayos aún deberán disputarse una serie de finales para conocer al campeón nacional (un lío que explico más adelante).

El River que llora
En el mítico estadio Centenario de Montevideo, River Plate y Peñarol jugaron un partidazo digno de los mejores tiempos del fútbol local, necesitado de estos choques épicos, llenos de hazañas, goles y espectáculo que regresan a la esencia de lo mejor del aguerrido balompié charrúa.

Se lo llevó Peñarol gracias a una mejor pegada y al buen ajuste defensivo de la 2ª mitad, pero especialmente gracias a ese grado de experiencia que todos los grandes llevan en su ADN y los distingue del resto. El choque fue intenso desde el primer momento, con un River muy fiel a su estilo de ataque en oleadas, lo que le sirvió para tomar ventaja a los 8 minutos gracias al malentendido entre el defensor Gerardo Alcoba y el arquero Nicolás Biglianti, que acabó con el balón en la red empujado por el primero.

El propio zaguero enmendaría su error a los 28’ de juego al anotar la igualada aprovechando un balón suelto en el área rival. Pero sería un espejismo, pues primero Tiscornia y luego Urretavizcaya decantaron el marcador para el Darsenero con sendos goles que podían significar no solo el primer título para River sino una paliza a su histórico rival. Sin embargo, si de algo adolece este River es de seguridad atrás, debido principalmente a los temerarios planteamientos superofensivos de los dirigidos por Juan Ramón Carrasco. Ello lo aprovechó el Petete Correa para devolver la esperanza al Manya, colocando instantes antes del descanso un 3-2 que reabría la final.

En la segunda mitad el duelo prosiguió por los mismos derroteros de constante ida y vuelta, pero fueron los de Mario Saralegui (que se hizo cargo del equipo tras la 4ª jornada y ha logrado 10 victorias en 11 fechas) los que mejor aprovecharon sus chances, primero para igualar por medio de Franco y luego para culminar la remontada con uno más de Pacheco. Peñarol había volteado un resultado casi imposible tirando de garra y aprovechando el pésimo bagaje defensivo de su contendiente. Luego a la contra Carlos Bueno haría el 5-3 definitivo definiendo bien de cabeza en el segundo palo, sentenciando una final heroica que quedará para siempre en la retina de ambas aficiones, pero con mejor gusto en los carboneros.



De todos modos, no se puede decir de Peñarol que haya sido un campeón injusto, aunque quizá el destino le jugó una mala pasada a un River que mereció más pero que debe quedarse con el buen sabor de boca que dejó en los aficionados de todo el país y el mundo el plantel dirigido por Juan Ramón Carrasco. Esperemos que hayan aprendido de los errores defensivos que tantos disgustos le han costado (no solo en esta final, también especialmente en ese 3-6 calcado con Nacional) y sepan tener una retaguardia tan buena como su ofensiva.

Por su parte para Peñarol este Clausura supone su primer título desde 2003, aunque para obtener el campeonato nacional deberá enfrentarse a Defensor Sporting, ganador del Apertura y de la Tabla Anual. Tras las eliminatorias sudamericanas, se jugará una final el día 22. Si fuera necesaria otra (solo en caso de ganar Peñarol), se disputaría el 25. Por último, en caso de tener que disputarse una más, la definitiva sería el día 29. Y demos gracias a que el campeón de uno de los torneos y del acumulado es el mismo, sino tendríamos a tres conjuntos luchando por un título en un entramado de finales inentendible.

El River que sonríe
Cuando apenas llevaba una hora finalizado el choque del Centenario uruguayo, River Plate lograba su 33º título de campeón en un abarrotado Monumental de Núñez ávido de festejos desde el Clausura de 2004. El rival para la ocasión fue Olimpo de Bahía Blanca, que llegaba jugándose la vida pues una victoria se hacía imprescindible para optar a la salvación definitiva. La derrota lo condena a pelear como máximo por jugar la promoción, algo que se verá en una última fecha de infarto.

El héroe de la jornada fue el enano Diego Buonanotte, que con sus dos tantos ha confirmado que esta temporada ha sido la de su eclosión definitiva en la primera plana del fútbol argentino. El resultado final de 2-1 para los de Simeone (grande el Cholo) sumado al pinchazo de Estudiantes ante Colón de Santa Fe devolvió la alegría a la afición millonaria, que llevaba ya tiempo esperando para volver a ver reinando a los suyos.



La última fecha del Clausura no decidirá gran cosa por arriba pero si por abajo, con los duelos Olimpo-Estudiantes, Gimnasia Jujuy-San Lorenzo y Colón-Racing como decisivos por la salvación, siendo el duelo en el Cementerio de Elefantes entre el Sabalero y la Academia una auténtica final.

3 comentarios:

Circulo Sports dijo...

muy buena la comparacion garrincha de los river rioplatenses. De un lado del rio de la plata, uno, de muy buena campaña, pero no tan grande, no pudo ante el carbonero.
Y del lado argento, river logró un torneo no jugando bien, pero aprovechando los momentos. De eso se valió el conjunto de Simeone...

Daimiel dijo...

Por desgracia la historia suele pesar a la hora de conseguir un título. Pero es el sueño de romper con esa ley no escrita lo que empuja a los pequeños a alcanzar su ilusión. Mientras, nosotros, los aficionados, seguiremos disfrutando viendo esa lucha sin tregua.

Martín dijo...

Pues me alegro por el River argentino y el Peñarol, por recuperar de nuevo la estela de las victorias, pero...si hubiera ganado el River uruguayo, me habria alegrado mucho mas, ese tipo e juego deberia alguna vez recibir premio...(eso si, como le decia a Garrincha durante la retransmision, ¿como pueden ser tan inutiles de no mantener un 1 a 3 a favor?por favor, y no es la 1º vez que les pasa...)