viernes, 22 de agosto de 2014

Apuntes de la 3ª ronda previa (ida) en Champions y Europa League

En Salzburg tuvieron que sudar la victoria ante el Malmö
Desde el martes de esta semana hasta anoche se disputaron a lo largo y ancho de todo el Viejo Continente los choques de ida de la última ronda previa que da acceso a las competiciones europeas durante el curso 2014-15, esa marca que para algunos es una obligación mínima mientras para otros un premio. Pero este no será un resumen al uso de todo lo sucedido. No, porque no lo he podido ver todo y porque me apetece rescatar lo que me ha parecido más interesante. 

En Salzburgo el vencedor de 5 de las 8 últimas Bundesligas austríacas recibía a uno de los clásicos olvidados del fútbol europeo, un Malmö FF que no saborea la máxima competición de clubes desde la cada día más lejana edición de 1990-91 (eliminados entonces por el Dynamo Dresden en los penaltis). Superior a su rival, el cuadro centroeuropeo se adelantó cuando Schiemer acertó a batir al portero rival con una volea tras una serie de rechaces en el área visitante. Con el juego volcado sobre la meta del conjunto sueco, los postes se sucedieron hasta que Jonathan Soriano anotó de tiro libre el segundo para el Red Bull. Todo parecía estar de cara para dejar encarrilado el pase, pero un error del portero Gulácsi en el descuento propició un gol de Forsberg que da esperanzas al Malmö pese a la derrota (2-1).

Otras eliminatorias que me atraen son la del Aalborg danés y el APOEL chipriota, que empataron a uno en tierras nórdicas, así como el duelo entre Steaua de Bucarest y Ludogorets (1-0), pues me divide el corazón ya que siempre me han gustado los rumanos aunque deseo que por una vez el equipo búlgaro sea capaz de disputar una Champions que lleva ya tiempo mereciendo. Por otro lado estará interesante la resolución del Celtic-Maribor, también con empate a uno en Eslovenia, aunque con los petardazos de los Bhoys estos años en Europa todo es posible. Y no nos olvidemos del cruce entre Slovan y BATE, otro uno a uno gracias al gol que rescató el mítico Robert Vittek para los de Bratislava, que deberán remontar en Bielorrusia para regresar a la Copa de Europa muchos años después.

Cierro la Champions con el doble pero complicado deseo de ver al Athletic Club así como al Besiktas entre los más grandes. Y entramos de lleno en la Europa League, el torneo continental underground por excelencia (al menos en sus rondas iniciales). Tan underground es que nos presentó un choque entre el único club islandés que ha superado 3 eliminatorias europeas contra el campeón de la Champions de 2010. Eso sí, la emoción previa la finiquitó el Inter al vencer 0-3 al voluntarioso Stjarnan, cuya aventura finalizará (salvo hecatombe interista) en un marco tan bello como San Siro.

Tanto Villarreal (0-3 al Astana) como la Real Sociedad (1-0 al Krasnodar) vencieron, si bien los vascos no deberán descuidarse en su viaje a Rusia. Precisamente allí sorprendió el 2-2 del Dinamo moscovita ante el Omonia chipriota. En otro enfrentamiento entre clubes de estas nacionalidades el Apollon empató a uno en casa ante el Lokomotiv. Eso sí, la una "decepción" para los mediterráneos fue la derrota del AEL por 1-2 ante el Tottenham. 

Pero quizá el gran bombazo lo dio el Astra Giurgiu rumano imponiéndose en Gerland al Olympique de Lyon (1-2), otrora rival a evitar en la Champions cuyos tiempos de gloria van quedando tan atrás que anoche se dejaron remontar para acabar abucheados por su propio público. Ahí os dejamos un amplio resumen que desnuda las vergüenzas de los franceses... y llena de orgullo a los hinchas de la modesta entidad de los Cárpatos, que en pocos años tras su ascenso juega por segunda vez consecutiva en Europa, esta vez como campeón nacional de su copa y supercopa.

                      

Muchos otros clásicos no dieron la talla por lo que quedarán con deberes para la vuelta. El Ruch Chorzów polaco no pasó del 0-0 ante el Metalist en casa; el Rapid de Viena cayó 2-1 ante el HJK en Helsinki tras dejarse remontar en el tramo final; el St.Étienne perdió 1-0 en su visita al Karabükspor al igual que el PAOK contra el Zimbru; el Torino no pudo romper el cero a cero ante el Split croata; el Feyenoord rescató un 1-1 de su visita al Zorya... pero no a todos les fue mal. Por ejemplo el Young Boys derrotó 3-1 al Debrecen, el Partizán remontó con bastante fortuna ante el Neftçi (3-2) y Brujas, Panathinaikos, Dinamo de Zagreb o Borussia Mönchengladbach dejaron encarrilados sus cruces.




miércoles, 20 de agosto de 2014

El orgullo del Hearts

Dos largos meses tras la última entrada nos traen una breve historia para anunciar nuestro anhelado (?) regreso. Será poco a poco, pero ahí seguiremos. Hoy abrimos con la victoria del Hearts sobre el Hibernian en el derby de Edimburgo, un choque muy especial no solo por lo que representa para ambas aficiones sino también por ser el primero entre ellos en más de 125 años que se disputa en la segunda división escocesa. 

La historia de cómo han llegado hasta ahí la cuenta con gusto y detalle el siempre genial Toni Padilla. Nosotros sin embargo nos quedaremos con el mejor gol del triunfo del Hearts (2-1), que en dos jornadas ya ha sido capaz de salir victorioso tanto de su visita al Rangers en Ibrox como del duelo con su eterno rival ciudadano. La segunda escocesa de este año promete estar más apretada (y ser más underground) que nunca.

                   

viernes, 20 de junio de 2014

La maldición del campeón (mundial)

Mauro Ramos elevando al cielo la Jules Rimet
¿Recordáis cuál ha sido el último campeón del Mundo en repetir título en la edición siguiente? Tenemos que remontarnos medio siglo hasta el Brasil sideral de Pelé, Garrincha, Zagallo, Vavá, Djalma Santos, Didí y compañía que entre 1958 y 1962 lograron lo que hasta entonces tan solo había hecho Italia entre 1934 y 1938. Una competición que se disputa en apenas un mes cada cuatro años puede haber provocado muchas variantes en cada participante, como de hecho sucede si comparamos los bloques de los 32 seleccionados, que en su mayoría muestran una gran variedad de caras nuevas.

Siendo esta la 20ª edición de la Copa del Mundo, ¿seríais capaces de recordar cuál fue la última selección que siendo campeona llegó a la siguiente final? En este caso no tenemos que remontarnos tan lejos, ya que fue Brasil en 1998 la última en lograrlo (venció en USA'94), si bien la Francia de Zizou les pasó por encima el día en que Ronaldo Nazario sufrió convulsiones horas antes del decisivo encuentro.

¿Y desde entonces? Desde entonces levantar la preciosa copa sigue representando el momento cumbre para un combinado nacional, pero su defensa se está convirtiendo en un auténtico martirio. En los cuatro Mundiales que llevamos disputados en el Siglo XXI ningún campeón ha salido bien parado, ocupando Brasil el tope al caer en 2006 en cuartos de final ante Francia, a la postre subcampeona. Su derrota, debida a su despiste antológico de Roberto Carlos, llegó tras una defensa digna del título ante un gran rival. Pero del resto no se puede decir precisamente lo mismo.

Vamos con el repaso a las calamidades, todas ellas con acento europeo. Francia llegaba a Korea & Japón en 2002 tras proclamarse campeona en casa además de obtener posteriormente la Eurocopa disputada en Holanda y Bélgica. Un mes antes Zidane había anotado el que posiblemente sea el gol más bello de las finales de Champions League. Henry estaba como una moto y los Vieira, Trezeguet, Thuram o Barthez seguían vigentes. Eran favoritísimos, por lo que superar la primera fase no debía haberles reportado muchos dolores de cabeza. Pero una competición tan corta puede esconder demasiadas trampas, siendo su grupo mucho más complicado de lo que parecía a priori.

El inolvidable Papa Bouba Diop vivió el gran highlight de su carrera anotando el gol con el que Senegal, debutante y cenicienta, dinamitó el partido inaugural para permitir que los africanos sumasen la victoria ante la estupefacción generalizada. En el segundo encuentro los galos no fueron capaces de batir tampoco a Uruguay, con la que empataron a cero. Finalmente pese a que Roger Lemerre alineó a tres delanteros de inicio (luego entraría un cuarto) ante Dinamarca los franceses se marcharon a casa derrotados 2-0 y sin marcar en sus tres envites. Insólito.

Ocho años más tarde sería Italia la que repetiría papelón, quizá menos excusable al encontrarse en un grupo objetivamente más sencillo. Eslovaquia, Paraguay y Nueva Zelanda eran los acompañantes de la Azzurra, una terna asequible para un conjunto de su enjundia. El primer choque deparó un 1-1 ante los guaranís de Gerardo Martino, con un futuro brillante por delante aquel año (y el siguiente, ya que alcanzarían la final de la Copa América). Era el rival de mayor potencial, por lo que el traspiés no se consideró grave en modo alguno, más aún al darse empate también en el otro encuentro entre sus adversarios.

El genial Di Natale nunca tuvo suerte con la Azzurra
Lo grave llegó en la segunda jornada. Italia no fue capaz de superar el 1-1 ante una disciplinada Nueva Zelanda (única invicta en aquel Mundial), por lo que llegaba a la última jornada con la necesidad imperiosa de ganar a Eslovaquia, o al menos no perder y que lo hicieran los oceánicos ante Paraguay. Total, los transalpinos salieron campeones en España'82 tras empatarlo todo en la primera fase... pero esta vez no sonaría la campana. Eslovaquia les venció 3-2 obteniendo el pase a octavos y sumiendo en crisis al combinado italiano, que volvía a casa hundido y como colista de su grupo, como Francia 8 años antes. Y como puede sucederle a España si no es capaz de ganarle a Australia, ya que tienen peor diferencia de goles que los aussies.

Queda por delante un Mundial precioso que acaba de sobrepasar su primer tercio de campeonato, con pocas certezas sobre cuál es el verdadero favorito pero la seguridad de divertirnos en lo restante. ¿Será capaz el heredero del trono español de defender su corona mejor que los anteriormente citados? Ello lo comprobaremos en Rusia 2018. Hasta entonces toca disfrutar.

lunes, 9 de junio de 2014

Danubio, un campeón imposible

Los jugadores de Danubio saltando sobre las copas conquistadas
Casi un mes sin tomar café era demasiado. Por desgracia como ya comenté no hace mucho la vida de adultos no nos permite pasar por acá todo lo que querríamos, pero a pocos días del Mundial una historia nos ha conmovido: la final del campeonato uruguayo.

El que siga más o menos el fútbol charrúa sabrá del pésimo momento que pasan sus gigantes Peñarol y Nacional. Ambos hicieron una Copa Libertadores para el olvido, cayendo en primera ronda sin presentar oposición. Por contra Defensor Sporting sigue vivo en el máximo torneo continental, esperando para jugar las semifinales a la conclusión del Mundial. ¿Y el torneo local? Esta vez ha sido cosa de Danubio... y Montevideo Wanderers.

Mientras Danubio ha jugado Libertadores varias veces los últimos años e incluso ha festejado dos títulos en la última década, en Wanderers no saben lo que es ser campeón desde la época amateur, datando su último festejo del lejano 1931. Pero el Bohemio ganó los últimos 7 encuentros del Torneo Clausura 2014, llevándose además la tabla anual. Danubio, campeón del Apertura, les esperaba en semifinales con la esperanza de ganar para tener otra ocasión para optar por el título.

La semifinal tuvo claro color danubiano, ya que se impusieron por 3-0. Ello llevó a una final a doble partido, cuyo partido de ida finalizó con empate sin goles. Hasta ahí todo normal, pero el último encuentro tendría absolutamente de todo, y lejos de ser un tópico esto se cumplió a rajatabla. Pueden leer o pueden ver las imágenes, pero después de ver cientos (probablemente miles) de partidos en mi vida puedo asegurar que esta fue una de las definiciones más increíbles que he podido disfrutar.

Comenzó ganando Danubio con un gol de Sosa promediando el primer tiempo, si bien la expulsión de Velázquez en La Franja dio alas a su rival tras el descanso. Pese a sus ganas, Wanderers no encontraba el tanto del empate. Habían transcurrido más de dos encuentros y medio ante el mismo rival sin que sus delanteros acertasen a batir al portero danubiano. Para colmo de males una mala apreciación del árbitro dio con la expulsión de Bueno en el minuto 69, por lo que se igualaban las fuerzas sobre el terreno de juego.

El fatalismo invadía a la escasa pero animosa hinchada bohemia. Sin embargo una buena combinación en la frontal del área permitió a Riolfo (que llevaba pocos minutos sobre el terreno de juego) igualar la contienda. De ahí al final del encuentro llegó otra expulsión en cada conjunto, por lo que la prórroga que decidiría al campeón tendría a 9 hombres contra 9 con media hora por delante para dejarse el alma.

Las piernas pesaban. Hubieron algunos calambres pero todos seguían en pie pareciendo que en cada jugada se dejaban el aliento. Ya cada ataque parecía una contra pues había quien no recuperaba la posición. Así, una galopada de Riolfo sirvió el balón a Albarracín para que éste la colocase dentro del arco a punto de concluir la primera parte del tiempo reglamentario. En ése momento Wanderers era campeón por primera vez desde la inclusión del profesionalismo en Uruguay. El primer título desde hace más de 80 años, algo que quizá no recuerde ni el más viejo de sus hinchas (si es que alguno sigue vivo desde entonces).

Aún así faltaban 15 minutos por disputarse. La segunda parte del tiempo extra fue un correcalles. Danubio se volcó con más alma que cabeza, lo que permitió a Wanderers gozar de varias contras cada vez más claras. Los últimos cinco minutos de juego ya son parte de la historia feliz de unos y de lamentos eternos para otros. Wanderers gozó de 3 ocasiones clarísimas, alguna incluso con más de un jugador contra el portero rival, pero las desperdiciaron por puro egoísmo. Y ello normalmente se paga.

Tanto fue así que en una jugada a la desesperada un balón llovido del cielo permitió a Camilo Mayada anotar un gol de tijereta en el 119' que dio alas a los suyos. Una vez más la justicia del fútbol se hizo presente: si perdonas lo pagas. Sin tiempo para más llegó el momento más dramático. Esperaban los 11 metros para decidir qué club uruguayo había sido el mejor del año. De poco valía todo lo anterior, ahora era una cuestión psicológica. E incluso la tanda fue mágica por su singularidad.

Danubio anotó los 2 primeros mientras Wanderers falló sus 2 primeros tiros. Luego Danubio falló y Wanderers volvió a errar. Parecía que el Bohemio desperdiciaba su última ocasión, pero nuevamente falló Danubio. El portero de Wanderers convirtió el primer penalti de su equipo para luego detenerle el 5º lanzamiento al rival. Y Riolfo empató la serie para llevarla a la muerte súbita. Danubio lo había acariciado mientras Wanderers se había repuesto de una muerte segura. Tocaba volver a empezar desde la muerte súbita, ésa que no da más oportunidades a nadie. Cotugno marcó para La Franja pero Albarracín erró el lanzamiento del Bohemio, proclamándose Danubio monarca por cuarta vez en una de las definiciones más locas e increíbles que se recuerden en los últimos años. Salud, campeón.

                      

martes, 13 de mayo de 2014

Un recuerdo al Bologna

Rolando Bianchi (derecha), razón y decepción de la campaña
Como todo descenso fue trágico, pero como cada vez que lo hace un club grande la decepción aumentó el dolor del suceso. El pasado domingo el histórico Bologna FC bajónde nuevo a la Serie B, siendo esta la cuarta vez que alcanza tal deshonra en las dos últimas décadas. En medio de un ambiente enrarecido en el club entre el presidente y su hinchada, la derrota en el Stadio Renato Dall'Ara ante el Catania (heróico Frison, si bien también perdieron la categoría en ese mismo partido) certificó una nueva tragedia justo cuando se cumple el 50 aniversario de su último Scudetto.

Aquel fue el último, ante el Inter en una de las grandes rivalidades italianas de los años 60, logrando así el séptimo entorchado que aún lo mantiene 5º en la tabla histórica tras los tres gigantes del norte así como el Genoa e igualado con el Torino y la Pro Vercelli. Vamos, que vuelve a irse un grande que ojalá tarde lo mismo en regresar a la élite que el Palermo, es decir un año. Aunque si no asciende el Módena, actualmente sexto en la B (zona de playoff), la Emilia-Romagna vivirá de nuevo un apasionante derby el próximo curso entre dos de sus instituciones más representativas.

                     
Bologna-Catania 1-2 por fabbryct46

Precisamente como interista recuerdo que entre finales del pasado siglo y comienzos del actual cada visita al Renato Dall'Ara suponía un suplicio. Signori y Roberto Baggio siempre estaban listos para purgar los pecados de unos nerazzurri que ya fueran con sus estrellas o con sus estrellados (Cauet, Colonnese, Georgatos...) casi siempre salían escaldados. Aquel fue quizá el último Bologna fuerte, no poderoso ni aspirante a grandes gestas, pero sí capaz de pelear contra los grandes con ciertas garantías de éxito.

Años después pocas armas le quedaban al Bologna no ya para competir por la gloria, sino para al menos sobrevivir. La marcha del goleador Di Vaio al Montreal Impact canadiense les dejó huérfanos de cara a puerta, toda vez que Panagiotis Kone y Diamanti salvaron los muebles la pasada temporada. Pero Kone se secó, ni Cristaldo ni Rolando Bianchi no cumplieron con las expectativas y el club se hizo un harakiri traspasando a Diamanti al fútbol chino. Sin su mejor jugador el equipo apenas sumó 8 puntos en 14 encuentros, anotando tan solo 8 goles en el mismo tramo. Para más inri la venta se produjo con el mercado invernal europeo ya cerrado, por lo que lo obtenido por el jugador no lo pudo reinvertir el Bologna en un sustituto de garantías.

Lo único que nos queda es desearle un pronto regreso a una de las entidades más importantes del Calcio. Ojalá que sea tras aprender de los graves errores recientes y los tragos amargos sean cosa del pasado.

martes, 22 de abril de 2014

PEC Zwolle: aplastar para entrar en la historia

Sucedió hace ya dos días pero será para siempre inolvidable. El pasado domingo se disputaba la final de la KNVB Beker, la Copa de los Países Bajos, con un favoritismo indiscutible del Ajax sobre el PEC Zwolle. De un lado un club con una historia mítica, ya campeón de la liga nacional (por cuarta vez consecutiva), trofeo que ha logrado más de 30 veces además de 4 Copas de Europa, un par de Intercontinentales y muchos otros entorchados, entre ellos 18 veces el que había en disputa en Rotterdam.

Enfrente una entidad pequeña, intrascendente a nivel internacional y con escaso protagonismo histórico más allá de sus derbys ante el Go Ahead Eagles. Equipo ascensor que jamás dio guerra en la máxima categoría ni alzó metal alguno. De hecho sus dos mayores hitos fueron otras dos finales coperas perdidas en 1928 y 1977. Poca esperanza pues ante un gigante que no caía ante un rival nacional desde principios del pasado mes de Noviembre.

Pero el fútbol tiene un componente mágico, inexplicable y demoledor que es capaz de alterar el guión de la forma más inverosímil que nadie pueda prever. Más aún cuando en los primeros compases el favoritísimo Ajax se adelantó con un misilazo de Van Rhijn desde fuera del área. Parecía que sería coser y cantar para los hombres de Frank de Boer, aunque lo que sucedió a continuación no lo podía haber soñado ni el más optimista de los hinchas del Zwolle.

En apenas diez minutos los 'Blauwvingers'' (dedos azules) dieron la vuelta al choque. No conformes con ello siguieron atacando sin miedo a las represalias de su poderoso oponente. Así cayó otro tanto. Y otro antes del descanso. Y uno más tras el mismo. 50 minutos de encuentro mostraban un increíble 5-1 para el Zwolle ante un Ajax noqueado que ya nunca pudo reponerse. 

                  

De este modo es como el PEC Zwolle entra en la historia, a lo grande, con el primer título de su historia contra el club más importante de su país, en la fecha más señalada del calendario nacional y con un choque que nunca olvidarán unos ni otros. Además queda el premio de debutar en Europa la próxima campaña. Tras vivir una tarde tan mágica, ¿a quién le importa si se queda en flor de un día?

martes, 15 de abril de 2014

El Cacique manda de nuevo

Por fin el anhelado grito
Un largo lustro tuvo que esperar Colo Colo para volver a proclamarse campeón. Sí, quizá no es tanto tiempo si lo comparamos con lo que llevan esperando otros grandes alrededor del globo como el Hamburgo, el Everton, el Athletic Club o Racing Club, pero cuando estás acostumbrado a ganar, más aún siendo el que más títulos acumula en tu país, se hace muy duro pasar varios años viendo como los rivales te pasan la mano por la cara. Supongo que será ley de vida (futbolera).

La trigésima estrella para los albos llegó en un duelo poco vistoso pero efectivo, como gran parte del recorrido del equipo hasta la consecución del Clausura 2013/14 (si exceptuamos un breve periodo entre finales de enero y principios de febrero con varias goleadas al hilo). Wanderers fue la víctima, cediendo ante un solitario tanto de Felipe Flores a la conclusión del primer tiempo.

Mucho ha cambiado la situación del equipo desde el debut de Héctor Tapia -en una sustitución temporal- hace un par de años cuando cayó derrotado por 1-5 ante O'Higgins en duelo perteneciente a la Copa de Chile. Al ser despedido el mítico Gustavo Benítez el pasado mes de Octubre volvió a asumir, esta vez para acabar de confirmarse como técnico del primer equipo, ya que anteriormente dirigía en las inferiores. La solidez aportada desde entonces, el crecimiento del bloque y la confianza de vuelta al cuadro albo originaron un clima que no se recordaba desde hacía años en la institución.

Para mayor gloria de la parroquia colocolina el próximo duelo será en casa ante la Universidad Católica, máximo rival por el campeonato y uno de los adversarios clásicos de los albos. Entre los jugadores más destacados del plantel cabe destacar a Jaime Valdés, al veterano arquero Justo Villar, Julio Barroso así como los goles del retornado Esteban Paredes y el punta Felipe Flores. El triunfo además significa plaza segura para Colo Colo en la Copa Libertadores 2015, un torneo en el que prometen dar guerra si son capaces de mantener el bloque y reforzar adecuadamente sus debilidades.

martes, 1 de abril de 2014

La vida


Cuando la noche del 1 de Abril de 2007 tocaba a su fin un Benfica-Oporto de liga portuguesa comenzaba a escribirse el primer post de la historia de esta web, siendo un gol de Pepe el que abriría la veda antes del definitivo empate en propia meta de Lucho González. Miccoli, Simao, Rui Costa, David Luiz o Nuno Gomes jugaron también aquel encuentro, fijaros si ha llovido desde entonces.

Ha llovido tanto que la selección española ha ganado desde entonces todos los torneos importantes en los que ha participado (ojalá siga la racha), Guardiola ha aparecido en el mundo del fútbol para asombrar con la mejor rivalidad posible desde los banquillos con José Mourinho, hemos visto a los clubes de Milán reinar y caer en la mediocridad, a la Juventus regresar de la B, a River caer y volver (ahí sigue Independiente), ídem con Palmeiras, Corinthians o Vasco da Gama, al Málaga de Segunda a rozar las semifinales de la Champions, al Cholo Simeone devolviendo la gloria al Atlético de Madrid, a Egipto coronarse en África y pegársela siempre que pretende ir al Mundial, los mil entrenadores de Mauro Zamparini en el Palermo, el renacimiento del Borussia Dortmund e incluso a Irak campeona de Asia. Lo que no hemos visto aún es un título del Arsenal, lo que hace de este lugar algo mágico o maldito (?) según la óptica.

Lo hemos pasado bien. Y lo seguimos haciendo, solo que con cuentagotas. Cuando esto comenzó el que escribe estas palabras aún vivía en Torremolinos y ser periodista era tan solo una aspiración, cumplida a medias con el paso de los años. Desde entonces he vivido decenas de experiencias como establecerme por temporadas en Irlanda o Austria para asentarme por ahora en Madrid, donde llevo casi tres años. Pero como esto va de fútbol he podido ver partidos en directo en Italia, Argentina, Inglaterra, Irlanda y claro, en España. No es cuestión de aburriros con mis batallas.

El tema es que seguimos creciendo. Juampex es papá de Julia, vive feliz y a veces hasta se ha venido a jugar al fútbol. Martín se nos casó el año pasado, sigue con la vida que quería en Cartagena, trabajando en lo que quiere con la mujer que quiere. Chimo es un mito, un culo inquieto que tan pronto te habla de la leyenda de The Box como te da su opinión sobre las vacas. Sergio, nuestro amante del Nottingham Forest y sufrido hincha de la Real y el Huesca sigue hablándonos de los campeonatos nórdicos, la copa de Francia y las desventuras de los suyos (esperando a ser desvirtualizado). José Luis, allá por centroeuropa disfrutando del fútbol austríaco y alrededores con sus maravillosos viajes. A nuestro hondureño Mauricio, que fue quién me animó para abrir el Café, lo tenemos perdido por Costa Rica animando a su Real España con todo lo que ello supone. Y no nos olvidamos de Ariel, un tipo maravilloso por el que guardo un cariño enorme. A Devo le conocéis todos los que andáis por Twitter, si bien debo decir que nació equivocado ya que tanto su padre como su hermano (y yo) son hinchas de Racing. No se puede ser perfecto. Ah, no me olvido de Javi, que se prodigó poco pero debe estar flipando con su Atleti y su Liverpool este año.

En fin, estas líneas son para agradeceros a todos los que habéis pasado por aquí estos siete años, ya sea para debatir, para echar unas risas, participar en algunos de los concursos que hemos hecho o para darnos guerra, que también fue divertido. Nuestra vida personal nos priva de escribir todo lo que querríamos pero nunca faltará un post para loar ese deporte que ha servido como perfecta excusa para conocer a unos tipos fenomenales e inigualables. Gracias por todo. ¿Os hace otro café?