Una dosis rebelde de filosofía y elegancia
La definición del torneo Clausura en la Argentina resultó atípica por donde se la mire. Dos equipos que no suelen ser actores principales se encontraron para definir al nuevo campeón. Vélez, segundo en las posiciones, recibía a Huracán, inédito puntero, que con un empate gritaría campeón . Un partido igualado en las acciones, que tomó dramatismo tras el parate por una épica granizada , acabó por consagrar al conjunto más regular del torneo, el Vélez de Ricardo Gareca, con un gol que invitó a la polémica y un triunfo que acabó con las ilusiones del pueblo quemero . Pero detrás de la tristeza por quedar en las puertas de un nuevo logro, tras 26 largos años de espera, aparece el hacedor de un equipo atemporal, casi imposible de encontrar en el fútbol argentino y mundial . Ángel Cappa, veterano entrenador, fue capaz de hacer jugar bonito, sencillo y simple a sus dirigidos, que meses atrás sólo pensaban en permanecer en primera división. Resulta difícil buscar en el lado amable de una derro...