Cuatro citas europeas
A menudo nos quedamos en lo brillante, que muchas veces es más superficial. Rascando un poco en la superficie de la burbuja europea en la que nos sumen los tremendos Real Madrid, Chelsea, Bayern Múnich y compañía, descubrimos que hay mundo más allá de ellos. Muchos campeones, viejas glorias buscando reverdecer laureles con su orgullo intacto, estadios en parte obsoletos en parte encantadores por conservar su sabor del siglo pasado. Y una pasión desbordante. El primero de estos duelos llegó a comienzos de la tarde europea. En Berna el aspirante Young Boys recibía en su feudo al Basel, absoluto dominador helvético del reciente lustro. Los locales llegaban de encajar un duro 1-4 en UEL ante el Everton mientras su rival, ya habituado a grandes batallas continentales (muchas veces ganador y matagigantes), empataba contra el Oporto. Una victoria, además, hubiera permitido a los azulgranas encaminar su sexta corona nacional consecutiva. Pero en un Stade de Suisse extrañamente...