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AleGoiria

El asunto de los ídolos esta sobrevalorado.

Se habla demasiado de clase, de llevar el gol en la sangre, de vision de juego, de piernas que parecen manos y de balones dorados (con lo horteras que son).

Que fácil. Que cómodo. Seguir el camino de la masa, idolatrar a la figura, al que todas las cámaras enfocan.

Lo siento, eso no va conmigo. De hecho, despechado de un deporte que cada vez me lo parece menos, tengo que refugiarme en los antihéroes que malviven traficando con su inexistente talento, su simpar falta de posicionamiento en el campo, su nula velocidad, su ausencia de regate, su carencia de forma y, lo mejor de todo, su adversa fortuna.

Son ese tipo de jugadores cuyo lugar natural no es el césped, sino el banquillo o la grada. Ese grupo de futbolistas con el que te es tan fácil identificarte...porque su nivel y el tuyo se antojan parejos. Si, son en suma el ejemplo máximo de que existe algo mas importante en el mundo del fútbol que la técnica y los goles.

Un buen representante.

Asier Goiria. Según su ficha, delantero. Que negativas son las etiquetas a veces. Como condicionan las opiniones. Si en lugar de ariete pusiera bajo su foto "guardameta", nadie osaría criticar sus números. 726 minutos, 25 partidos jugados, 5 de ellos de titular. Tres amarillas recibidas. En cuanto a tantos marcados...ni tiene, ni se le esperan.

Tocho. Si hubiera que definirlo con una palabra, esta cubriría con cierta aproximación su extensa anatomía. No se puede decir de el que no lo intente...es que no llega.

Es como ese amigo que noche tras noche se desliza por la barra del ultimo bar que vimos abierto, pero que nunca termina de rematar la faena...

Paquete goiria”. Así lo llaman mis amigos y buena parte de los aficionados menos benevolentes(cada dia mas mayoritarios) del Cartagena. Ya perdieron las esperanzas y hasta aplauden con sarcasmo sus actuaciones. No esperan ver jamás un gol suyo.

Si una jugada explica lo que es Goiria en el Cartagena, hay que acercarse al partido contra el Huesca. El Efese vence por uno a cero. Últimos minutos. Ocasión clarisima para Goiria. Por supuesto, la marra. No contento con esto, se cae los pies del compañero que iba a rematar, solo ante la portería , impidiéndole efectuar el disparo.

Paciencia, les pedía a mis compañeros. Se les agotó.

Ahora, solo en mi cariño, aguardo aun lo que para muchos no es mas que una quimera que reivindique por fin a mi ídolo. Un gol. El gol de Goiria.

Posdata: En buena medida, la inspiración de este artículo proviene precisamente de esos amigos que menciono,asi que a ellos va dedicado...

2 comentarios:

cityground dijo...

Ese gol contra el Huesca lo fallo porque debe ser un poco azulgrana.

Pues en el Eibar y Numancia no lo hizo mal pero muy bueno no parece. En el Huesca también hemos sufrido algún que otro delantero de este estilo, desesperante para la grada porque resta mas que suma.

Ángel Ruiz dijo...

Interesante blog y artículo también. Curioso el tema de los antiheroes del fútbol. A veces a uno le gusta el fútbol pero Dios le niega cualidades. Cierto. A ver si le llega la suerte al tal Goiria