Algunas divagaciones acerca de la Superliga

Foto: as.com
 

Entre el domingo 18 y la noche del martes 20 de abril de 2021 hemos vivido unas horas y acontecimientos históricos que marcarán el devenir del fútbol mundial los próximos años, quizá décadas. El proyecto de Superliga que pretendían llevar a cabo 12 de los clubes más poderosos de Europa, y por ende del mundo, ha nacido muerto debido a la inestabilidad de su discurso, de sus líneas maestras, quizá también de unos contratos entre sus fundadores, sponsors y demás jauría que quizá nunca conozcamos. Difícil darle credibilidad cuando la ECA se desmarcó de ellos, comenzaron los desmentidos, las declaraciones cruzadas, y se le pretendió poner luz en programas sin credibilidad periodística alguna como El Chiringuito.

Es increíble que Florentino Pérez se haya expuesto así. ¿Le han podido sus aires de grandeza? Siempre ha querido emular a Bernabéu, al cual si bien el contexto de aquel y de él mismo nunca les permitirá hacer exactamente lo mismo, creo que a estas alturas Florentino es ya reconocido como alguien casi tan importante como el de Almansa. Es lícito querer lo mejor para tu club, pero tanto él como los instigadores norteamericanos (ahora iremos con ellos) como todos los otros presidentes/propietarios vuelven a fracasar en su entendimiento más primario del fútbol.

Este deporte se trata de algo tribal, de identificación con una ciudad, colores y comunidad. Va del rito de ir al estadio con los amigos, de llevar a tu hijo a una edad temprana, como te llevó tu padre. De las leyendas de tu club, aquel mítico gol que permitió un ascenso, la goleada inolvidable en el derby a domicilio, la derrota que te alejó del título soñado o que te hizo llorar desconsoladamente por la pérdida de categoría. Dentro de su irracionalidad, el caos de sentimientos y costumbres del futbolero forman parte troncal de su vida. Muchos enlazamos momentos de la nuestra con episodios relacionados con nuestro club, o con aquel caluroso Mundial, con respecto a los estudios, la novia que teníamos entonces, el familiar que falleció o el país en que nos encontrábamos.

Todo eso no se puede empaquetar para convertirlo en un producto industrial. Por más que sepamos que las posibilidades son remotas, no se le pueden quitar los sueños a la gente. El fútbol, siendo reflejo de la vida, como tal nos permite proyectar esos sueños imposibles sobre nuestro equipo. Entre otras cosas porque aunque sepamos que cada vez es más difícil, hemos visto a lo largo de la historia del fútbol miles de historias que invitan a creer que sí se puede. Por ello el clasismo de una Superliga casi cerrada, a la que sabes que aunque el Preston North End ascienda a la Premier y gane todo durante años quizá no acceda, no tiene sentido

También sorprende que empresarios tan preparados, junto a su séquito en el que se presupone habrá de lo mejor de cada sector, no hayan reparado en lo dañina que puede ser la Superliga para sus clubes. Veamos varios ejemplos hipotéticos:

·        Temporada 2028/29. Los clubes de Superliga siguen disputando campeonatos nacionales. El Tottenham ha descendido pese a la gran inversión de los años anteriores. ¿Es increíble? No tanto, recuerden al Atlético de Madrid del cambio de siglo, al Manchester United de principios de los 70 (un lustro después de ganar la Copa de Europa), o al Milan del Totonero, que bajó dos veces. Distraídos con el gran torneo europeo, nadie en el Big 6 ha ganado la Premier las dos anteriores temporadas, siendo el vigente bicampeón el Blackpool. Sin embargo los Seasiders no han podido clasificarse para una Superliga que disputará por decreto el Tottenham, equipo de Championship. Muy coherente esto.

·        Cualquier temporada me vale para esto, así como cualquiera de los 12: sumemos 18 partidos de liguilla (en la Champions actual son 13 desde liguilla hasta la final) a los 38 de liga, más al menos uno de Copa. Partimos de un mínimo de 57 partidos oficiales en los que participará cada uno de los 12 superligos. Los clasificados a la siguiente fase, más los que jueguen Supercopa en sus países y/o avancen rondas en las copas nacionales, pueden sumar tranquilamente unos 6, 7 o 10 encuentros más. Y en Inglaterra tienen la Carabao Cup (copa de la Liga). Además las pretemporadas con sus consabidas giras y concentraciones. Ah, y los partidos de selecciones. Aparte de los megaplantillones necesarios, aparte de lo pésimo que sería esto para la salud de los futbolistas, ¿nadie piensa en el hastío del hincha que YA ACTUALMENTE tiene muchísimo fútbol prácticamente los 365 días del año? ¿De verdad creen que va a ser atractivo dos Milan v Juventus de Serie A, más otros dos de Superliga, más potencialmente otros dos si se encuentran en una ronda más avanzada, más puede que otro de Coppa (o dos si son semis) y quizá de Supercoppa? ¿Tan atractivo será ver a grandes clubes enfrentarse entre 4 y 8 o 9 veces al año? ¡Pero si ya es un coñazo ver el mismo Bayern – Real Madrid cada año en Champions! Sí, es un duelo espectacular, pero ha dejado de ser especial, como sucedió con los duelos entre Barça y Arsenal hace una década, o los propios culés ante el Milan. Y así con un buen puñado más.

·        Tenemos por tanto un calendario hipersaturado que quieren hipertrofiar más. ¿Se supone que eso será atractivo para el público? Yo, como amante del fútbol, hace años que escojo. De otro modo enloquecería, ya que no solo hay muchísimo donde elegir, aparte uno ha de vivir. Trabajar, pasar tiempo con la familia, hacer deporte, salir a cenar, dormir… No, no es nada atrayente tener un partido a las 14 h, otro a las 16:15h, otro más a las 18:30 h y otro a las 21 h. Me apiado de los periodistas, gremio del que formé parte, porque vaya putada les ha hecho el amigo Tebas. Y la misma jodienda viven también en otros países de nuestro entorno. Sin lugar a dudas era mejor cuando el grueso de la jornada se concentraba en la tarde del domingo, con 6, 7 u 8 encuentros disputándose simultáneamente. Era muy emocionante, y para los amantes de la radio una maravilla.

·        Por otro lado, la presión para estos clubes puede ser brutal. ¿Te vas a dejar ir en el campeonato nacional? A tus “seguidores” chinos (perdón por el reduccionismo) puede darles igual, pero el hincha de toda la vida va a apretar. ¿Jugar con los suplentes en Santander, Mallorca o Huelva? Puede salir bien, o mal, y quedarte descolgado en Liga… lo que tampoco asegura que los titulares estén ofreciendo un gran rendimiento en la Superliga. Y eso puede darse varios años, pues los 12 no pueden ganar a la vez títulos cada temporada, ni tendrán músculo económico infinito. Porque esa es otra: ¿alguien ha reparado en que los genios de JP Morgan contribuyeron decisivamente en la ruina que condujo a la última (y reciente) crisis global? ¿Saben los aficionados que ellos no dan el dinero sin esperar nada a cambio? ¿Ha pensado alguien que quizá las televisiones no paguen tanto por ligas sin estos equipos, o que aun incluyéndolos si éstos no se toman en serio el campeonato nacional las Tvs pierdan valor por su producto?

·        ¿Qué hay del desarraigo? El ejemplo más claro y evidente es el Madrid. Un club que durante la guerra civil ayudó logísticamente a la República, que vio como Franco apoyó de diversos modos a sus dos máximos rivales mientras amenazaba de muerte a directivos suyos o no les permitía construir un nuevo Bernabéu, un equipo que no solo fue el orgullo nacional por dar la cara por España en Europa y el Mundo sino que se ganó la simpatía de todo el país con sus giras por el mismo. Por todo ello el Madrid es el club más seguido en España, si bien muchos de estos detalles han quedado enterrados o tergiversados en la Historia. Hoy, en cambio, la imagen que dan es bien diferente, no llevando al neutral precisamente a tener a los blancos como una institución a la que darle su cariño en caso de duda. Y no es el único culpable, ya que Laporta y Cerezo & Gil Marín estaban en el mismo carro, pero su presidente ha sido el que ha dado la cara, y al que se la han partido. Veremos qué consecuencias tiene esto para ellos a nivel imagen, marca, ingresos, patrocinadores (ayer ya retiró la empresa Tribus su apoyo al Liverpool), afición… y a nivel Liga y Federación Española.

 

¿Qué se puede hacer? Lo que debería hacerse es imposible. O al menos eso creo, aunque ojalá no fuera así. Un fútbol con muchos menos encuentros, pero más emocionante, lo teníamos hasta finales de los años 80. Evidentemente no hablo de hooligans, malas instalaciones, etcétera, sino de mucha más igualdad, más equipos buenos en muchas más ligas gracias al reparto del talento, así como por el hecho de haber mucho menos dinero circulando y tan solo un equipo por país disputando la Copa de Europa, por supuesto con eliminatorias directamente desde la primera ronda y sin cabezas de serie. Animo a todo el mundo a imbuirse en plataformas como Footballia y disfrutar de aquellos magníficos años, incluyendo una Copa de la UEFA de un nivel impresionante y una bellísima Recopa que daba más sentido a las Copas nacionales.

¿Qué va a suceder? Que si bien nos hemos librado de la temida Superliga, la UEFA va a poner en marcha una serie de reformas en las competiciones europeas que claramente las van a empeorar. La guinda es que van a permitir que los PSG, Manchester City o Barcelona sigan saltándose a la torera el Fair Play Financiero, cuyo espíritu pierde pues todo su sentido.

Sí, los hinchas quizá hayamos ganado una batalla, pero no la guerra. Esa, sea ahora o en unos años, proseguirá entre los gigantescos clubes y las confederaciones supranacionales. Y perderemos los de siempre, hasta que un día digamos basta y no les demos donde más les duele: estadios vacíos, protestas en entrenamientos y sedes del club, así como no ver sus encuentros ni adquirir sus productos. Quizá así se den cuenta que el hincha del fútbol, en su inmensa mayoría, ama a su equipo más allá de la categoría en que se desempeñe, la competición nacional o internacional que dispute, y de los millones que hayan en la banca o que se lleve la estrella del fútbol.

 

Mientras esto vaya acerca de sentimientos el fútbol no morirá.


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