La resiliencia del Alavés
Los jugadores alavesistas celebran un gol en Balaídos. El mes de marzo comenzaba en Vitoria con un jarro de agua fría. El Chacho Coudet, que se había asentado en el club babazorro en el año y pico que llevaba en la entidad, acordaba su marcha para incorporarse a River, donde ya triunfase en su etapa como futbolista. Ello precipitó la llegada de Quique Sánchez Flores al banquillo del Deportivo Alavés, todo un es pecialista de contrastada experiencia en el fútbol español. Y si los blanquiazules nunca se han caracterizado por ser un cuadro endeble, lo cierto es que su nuevo jefe les ha dotado de un superpoder que no les permite rendirse hasta el pitido final. Aunque la puntuación obtenida en sus 5 encuentros dirigiéndoles no llame la atención por la cantidad obtenida, si que destaca mucho lo sucedido en esos choques. Especialmente en el tramo final de los mismos. El debut llegó en Mestalla, donde un doblete de Boyé les estaba dando el triunfo, aunque la mala suerte les hi...