Mundial 2026: nos dueles, África.
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| Marruecos se impuso a la 'Oranje' en un choque áspero. |
África muestra en el fútbol su cara más amable, más alegre y excepcional, de las gradas al césped. He tenido la suerte en la vida de conocer a mucha gente de ese continente, cuyas costas se encuentran frente a las mías, y solo tengo buenas palabras para la inmensa calidad humana que he tenido la fortuna de percibir. Este rasgo se refleja en su manera de jugar, a veces falta de un cinismo que les vendría muy bien en los momentos decisivos. Y que por desgracia para aquellos que les apoyamos, es un punto que ha provocado dos derrotas bastante dolorosas en estos dieciseisavos de final del Mundial.
En clave africana, la primera ronda eliminatoria es toda una reválida. Clasificar para la misma a 9 de las 10 selecciones participantes, con la única excepción de Túnez, ha sido todo un éxito. Ahora es el momento de competir para demostrar que no solo son buenas, sino que tienen capacidad para estar entre las mejores. Así, Marruecos fue superior a Holanda, a la que batió en la tanda de penaltis tras un 1-1 al final de los 120'. La cara negativa fue la caída de Sudáfrica, que no dio más ante Canadá, que eso sí solo pudo batirles con un gol de Eustaquio en el descuento. Además, Costa de Marfil cayó ante Noruega en un encuentro de poder a poder, muy bien jugado por Los Elefantes, que sin embargo no acabaron rematando la faena.
Ayer entraron en escena dos combinados con distinto grado de exigencia. RD Congo afrontó con entusiasmo su duelo frente a Inglaterra, una de las favoritas a alzar el título. Un tempranero tanto de Cipenga reforzó la propuesta congoleña, que tocaba sin complejos ante un rival atónito. Incluso, Wissa gozó de una ocasión inmejorable que repelió el poste. Ese 2-0, conociendo a los ingleses, habría supuesto una losa psicológica para los de Tuchel. Empero, el gol de la tranquilidad no llegó. Bellingham y Kane fueron creciendo, un imperial Mpasi repelía sus intentos, pero nadie es imbatible, y el plástico arquero no pudo detener ni el cabezazo de Harry Kane en el 75', ni su posterior derechazo cerca de la escuadra para culminar la remontada de Inglaterra.
El regreso de la RD Congo más de medio siglo después es para estar orgullosos, pero se quedarán con la espinita de lo cerca que han estado de hacer historia. Les esperamos con los brazos abiertos en 2030. Y ahora toca hablar de Senegal, cuyo potencial es más que evidente, pero nos decepcionó ante esta Bélgica. Su adversario no es el equipo resplandeciente de la pasada década. De Bruyne no da más de sí, Hazard se retiró, Lukaku no suele ser titular (aunque aporta mucho desde el banquillo)... eran ganables. Sobre todo, si ya les tenías en la lona con un 2-0 a escasos minutos del final.
Habid Diarra e Ismaila Sarr pusieron en ventaja a una campeona de África que dominaba a placer, amenazando a la contra. Quizá la única pega es que defendían demasiado atrás, pero enfrente no daban con la clave para descifrar la zaga senegalesa. Lukaku se había incorporado en el descanso, mientras Pape Gueye se marchó en el 65 de partido. Un movimiento que acabó siendo fatal, pues Los Leones de Teranga perdieron jerarquía y dominio sin su mejor centrocampista. Aún así, gozaron de contras más que suficientes para liquidar la contienda. Bélgica había bajado los brazos, excepto tres de sus hombres, que acabaron siendo decisivos. Trossard y Tielemans hacían todo lo posible, e incluso discutieron a ojos de todo el mundo en el momento de la segunda pausa comercial (malditas sean todas ellas).
Ese parecía el final de los belgas, pero ni ellos dos ni Lukaku habían dicho su última palabra. El poderoso punta redujo distancias en el minuto 86, todavía a tiempo para darle vida a los suyos. Tan solo tres minutos más tarde, un testarazo de Tielemans establecía un 2-2 impensable poco antes. Mory Diaw erró en un balón que debió blocar, o al menos despejar, y que fue la llave que condujo a las tablas en el marcador. La prórroga dejó ataques por ambos bandos, sin oportunidades demasiado claras. Hasta que llegó el decisivo minuto 119, en que un balón cruzado acabó en penalti cometido por Lamine Camara. Siguieron varios minutos de protestas, revisiones, cierto paripé de Pathé Ciss simulando una agresión y los intentos senegaleses por desestabilizar a Lukaku, que parecía que iba a lanzar. No fue así, anotando Tielemans en el 124 el gol definitivo. Los 7 restantes fueron un quiero y no puedo de una Senegal que se hundió en un mal manejo del tramo final, un triste epílogo para un gran equipo que todavía podía tener bastante recorrido en este Mundial.
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Jugadores senegaleses se retiran cabizbajos tras la derrota. |
Entre hoy y mañana será el turno de Cabo Verde, nada menos que ante la campeona Argentina; Ghana, frente a la sensacional Colombia; Egipto encarará a Australia en un envite en que Los Faraones deben hacer pesar su mayor calidad, y una dura prueba para Argelia ante la siempre difícil Suiza. Ojalá todavía nos tengan reservada alguna alegría.


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