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Turquía: el equipo guevarista


Que unos tipos barbudos tomaran el poder en Cuba en 1959 causó una gran sensación en su tiempo. Más tarde, uno de los protagonistas de esa Revolución cubana, el argentino Che Guevara trató de explicar racionalmente cómo había sido posible que un puñado de hombres en medio de la montaña pudieran poco a poco ir ganando la guerra a un ejército mucho más grande hasta tomar el país entero y entrar en La Habana. El Che y un francés llamado Debray formularon la teoría del foco, según la cual un pequeño núcleo guerrillero podía ir convirtiéndose en una poderosa fuerza hostigando al enemigo en un terreno favorable y ganándose al pueblo para que se uniera a su causa. Si unos pocos tipos podían tomar el poder, lo importante en una lucha, venían a decir, era la voluntad. No había que esperar a que las condiciones objetivas para salir a luchar, la fuerza y la fe del guerrillero valían más que cualquier arma.

Si un equipo en la Eurocopa se ha basado en estos planteamientos ha sido, sin duda, Turquía. Como los guerrilleros casi derrotados de la Sierra Maestra, pocos equipos se habrán tenido que enfrentar a situaciones tan extremas. Para el partido contra Alemania incluso planteaban poner de delantero a Tolga, su tercer portero, tras la plaga de lesiones y sanciones (Tuncay, Nihat, Volkan, Servet, Arda Turan,...). Y pocos han demostrado tanta fe, tanta voluntad para superar los momentos límite en los que muchos se habrían rendido. Sin esa garra, esa confianza más allá de lo imposible no se podrían haber dado las remontadas contra Suiza, República Checa y Croacia.


El problema es que la teoría del foco resultó ser un desastre en la práctica: en la historia de la Revolución también había mucho de mito y leyenda y las condiciones de Cuba no se podían repetir fácilmente en el exterior, por lo que las enseñanzas del Che chocaron más de una vez contra la cruda realidad. Turquía lo comprobó en la primera de las semifinales de la Eurocopa. Porque la fe mueve montañas, pero no alemanes.
Eso sí, les queda a los turcos algo casi tan importante como la victoria final en el torneo: si, más allá de sus miserias, Guevara sigue siendo un icono romántico, la Turquía de 2008 siempre será recordada como la esencia de la voluntad más allá de lo posible. Que no es poca cosa.

6 comentarios:

Devo dijo...

Los alemanes despedazaron cualquier esperanza otomana, con mucha suerte (a lo turquia no? ) dejaron fuera al equipo de Terim. Maxima efectividad para los de Löw, pocos remates pero 3 goles.
Lahm desde que es el 3 volvio a ser ese crack que nos deleito en el Bayern o en el Mundial 2006. Hoy, centro gol y tanto agonico para llevar a este equipo a la final.

Por parte de Turquia, muy rescatable el golpeado equipo de Terim. Sin sus grandes figuras, como Turan o Nihat, se las arreglaron para lucharle de igual a igual a una Alemania bastante decadente.

Merece consideracion este humilde equipo que estuvo a segundos de la prorroga, y quien dice de una hipotetica final.

Personalmente, me hubiera gustado ver a los otomanos en la final de esta Euro.

Saludos

Devo

Joaquín Pineda dijo...

Merecieron algo más los turcos.

Saludos!!

Martín dijo...

Je, que bonita forma de mezclar futbol e historia...

Y si, ya vimos como le fue al Che cuando probo suerte en otro lado...

cityground dijo...

Han tenido merito los turcos, ayer cayeron con la cabeza alta a pesar de las bajas. Tienen buen equipo y nos lo pondrán difícil en la clasificación al Mundial, ese Senturk me gusta, no lo conocía.

Xabi Urres dijo...

Si el Che levantara la cabeza y viese la salida de Rüstü lo entregaba al enemigo automáticamente

Mauricio dijo...

"La fe mueve montañas, pero no alemanes" Frase celébre desde ya. La de Lineker deja de existir.

Creo que no hay mucho que reclamarle a Rustu. Si no fuera por él, no estarian en la semifinal.