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Celebrando el aniversario (III) y presentación de la nueva incorporación

Aquí termina nuestro peculiar homenaje al fútbol y lo que significa para nosotros, que os hemos estado ofreciendo aprovechando la celebración de nuestro segundo aniversario. Pero…también hemos querido usar esta fecha para dar la bienvenida al séptimo cafetero, el que completa el numero mágico (los siete magníficos, los siete enanitos, los siete pecados capitales, Ana y los siet…perdón, omitamos ese ultimo).

Se trata de Javi, que hasta ahora nos ofrecía sus excelentes análisis sobre plantillas, jugadores y futbol internacional desde el blog El futbol de Javi.

Esperemos que se sienta aquí como en casa, y deseamos que nuestros lectores gocen con sus aportaciones (que prometen ser de altura).

Así que os dejo a partir de aquí con la ultima entrega de la serie, haciendo el saque de honor, como no, nuestro nuevo compañero.

Javi

El fútbol de todos

Recorrer cientos de kilómetros detrás de tu equipo, celebrar una gran victoria, tocar el cielo con un título. Vivir emociones diarias, alegrías y tristezas, caídas y retornos que como la propia vida, no tienen precio. Pasión desmedida por una realidad insustancial en su esencia que se nutre de nosotros mismos, del aficionado, para llegar a la elevada concepción en que lo situamos. Así es el fútbol que nos hace felices a nosotros, hecho para recordar y seguir soñando. Mis mejores recuerdos llegaron en la infancia, con las faltas de Milinko Pantic, la garra de Diego Simeone y la magia de Kiko. Y por supuesto, imitándolos en cualquier lado. Los recuerdos más fuertes, porque fueron los primeros. Después llegarían más momentos inolvidables, los que a una edad más avanzada te hacen forjar lazos inseparables que te encadenan, las anécdotas que rodean un deporte que en ocasiones están por encima del propio juego. Hasta llegar al presente, donde se encuentran mis sueños, porque el fútbol nunca para. Este es nuestro fútbol, el mío y el de millones de personas que vivimos en una sociedad desarrollada donde para poder disfrutar el único obstáculo somos nosotros mismos.

En África, el continente olvidado, hay pobreza y violencia, enfermedades, guerras, catástrofes continuas provocadas por un tercermundismo que parece no tener fin. El futuro es pensar en el minuto siguiente, porque cuando nada tienes, nada importa. Allí no les enseñaron a soñar. Con la reciente tragedia de Abiyan hemos vuelto a poner nuestros ojos en un lugar que no es tan lejano. Un partido que de nuevo representa el reflejo de sus vidas, un desastre que evidencia la desgracia en la que están inmersos. Una vez más se nos pone la piel de gallina observando las imágenes que llegan y nos dejan marcados. Por lo que tienen y lo que tenemos, por lo que son y lo que somos. Su pasión también es desmedida, de culto, pero no conocen ningún tipo de límites. Porque allí, donde apenas hay medios para ser feliz y sí numerosos obstáculos a cada paso, el fútbol representa la única esperanza para otros millones de personas. Nuestros hábitos contrastan con su realidad y en los terrenos de juego las diferencias son tan abismales e insalvables que parece otro fútbol. Pero por encima de todo, el fútbol siempre es ilusión y eso nadie nos lo ha tenido que enseñar, así lo sentimos. En la Europa capitalista del siglo XXI y en el África atrasado. En un potrero, en las calles donde crecimos, en Anfield Road. En todos los rincones del mundo.

Chimoeneas

De pequeño era, lo que se dice, un buen niño. Estudiaba mucho y era de los primeros en responder las preguntas del profesor. Tenía el pelo bien corto y bien peinado y las tardes las ocupaba más en acabar los deberes que en correr por ahí. De fútbol, lo justo. No era que lo odiase, simplemente era demasiado patoso con los pies y demasiado débil para correr rápido, por lo que se estableció un acuerdo tácito entre los niños que molaban y yo: sólo jugaría en caso de epidemia de roturas de ligamentos. Extrañamente, las epidemias no llegaban, por lo que el número de mis partidos de fútbol jugados de niño es inferior al número de victorias del Thun en Champions. Tampoco tenía traumas con el hecho de acudir al estadio: recuerdo pasear junto a mi padre entre fábricas y huertos de palmeras hasta el –por entonces- lejanísimo Martínez Valero. Recuerdo el olor a pipas, puro y pólvora de la traca de bienvenida, pero no debió ser tan emocionante como un buen libro sobre dinosaurios, porque (por aquel entonces) una cosa me enganchó y la otra, no.
Ahora, yo que nunca recordaba nada al despertarme, tengo un sueño recurrente. Algunas cosas cambian, pero el lugar y la acción, no. Siempre consiste en regresar a la pista de fútbol del colegio y jugar los partidos que no jugué de niño. A veces se juega al estilo montonera y a veces se impone un extraño rigor táctico. A veces la cancha tiene el agobiante tamaño que debe tener para mi altura actual y otras veces se estira como Wembley. Pero siempre, en esencia, es el mismo sueño. Es el fútbol, que debe reclamarme las horas y años que no pasé junto a él. Y, a veces, hasta marco.

Martin

Imagenes del juego

Uno echa la vista atrás, e intenta atisbar donde nació su cariño por este deporte (¿aun lo es?) al tiempo tan hermoso y tan jodido. Y curiosamente, mas que con el Fútbol en si, descubre que lo suyo fue algo mas a mitad de camino entre lo grafico y lo literario…

Tal vez ese es el motivo de la deriva pelin rara (seamos benévolos) de mi criterio, en lo referente a lo que considero importante y no del mundo balompédico…

Recuerdo, para empezar, como de crio (tenia 6 años por entonces) me regalaron un calendario del mundial de España, y como al final del mismo, cual repelente niño de concurso televisivo, me sabia al dedillo el resultado de todos los encuentros que se habían disputado (poco antes me habían regalado un atlas del mundo, y aquí el zagal se sabia por entonces todas las capitales del mundo… y claro, en clara conexión lógica mucho mas tarde estudie la carrera de Geografía…véase el daño que pueden provocar unos regalos infantiles mal calculados).

También recibí, poco después (¿o fue poco antes?) un comic francés sobre la historia de los mundiales (que aun conservo), que deberían declarar monumento deportivo de lo bueno que era, el guionista fue capaz de plasmar la historia de 11 mundiales en unas pocas viñetas, y a mi, hacerme descubrir lo profundo y hermoso que podía ser este deporte, sus nombres míticos, las tragedias y epopeyas que habían ocurrido…

No mucho mas tarde, la lectura de una revista sobre escudos de futbol (que también esta aun conmigo...), unida a otra con las Banderas del Mundo, hicieron de mi una especie de adicto a todo lo que tuviera que ver con ambas cuestiones (y aun me dura…o tendría que decir que gracias a Internet, la cosa se desboco peligrosamente…tanto conocimiento suelto puede ser peligroso en malas manos…las mias por ejemplo).

De ahí a crear un país con una liga propia (de 4 divisiones, mas sus copas correspondientes) uniformes y escudos para todos y celebrar 27 ediciones (con los dados como jueces), solo hubo un paso…y la cosa es que aunque largo tiempo olvidada, nunca diré que ha muerto…digamos que solo esta dormida…

Si, si uno echa la vista atrás, encuentra muchas explicaciones…

¡Hasta el tercer aniversario¡

7 comentarios:

"Lama" dijo...

Enhorabuena por este nuevo fichaje. Ya conocía a Javi de su blog desde hace tiempo y he de aseguraros que vais a contar con una de las personas con más conocimiento y ganas de saber más de esto del fútbol que he leído.


Saludos

Garrincha dijo...

Bienvenido Javi, por fin entre nosotros :)

Espero que disfrutes tu estancia así como nosotros y el resto de amigos de la tuya.

Por otro lado, me han gustado mucho los artículos, se nota que lo llevamos todos muy dentro, ya sea desde unas u otras concepciones, pero siempre desde el cariño verdadero a un juego que inexorablemente nos va a acompañar el resto de nuestras vidas, porque, reconozcámoslo, todos en mayor o menor medida somos unos enfermos jeje

Un saludo!

CALIGULA dijo...

Felicitaciones por el aniversario muchachos. El blog es de lo mejor de la blogósfera.
Bien por Javi!

Saludos de Buenos Aires!

cityground dijo...

¡VIVA EL FUTBOL Y EL CAFE!

Muy buenos los artículos y el fichaje de Javi, su blog estaba muy bien, lo que le faltaba al blog un red y del atleti.

Sergio Santomé dijo...

Gran fichaje, para mejorar un poquito más -si cabe- el Café.

Saludos!

Javi dijo...

Gracias por los elogios, son ánimos que vienen muy bien para ponerse a escribir con ganas.

Un saludo

Anónimo dijo...

A mi me ha decepcionado el fichaje. Este seguidor declarado antimadridista y que opina que hay que nacer hijo de p... para ser seguidor del Madrid no encaja con las buenas personas de este staff.