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El problema argentino


En fútbol, deporte caprichoso e impredecible, rara vez uno más uno suman dos. Que se lo pregunten a los ingleses, donde juntar a los dos mejores jugadores de la última gran generación, Lampard y Gerrard, resulta poco menos que catastrófico. O a Florentino, que acabó reuniendo a los mejores talentos habidos en su tiempo para alzar una Supercopa. Pero a veces, aunque sólo sea a veces, el fútbol tiene su lógica. Y a veces esa lógica se impone aplastantemente.
Podemos discutir durante horas las sutilezas del doble pivote de España, si Dani Alves debería haber jugado de extremo o de interior y otros barroquismos tácticos, pero, más allá de la fe y la mística y demás historias, todos vimos que el planteamiento de Argentina tenía muchas papeletas de acabar en fracaso, fracaso confirmado con la goleada endosada por Alemania ayer.

Sí, obvio que con Messi, Higuaín y Tevez podía ocurrir cualquier cosa. Con semejante poder de fuego se pueden resolver muchos partidos, como demostaron los argentinos hasta cuartos. Pero si haces todo lo posible para complicarte la vida desde el inicio, todo se complica: si juegas sin centrocampo contra un equipo que es ante todo centrocampo, es posible que lo pases mal. Porque el problema de Argentina era ante todo y sobre todo su mediocampo, mediocampo que ocupaba prácticamente en solitario Mascherano, ayudado por dos escuderos, Di María y Maxi, cuyas virtudes no pasan precisamente por ocupar ese rol. A poco que reinara la confusión, el equipo quedaba partido en un 4-1-5: demasiada poca cintura, que se convertía en un regalo demasiado goloso para un equipo, Alemania, que tiene precisamente su centro de gravedad en esa zona del campo y en el virtuosismo de sus centrocampistas.

El problema se multiplica cuando desde la defensa no hay salida de balón y los laterales (Heinze y Otamendi) no suben para apoyar a Mascherano. Resultaba muy frustrante ver a la defensa argentina buscando sin éxito líneas de pase ante el enjambre germano. La única solución que se encontró fue hacer bajar a Messi hasta la mitad de la cancha para empezar las jugadas: solución que agravó el problema, ya que la estrella argentina tenía la misión imposible de avanzar 50 metros cubierto de alemanes y quedaba lejos de las zonas en las que ha hecho historia con el Barça.

Sí, ya sabemos que Cambiasso (e incluso Zanetti) purgaban por problemas de la interna, que Gago apenas ha jugado este año en el Madrid, que Pastore puede que esté verde, que Verón no daba para 90 minutos y que a Bolatti le falta experiencia internacional. Ya sabemos que resulta oportunista criticar a un entrenador cuando fracasa (por mucho que el fracaso sea tan estrepitoso como ese 4-0 y esa sensación de que jamás se podría haber levantado el partido). Pero resulta curioso, casi irónico, que la clave del enigma argentino estuviera en una posición tan genuinamente argentina como es el 5. Y más irritante que Maradona no hiciera nada por evitar un desastre que se dibujaba desde su propio planteamiento.

6 comentarios:

Darío dijo...

Bien merecida esta goleada, y lo digo como argentino.
Disfruté el triunfo de Alemania, por el fútbol y por la humildad frente a la soberbia.
Maradona nunca fué entrenador, no sabe dirigir un equipo de fútbol, lo pusieron solo por ser Maradona y así les fué. Se pensó que por cábala y mística se ganaba un mundial, pero no, hace falta fútbol.
Saludos a todos.

petterstroke dijo...

no lei el post pq da lata...

lo único que puedo comentar es que el problema con argentina es grondona-maradona y la mafia que mueve todo eso.

idolatria absurda.


uds creen que dejariamos en chile a zamorano de tecnico, ni en broma.

una cosa es el futbolista, y otra cosa es el tecnico...

y peor aun, un tipo con tanto problema mental y drogadiccion como maradona... no entiendo que pasa por la cabeza de "argentina".

espero la final uruguay alemania

Futbol Colombiano dijo...

si el futbol es caprichoso es hermoso es mi primer amor y el ultimo.............Miren en soyh africa estan en navidad miren porek........http://futbolchichombiano.blogspot.com/

Futbol Colombiano dijo...

Que Buen Blog, te voi a enlazar en el mio espero que no halla ningun problema, te invito a que leas el mio y si te gusta enlazalo

Anónimo dijo...

Pues, yo creo que la gran falencia argentina no estuvo sólo en la contención y/o recuperación, sino también en la falta de creación. Para mí ese "poder de fuego" nunca fue tal, sino sólo individualidades que podían desequilibrar si tenían un buen día, pero nunca asociándose. Dudaría también de la gran capacidad de jugadores como Tévez, que desde que juega en Inglaterra parece haber sufrido una metamorfósis en su juego, que le ha restado mucho juego. Parece sentir la obligación de quedar bien con el público argentino siendo más un gladiador que un jugador. Pocas veces ganó un mano a mano. Higuaín sólo no puede lastimar, no es precisamente un talentoso, y Messi, sin asistidores en mitad de cancha, debía bajar demasiado y empezar por sí mismo las jugadas, pecando a veces de individualista pero no porque quisiese, sino porque nadie (a excepción de Agüero y Pastore las veces que estuvieron) sabía entrar en su juego. Fue muy similar a lo ocurrido en las Eliminatorias.

En mitad de cancha los intérpetes ni pinchaban ni cortaban. Maxi y Di María no podían sumarse al trabajo defensivo, quedando Mascherano desamparado, pero tampoco acoplarse al ofensivo. Lo de Rodríguez fue muy intrascendete, y Di María estuvo en un nivel muy por debajo a lo que pueda dar, quizás sintiéndose opacado por las figuras de arriba.

Yo creo que el problema estuvo ahí. La mitad de la cancha no supo cumplir ninguna función, y su rol tanto ofensivo como defensivo fue tan mediocre como influyente en el andar del equipo.

Arrestos individuales y poco más. Nulo juego colectivo, sólo una clara vocación ofensiva. Igualito a las Eliminatorias, sólo que se discimuló al enfrentar a rivales menores.

Como en Argentina somos 42 millones de técnicos, me animo a dar la formación que creo, le hubiese convenido al equipo, siéndole funcional a Messi y compensada en defensa:

Romero; Otamendi (amén del partido frente a Alemania, me conformó su desempeño), Burdisso, Samuel, Heinze; Pastore, Mascherano, Bolatti, Di María; Messi, Higuaín.

Con Pastore y Di María como socios de Messi, es decir, jugando para él y no para ellos (como el caso de Tévez) e Higuaín jugando de nueve de área, sin tener que retrasare a veces para pedir la pelota que no le llegaba.

cityground dijo...

Pensaba que Argentina podía hacer algo grande en el Mundial, quizás mas por la mística que por la realidad.

Contra Alemania no puedes salir a jugar así, Macherano muy solo en la media sin ningún creador al lado, ¿Maxi Rodriguez? con la temporada que ha hecho me parece un delito que sea titular. Messi demasiado atrás y sin estar al nivel del Barcelona, Tevez muy revolucionado.

Son 20 años sin llegar a semifinales, demasiado para una selección como la argentina. Para Brasil 2014 pueden tener una gran selección pero hace falta un entrenador de verdad.