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La conexión danesa (En Suiza)

A mediados de los 80 se estableció una curiosa relación entre la conservadora (en lo futbolístico y mental) Suiza y la aparentemente mas alegre Dinamarca.

Con ligas de similar potencia (algo superior la suiza durante la mayor parte de la época), resulta curioso ver como la transferencia de “figuras” de una a otra se inclinaba siempre hacia el lado helvético (era la época de la explosión de la dinamita roja, el mundo estaba descubriendo el fútbol danés, muy apagado hasta entonces).

Entre la temporada 85-86 y la 91-92, cuatro de los sietes futbolistas que conquistaron el titulo de máximo goleador del campeonato suizo fueron daneses. Y no se piense que la competencia era pequeña, en dos de las restantes ligas quienes se hicieron con el pichichi eran jugadores de clase mundial, nada menos que Iván Zamorano y Karl-Heinz Rummenigge.

Campaña 1985-86. En la que por el momento fue el último torneo conquistado por el Young Boys, el Lausanne alcanzó la sexta plaza, aupado por los goles de Steen Thychosen. Llegado (con 27 años) desde el Vejle BK (el equipo de su ciudad natal, en el que jugó en tres periodos diferentes y al que llegara a entrenar años después) su experiencia Europa incluía estancias en Bélgica (Molenbeek) y en Alemania (en el Borussia Mönchengladbach, con el cual ganó la UEFA del 79).

No pudo ser mejor su debut en la liga suiza, alzándose con el titulo de mejor artillero con 21 tantos. Jugó otra temporada más en el club antes de retornar a su equipo de toda la vida. En 136 encuentros oficiales con los francófonos logró la respetable cifra de 79 tantos. En cambio no tuvo demasiada suerte en cuestión internacional, ya que solo en dos ocasiones jugó con la selección danesa.


Pasemos a las dos temporadas siguientes. En ambas, el trofeo al anotador mas prolífico fue para el mismo jugador, John Eriksen.

Procedente del Feyenoord (donde en su única campaña alcanzó los 21 tantos en 31 encuentros), como su compatriota anterior citado tuvo un comienzo fulgurante. Fichado por el Servette, logró 28 tantos en su primera campaña (con su equipo finalizando en cuarto lugar). En la siguiente, mejoró aun sus cifras (y la clasificación de los de Ginebra, subcampeones), con 36 goles (ese año estuvo muy cerca de lograr la bota de oro, que fue para el turco Tanju Çolak con 39.

Estaría aun una temporada más en el club (11 goles) antes de pasar al Lucerna.

Con la selección danesa jugó 17 partidos (logrando seis goles), llegando a disputar el mundial de México (donde anotó el segundo gol en la victoria de su combinado ante los alemanes, luciendo una de las más hermosas casacas de la historia del fútbol).



Desgraciadamente, su historia no tiene un final feliz. Murió en el 2002, a los 44 años, victima del Alzheimer. En su palmares, haber sido el máximo artillero en tres competiciones diferentes (por dos veces en Dinamarca y suiza y una en la segunda división francesa). Tal vez le faltó haber participado en alguno de los campeonatos de mayor nivel para que su figura fuera mas conocida...

Tenemos que avanzar unos años, hasta la temporada 1991-92, para volver a encontrar a un danés (el ultimo por el momento) que conquistó suiza. Se trata de un viejo conocido de la afición sevillista, Miklos Molnar (al que no hay que confundir con el calvocroata Ivica Mornar que también jugara con los de Nervion por la época, con similar falta de acierto…y de pelo).

Molnar, por entonces jugador del Standard de Lieja Belga, fue cedido al Servette suizo debido a la falta de sintonía con su nuevo entrenador. Y como sus paisanos precedentes, lo suyo fue llegar y besar el santo. Sus 18 goles le elevaron a los altares goleadores (pero solo le sirvieron al Servette para alcanzar la cuarta posición).

18 presencias con la absoluta (logrando dos goles) y la participación en el mundial 98 son los principales logros a nivel internacional de un delantero algo “culo inquieto”. Y es que en su carrera llegó a jugar hasta en 10 clubes de siete países diferentes, incluida su despedida como jugador en los Kansas City Wizards (en donde logró el único gol de la final de la MLS que dio el titulo a su equipo).

Desde el 92, los daneses han desaparecido de la lista de éxitos suiza, quien sabe si algún dia retornaran…

1 comentario:

cityground dijo...

Curiosa esa conexión, por lo que parece Eriksen era un buen delantero, no entiendo como solo estuvo una temporada en el Feyenoord con los goles que marco.

En los 80 en la liga suiza jugaban extranjeros de cierto nivel, algunos de ellos ya veteranos como Stielike o Rummenige.