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El gol de Abreu (versión 2011)

Eran mediados de los años 90 cuando todo lo que nos mostraba el mítico ‘El Día Después’ de Canal Plus nos sabía a gloria. Una de las secciones del programa más añoradas por aquellos que cumplíamos cada lunes con la cita ineludible frente al televisor era La Parabólica, que nos traía lo más selecto del fútbol foráneo. Un lunes cualquiera descubrimos a un jugador singular. Un River-San Lorenzo nos dejó una estampa inolvidable para siempre, la de un espigado delantero de origen uruguayo que erró un gol cantado a favor de los Cuervos. El siempre exagerado comentarista Marcelo Araujo regaló a nuestros oídos un relato glorioso que reproduce el siguiente vídeo:



Pasaron los años, dejó de emitirse EDD y El Loco prosiguió su carrera por múltiples clubes a lo largo y ancho del panorama mundial. Incluso vino a España a jugar en el Deportivo de La Coruña no mucho después de aquella pifia, aunque con escaso éxito. Salvo alguna excepción como su periplo gallego, allá donde fue respondió positivamente a las expectativas. Incluso ahora que el fin de su carrera parece cercano, sigue siendo noticia en el mundo por sus peripecias.

Hace poco más de un año, anotó un penalti ‘a lo Panenka’ para clasificar a Uruguay a las semifinales del Mundial tras cuatro décadas. Por entonces ya jugaba en el Botafogo de Río de Janeiro, donde es ídolo desde su llegada. Nunca fue un grande, pero no por ello ha dejado de ser noticia esporádicamente. Sin embargo la noche del pasado domingo lo fue por otro hecho desgraciado que nos traslada a nuestra juventud recordando el no-gol de Abreu. Botafogo, cuarto clasificado a cuatro puntos del líder (aunque con un partido pendiente) enfrentaba al São Paulo en el João Havelange. El propio charrúa ponía a los suyos 2-0 antes del descanso. Pero fue entonces cuando pasó esto…



La desgracia no hubiera pasado a mayores de no ser porque otro genio dio una de sus últimas pinceladas para desdicha de la torcida botafoguense. Vitor Borba Ferreira, si, Rivaldo, igualaba el marcador ya en el descuento, permitiendo a los paulistas mantenerse un punto por encima de los cariocas, y alejándolos de un título que está más complicado, no logran desde 1995 pero sigue siendo factible. Dicho esto, Juan Sebastián Abreu es la referencia futbolística tanto de compañeros como de torcedores, un referente del que carecían desde tiempos de Dodô Túlio Maravilla (palabras mayores), y alguien sin quien a día de hoy no aspirarían al anhelado Brasileirão. Desde aquí, los que le apreciamos dándonos igual los colores que vista, solo le pedimos una cosa: que nunca cambie, que sea por siempre El Loco Abreu.

1 comentario:

Albertigues dijo...

Que no cunda el pagnico Domingo, recuerda que teneis un partido menos aún, vamos a ver si el Fogão ha crecido y el propio Caio Jr también (3 veces ha fallado en la recta final del titulo con varios equipos, recientemente con Flamengo...).