.

.

Quince minutos con Anton Polster


Quince minutos más o menos, quizás algo más, casi veinte si contamos las presentaciones. Eran las seis de la tarde cuando entré en las instalaciones del SC Wiener Viktoria, en Meidling, duodécimo distrito de Viena. Allí había quedado con el gerente del modesto club vienés. Habían transcurrido ya dos semanas del mes de septiembre y el frío que hacía, parecía querer avisarnos de que el verano estaba llegando a su fin en la capital austriaca. Además, llovía. No era la primera vez que estaba allí, dos semanas antes había estado viendo un partido del Wiener Viktoria, pero en esa ocasión hacía un día buenísimo, de los mejores del verano.

Llegué muy pronto, media hora antes de tener que encontrarme con Roman Zeisel, el gerente del club, que me había organizado una entrevista con Anton Polster, nuevo entrenador del equipo. Nada más llegar le vi desde lejos entrar en la cafetería del club, al gerente, no a Polster. Lo reconocí porque la revista 11-Freunde acababa de hacer un reportaje sobre el club y en él había una foto en la que aparecía con el presidente y con el famoso entrenador. Como era muy pronto decidí no ir a hablar todavía con él, pero, con el tiempo que hacía no me quedaba otra que entrar también en la cafetería. Entré y pedí algo. No tenía nada para leer, bueno, sí que tenía algo, pero era la misma revista en la que aparecía el reportaje sobre el equipo y no me pareció oportuno ponerme a leerla. Si llega Polster y me ve con la revista no sabría cómo reaccionar y acabaría pidiéndole una firmita al lado de su foto, y esas no son formas de empezar una entrevista. Desde la cafetería se podía ver el campo donde se entrenaba alguno de los equipos de las categorías inferiores. Había leído en algún sitio que hay 250 jugadores en el club y que éstos proceden de más de 30 países distintos. Un gran espejo de lo que es en realidad Viena, una ciudad multicultural en la que no es raro que te metas en el tranvía o en el metro para un breve trayecto y que escuches conversaciones en varios idiomas.

Estaba nervioso, ya había hecho otras entrevistas, pero en esta ocasión la entrevista era con Polster. Uno de los mejores jugadores austriacos, un jugador que consiguió 33 goles en una sola temporada en la Primera División española. Pero Polster es mucho más que eso en Austria. Además de ser uno de los mejores jugadores de la historia del país, es una persona que está muy presente en la vida social del país centroeuropeo. Es casi imposible que pase un día sin que se hable de él en la prensa o sin que salga en la televisión. Y es que después de colgar las botas ha hecho muchas cosas al margen del mundo del fútbol, ha cantado, ha participado en programas de televisión de todo tipo, tiene su propia colección de camisas (casi siempre lleva una)… Así que estaba nervioso, más que en otras ocasiones.

Unos 20 minutos más tarde decidí ir a hablar con el gerente. Le había visto irse de la cafetería a lo que supuse que serían las oficinas del club. Me dijo que esperase que ya me vendría a buscar cuando llegase Polster. Cerca de las siete me dijo que en cinco minutos estaría allí. 10 o 15 minutos más tarde le vi desde la cafetería. Ya no llovía y estaba fuera del campo de entrenamiento hablando con la gente, no paraba de hablar. Dejaba de hablar con uno y ya se formaba otro corrillo a su alrededor con otras personas. Al poco tiempo se acercó al gerente y entraron en la cafetería. Me saludó en castellano. Me sorprendió verle sin vestir una de sus famosas camisas. Supongo que solo las lleva cuándo va a haber una gran presencia mediática y Café Fútbol no es que.... Le pregunté donde prefería hacer la entrevista y decidimos hacerla fuera porque así él podría aprovechar para ver el partidillo que se disputaba en esos momentos. Le pregunté en qué idioma prefería hacer la entrevista y al final la empecé a hacer en alemán, no sé por qué. Quizás porque no le vi muy decidido a hacerla en castellano, a pesar de que me pareció que tenía un muy buen nivel.

Sin duda, no era un día agradable para hacer una entrevista. Hacía mucho frío y yo, en mangas de camisa, no había ido preparado para ello. Los austriacos están siempre preparados para combatir el frío, aunque este llegue en medio del verano. A mí siempre me pilla desprevenido y esta ocasión no sería una excepción. Salimos y ya no llovía, Polster me preguntó si no tenía ninguna chaqueta para poder estar fuera. Él venía bien preparado.

A pesar de dejar la práctica activa del fútbol en 2000 en las filas del Austria Salzburgo, Polster no vivió su primera experiencia como entrenador hasta 10 temporadas más tarde. Antes de entrenar al Wiener Viktoria había entrenado al segundo equipo del LASK Linz. “No había entrenado antes. Después de retirarme estuve primero en la directiva del Borussia Mönchengladbach, más tarde volví a Austria para estar en la directiva del Austria Wien y luego me saqué el título de entrenador. Necesitaba hacer prácticas para conseguir el título y decidí comenzar a entrenar. Ahora me he dado cuenta que esto es lo mío y que me divierte. Por eso comencé en Linz y ahora continúo aquí”, nos aclara.

En principio choca que un ex-jugador de fútbol del nivel de Toni Polster decida entrenar a un equipo de la quinta categoría austriaca. Cuándo se supo que lo iba a hacer, sorprendió mucho en Austria y se habló muchísimo de ello. “Lo más importante fue que aquí encontré a gente con planes ambiciosos que quería cambiar algo. Por eso decidí hacerlo. Podría estar entrenando a equipos de otras categorías pero me decidí por este camino. Me divierte y eso es lo más importante. También porque me hace mejorar y aprendo con ello. Entrenar al más alto nivel en Austria no es fácil. Hay mucha competencia porque hay solo 10 equipos en la Bundesliga y 10 en la Erste Liga. Hay muchos entrenadores pero pocos equipos”. Y añade sonriendo: “Lo que es seguro es que no lo hago por dinero”. Seguimos hablando de su labor como entrenador en el fútbol aficionado y nos comenta que en el fútbol aficionado, en algunos casos puede existir un problema de actitud en los jugadores porque ven el fútbol solo como un hobby. En relación con los objetivos del Wiener Viktoria nos desvela: “El objetivo es ascender de categoría en los dos primeros años. Queremos ver si somos lo suficientemente buenos para lograrlo ya en el primer año“.

Anton Polster se formó en las categorías inferiores del Austria Viena, equipo en el que entró a los 9 años de edad. Antes de dar el salto definitivo al primer equipo, el delantero vienés estuvo en 1982 media temporada cedido en el 1. Simmeringer SC. Sus goles resultaron definitivos para la gran temporada del equipo del undécimo distrito de Viena. “Ya era profesional desde los 16 años en el Austria Viena. Pero no podía entrenar por la mañana porque estaba estudiando. Estuve cedido medio año en el Simmering y conseguimos el ascenso a la Bundesliga. Fue una buena experiencia. Ya había logrado todo con el segundo equipo del Austria Viena y era un paso lógico”, nos aclara.

Tras volver de la cesión Polster se afianzó rápidamente en el primer equipo violeta. En cinco temporadas Polster contribuyó decisivamente a la consecución de tres títulos de Liga y una Copa de Austria. Disputó 147 partidos ligueros y consiguió 120 goles. En 1987 abandonó el Austria Viena, tras catorce temporadas en sus filas: “Aquel que tiene un objetivo quiere jugar en los mejores campos del mundo. Todo cantante quiere actuar en los escenarios más grandes y yo quería ir a algún país como España, Italia, Inglaterra o Alemania para jugar al fútbol. Además ya había logrado todo en Austria”.

El primer destino del delantero vienés en el extranjero fue Italia, en las filas del Torino, donde permaneció una temporada: “Estuve solo una temporada en Italia porque esa no era mi filosofía de fútbol. Jugaba como único delantero y no me llegaban muchos balones. Jugué una gran temporada y llegamos a la final de la Copa pero ese no era mi estilo de fútbol. Venía del Austria Viena, donde la gente quiere ganar y en Italia salíamos al campo a no perder. Me alegré mucho de poder irme a España porque los españoles son similares a nosotros, salimos al campo para ganar”.

Fichó por el Sevilla en 1988 y disputó tres temporadas en el equipo de Nervión. Rindió excepcionalmente en el equipo andaluz pero merece especial atención la temporada 89/90 en la que el ex-jugador del Torino perforó las redes rivales en 33 ocasiones, quedándose sin el título de máximo goleador liguero solo por la impresionante temporada de Hugo Sánchez. “Tuve una gran racha y buenos compañeros en las bandas como Conte y Carvajal. Ellos hicieron una gran temporada. Además todo el equipo me buscaba a mí, desde Rafa Paz hasta Jiménez. También estaba con mucha confianza. Me creía que medía dos metros y medio".

Tras tres temporadas en Sevilla y 55 goles en liga, Polster abandona sorprendentemente el equipo. En el transcurso de su última temporada como sevillista Polster protagonizó un desafortunado incidente tras arrojar la camiseta al suelo al ser sustituido por Cantatore en un partido disputado en Atocha. Polster estuvo apartado del equipo temporalmente pero posteriormente se disculpó. “Creo que eso no tuvo influencia alguna en mi marcha del equipo. Reconocí mi error y creo que eso no fue decisivo. Tuve ofertas de otros equipos y la propuesta del Sevilla no me convenció. A posteriori sí que creo que me fui muy pronto porque en el Rayo y en Logroñés no me pagaron. De hecho aún lucho con el Rayo por el salario de hace 17 años. Deportivamente no me fue mal, en el Logroñés jugamos muy bien y quedamos décimos, que está muy bien para una ciudad tan pequeña como Logroño. Todo eso sin cobrar. Tuve muy buenos entrenadores como Camacho y Vidal, grandes compañeros y muy buenos vestuarios. Pero los directivos de ambos equipos, una catástrofe”.

En el momento en el que me disponía a preguntarle por David Vidal llegó un hombre a hablar con él y Polster se alejó unos metros. Vuelve tras un par de minutos y le comento que si le parece muy larga la entrevista podemos dividirla en dos partes y hacer la segunda parte otro día. No le gustó la idea: “¿Cuántas preguntas tienes aún? Hacemos dos más y ya está, ¿no? Venga, hazme solo las más importantes”, comentó riéndose.

A partir de ese momento la entrevista no duró mucho. Le hice un par de preguntas y le dije que ya era suficiente. Creo que podría haber seguido aún unos cinco o diez minutos más pero vi que ya no tenía muchas ganas de seguir. Me quedé sin tocar muchos temas, su época en la selección, su opinión sobre la selección actual y más cosas que yo consideraba interesantes. El gerente del equipo ya me había dicho que tenía 15 minutos para hacer la entrevista pero nunca le tomé en serio. Creí que a Polster le gustaría hacer la entrevista con alguien de España y por eso preparé una entrevista más larga, al final, estuvimos un cuarto de hora hablando y le di muchas vueltas a temas que no daban para más, sin embargo, me quedé sin hablar de otras cosas que me parecían muy interesantes. Sin embargo, a pesar del poco tiempo que tuve, Polster estuvo muy simpático y atento, respondiendo a todo. Eso sí, una vez que di por finalizada la entrevista, desconectó y a los dos segundos ya estaba en otro mundo.

Polster estuvo cinco temporadas en España y después se marchó a Alemania. En relación con los motivos que le llevaron a dejar España nos comenta: “No me pagaban en el Rayo ni en el Logroñés. Tenía que probar otra cosa porque había jugado dos años gratis". Luego profundiza un poco más en sus problemas con el Rayo: “Espero solucionar las cosas con el Rayo en las próximas semanas. En dos ocasiones llegamos a un acuerdo pero ambos fueron incumplidos por el Rayo. Espero que esto se solucione pronto y si no, seguiré luchando por mi dinero”. El último tema que tratamos fue el de su relación con el equipo amateur del SV Weiden alemán. Nos aclaró que fue presidente del equipo varios años durante su etapa en Alemania y que además llegó a disputar algún partido con ellos, tras abandonar el Borussia Mönchengladbach, antes de fichar por su último equipo, el Austria Salzburgo.

Tras dar por finalizada la entrevista le pregunto si puedo hacer algunas fotos, cosa que me entiende literalmente y en dos segundos ya estaba hablando con un grupo de tres personas a unos metros de donde yo estaba. Supongo que no supe explicar que lo que yo quería era hacerle una foto para la entrevista e incluso hacerme una foto con él. Desistí y al igual que en las entrevistas de Marco Pérez y Pablo Coira me fui sin hacerles una foto, en estos dos casos por despiste mío. La foto que acompaña a esta entrada es una que hice en el partido que fui a ver a principios de septiembre. Como hacía mucho frío, al acabar la entrevista me fui rápidamente al metro, después de quince minutos con Anton Polster, más o menos, quizás algo más, casi veinte si contamos las presentaciones.

Artículos relacionados:




9 comentarios:

Garrincha dijo...

Felicidades y gracias por tan exquisito reportaje/entrevista. Eres muy grande Estoja!!

Qué rápido caló Polster a los italianos, aunque en aquella época tenían a los Maradona, Boniek, Platini, etc ...

Por cierto, difícil que vea el dinero de Logroñés y Rayo, aunque igual con éste último algún día tiene más suerte.

Por último, ya sabes lo cuadrados que son los austríacos, seguro que el manager tenía un crono con el que te vigilaba hasta las milésimas jeje Una pena no tener fotos, pero al menos tienes una bonita experiencia y anécdota que contar.

Un abrazo!

Estoja dijo...

¡Qué poco oportuno he estado con la publicación de la entrevista! :-(

Me acabo de dar cuenta que el lunes en Fiebre Maldini pusieron también una entrevista con Polster.

Eso me pasa por vago, tenía la entrevista desde hace casi dos meses.

Pero bueno, aquí dejo el enlace con la entrevista de Canal +: http://www.canalplus.es/play/video.html?xref=20111101plucanftb_1.Ves

Estoja dijo...

@Garrincha,
Muchas gracias. La verdad es que fue muy interesante la entrevista a pesar de que no salió como yo quería y la publiqué demasiado tarde. ¡Nunca se me hubiese ocurrido que alguien más haría una entrevista con él en esta época!
Y en lo de las fotos, pues nada, es ya una costumbre. Me olvidé con Coira, con Marco Pérez,...

Bueno, y siento el retraso porque para Café Fútbol hubiese sido muy bueno haberla publicado hace un par de semanas.

xtaoth dijo...

Muchas gracias por la entrevista, Estoja. Polster es uno de los primeros jugadores de los que tuve consciencia y me ha recordado otros muchos nombres que tenía medio olvidados.

Debió ser difícil conseguir qu te organizaran la entrevista, ¿no?

Estoja dijo...

@xtaoth,
Me alegra que te haya gustado. La verdad es que no fue nada difícil conseguir la entrevista. Le envié un correo a su actual club y en menos de un día ya me había respondido positivamente el gerente. Desde el principio ya me dijo que la entrevista tendría que ser en día de entrenamiento, en la sede del equipo y que duraría 15 minutos.

Guillem Prera dijo...

Impresionante el reportaje. Da gusto escuchar a los grandes de este deporte. Enhorabuena!

Intercambiamos links? El mío es:

http://constelacionfutbol.blogspot.com/

Un saludo

Juampex dijo...

Te lo dije por twitter y te lo repito aqui. Qué lujazo de invitado para el Café, mil gracias tío.

A mi me parece que esta entrevista se complementa muy bien con la que le hizo Gonzalo para Fiebre Maldini, la verdad.

Enhorabuena, y de nuevo gracias.

cityground dijo...

Gran entrevista y un lujo tener en el café a un grande como Polster.

Cuando fichó el Sevilla a Polster y Dassaev se puede decir que era mi 2º equipo en la liga tras la Real. Polster se hartó a marcar goles siempre.

Estoja dijo...

¡Muchas gracias a ambos!

@Juampex,
Tienes razón, se complementa muy con la hecha por Gonzalo Novillo para Fiebre Maldini.
Al principio me fastidió bastante porque me parecía que quedábamos mal publicando una entrevista con Polster solo unos días después de que apareciese en Fiebre Maldini. Pero es cierto lo que dices tú.