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Levante-Màlaga, el duelo inesperado


Cabeza, corazòn, muchìsimo trabajo y las pequeñas dosis necesarias de suerte son esencias innegociables en las fòrmulas ganadoras de dos de los equipos màs agradables del fùtbol patrio esta temporada. Tambièn la coyuntura ha influido: posiblemente de no jugar en Europa ni Athletic ni Atlètico, estos estarìan màs arriba en la clasificaciòn. Y el Valencia se abrìa escapado definitivamente, aunque esas conjeturas no nos interesan en este momento.

Desde luego habìa que ser muy optimista en ambos bandos, pero sobre todo el granota, para pensar en verano que estos serìan los dos grandes favoritos a adjudicarse alguna de las plazas Champions (toda vez que las de Real Madrid y Barcelona estàn pràcticamente aseguradas). Quizà podìa llegar a pensarse del Màlaga, pero ¿daba alguien un duro por el Levante si quiera para salvarse con holgura?

Ante todo, este escrito busca reconocer los esfuerzos de ambos desde dos realidades muy diferentes, pero ambas con su indudable mèrito. Como historia, que duda cabe que la del cuadro levantinista no es solo màs romàntica sino tambièn utòpica viendo como se ha confeccionado el plantel que dirige magistralmente Juan Ignacio Martìnez.

Ballesteros ha desterrado su fama de duro para vivir una segunda juventud sin dejar de ser contundente. Konè està siendo todo lo decisivo que de èl esperaban en Nerviòn, un puntal del que ya quisieran gozar clubes de mayor enjundia. Barkero recuerda a aquel campeòn del mundo sub20, Munùa vuelve a ser infranqueable y Valdo a desbordar. Farinòs, Javi Venta, Juanfran... son los peones que completan el austero pero eficaz tablero de JIM, un hombre tan laborioso como discreto. Un ejemplo mayùsculo.

Los dos ùltimos partidos completos que le he visto al Levante me ha dado una sensaciòn de equipo trabajadìsimo, una autèntica roca con una solidez inusitada en un equipo de su calibre. Ambos duelos los perdiò, ante Real Madrid y Màlaga, pero pese a jugar a domicilio en terrenos de equipos teòricamente superiores, no solo no se deshicieron en ningùn momento, sino que gozaron de oportunidades para sacar màs rèdito. No en vano, a ambos se los pasaron por la piedra en el Ciutat de Valencia, sin casualidades, justa realidad.

En cuanto al Màlaga, ¿de veras esperaba alguien que el millonario proyecto del jeque cuajase a la primera oportunidad? La pasada temporada no me vale, la considero un banco de pruebas, ya que no se puede comparar el plantel anterior (respetable a todas luces) con uno en el que se han invertido màs de 60 millones de € para traer a los Isco, Joaquìn, Toulalan o Cazorla. Ademàs, hay que tener en cuenta que si Van Nistelrooy hubiera rendido algo mejor (no se esperaban milagros, pero si ciertas cifras) y Baptista no se hubiera lesionado, posiblemente al conjunto malacitano le hubiera ido incluso mejor.

Para colmo, anteayer se supo que el francès Toulalan, bastiòn principal del mediocampo malaguista, deberà pasar en breve por el quiròfano, lo que probablemente le alejarà de los terrenos de juego lo que resta de temporada. Una baja màs que sensible para la recta final, la que separa una buena campaña de una exitosa.

Por cierto, no quiero dejar pasar la oportunidad de elogiar tambièn la labor de Manuel Pellegrini, que ha tenido que soportar recientemente crìticas ferores (como la mìa propia), alguna merecida pero la mayorìa exageradas. El equipo cada dìa està màs consolidado, lleva una racha de 13 puntos de 15 posibles y parece llegar al tramo decisivo en el mejor estado de forma del curso. Un mediocampo de una calidad incontestable, que en dìas como el de ayer ante el Rayo son toda una delicia para disfrutar, es la mejor baza de este Màlaga, en el que Rondòn empieza a enchufarlas con regularidad (¡por fin!) y la defensa a consolidarse con la entrada de Weligton, unas veces por Mathijsen y otras para suplir a un Demichelis que parece confirmarse como mediocentro por la obligada ausencia de Toulalan.

Lo mejor para los que somos malaguistas es que si finalmente el equipo lograse plaza Champions probablemente se acelerarìa un proceso en el que se saltarìa algùn paso intermedio, algo que quizà ya ha sucedido esta temporada donde la figura de Pellegrini ha sido importantìsima a la hora de aceptar ese cambio de nivel tanto en el vestuario como en la proposiciòn de objetivos màs ambiciosos.

¿Es posible el reto?
¿Quièn no pensaba que el milagroso Levante acabarìa bajando el pistòn e incluso luchando por la permanencia? ¿Y que el Màlaga se la pegarìa como tantas veces hemos visto con otros equipos con proyectos parecidos? A estas alturas, cuando restan solo 10 jornadas para la finalizaciòn del campeonato, tan solo puede hablarse de realidades. Quizà no lo quieran reconocer o no lo digan muy alto, pero ¿viendo el panorama se atreve alguien a negar su favoritismo en pos de lograr colarse entre los 4 primeros? No es que vaya con esa vìtola, es que se la han ganado a pulso.

Es curioso que ambos equipos tengan unos nùmeros muy parecidos. Ambos han ganado 13 encuentros, empatando 5 y cayendo en 10, encontràndose a tan solo una victoria del Valencia. Eso sì, el Levante triunfò en el duelo individual, ya que se impuso 3-0 en la primera vuelta, a lo que contestò recientemente el Màlaga con un 1-0 en el que quizà mereciò màs. Ojo con el goal-average, que a la postre puede resultar decisivo.

El colchòn respecto a sus perseguidores es bueno, aunque ninguno puede acomodarse. Mismamente el Màlaga, que aventaja en 4 puntos al Espanyol, visita Cornellà-El Prat este domingo, mientras que a la misma hora el Levante recibirà a Osasuna en el Ciutat de Valencia. Son, respectivamente, 5° contra 6° y 4° contra 7°, con cuatro puntos de diferencia que de ampliarse dejarìan el panorama muy complicado para osasunistas y periquitos, permitiendo a malacitanos y levantinistas mantener su brecha de seguridad y quièn sabe si incluso ampliarla respecto a At.Madrid, Athletic y Sevilla, algo màs descolgados pero con opciones aùn de pugnar por jugar la màxima competiciòn continental.

Queda mucho para ambos pero la base està ahì. Nadie tiene màs ilusiòn que ellos, ya que jamàs han alcanzado cotas tan altas y el sueño queda al alcance de sus manos. ¿Alguien dijo imposible?

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