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¡¡¡Ferro campeòn!!!

Los campeones del 82
Inicios de los años 80. La crisis econòmica azota con dureza Argentina, con la Guerra de las Malvinas en pleno apogeo. Maradona, Passarella, Bochini, Beto Alonso, Leopoldo Luque, Ramòn Dìaz… una plèyade de astros riega con su magia las canchas nacionales, donde la gente desahoga su descontento social con una amargura que deriva en demasiadas ocasiones en violencia. De entre toda la voràgine surge una nueva tendencia que marcarìa un cambio radical en el fùtbol patrio, encabezada por dos hombres y dos clubes pero una sola concepciòn. Hablamos del Ferro Carril Oeste de Griguol, protagonista de un hermoso ciclo que representa una de las historias màs bellas e inesperadas que dio jamàs el balompiè argentino.

En 1980 llega Carlos Timoteo Griguol desde Kimberley de Mar del Plata para hacerse con los mandos de un equipo que habìa regresado a la màxima categorìa apenas 2 años antes. Tras sacar campeòn por primera vez a Rosario Central en 1973 y probar suerte entrenando en Mèxico, Griguol llega a Caballito con las ideas muy claras: el momento econòmico es pèsimo, no hay plata para reforzarse, tiramos de las inferiores. Asì, a coste cero, Ferro subiò a los pibes, les enfundò la zamarra verde y los puso en Primera. Se nutrieron con sangre de su sangre, lo que a la larga acabò resultando un tremendo èxito.

Doble decepciòn
Tras finalizar 13° aquella campaña, nadie esperaba lo que acabarìa sucediendo en la siguiente. Aquel equipo de pibes y jugadores mediocres se transformò en un competitivo bloque de fèrrea defensa, despliegue solidario y un sentido de comuniòn en el que el equipo era la figura y nadie destacaba por encima del resto. Y no fue por falta de calidad de sus jugadores, sino por el arraigo de una idea comùn en la que todos iban a una sin contemplaciones.

2 de agosto de 1981. 32° jornada del Torneo Metropolitano. Boca Juniors y Ferro Carril Oeste, punteros y ùnicos con posibilidades de alzarse campeones, se juegan en la antepenùltima jornada en La Bombonera el todo por el todo. En los locales juegan los Maradona, Hugo Gatti, Brindisi o Ruggeri, mientras que en la visita se alinean los inexpertos ‘Beto’ Màrcico (un chico que fue ‘a probar’ a sus 20 primaveras y acabò quedàndose), Hèctor Cùper, Gerónimo Saccardi o Miguel Juàrez con el propòsito de saltar la banca.

No hubo caso. Tras un choque de ida y vuelta en el que Ferro fue mejor, Perotti anotò para los xeneizes el ùnico gol a los 80 de partido, con poco tiempo para reaccionar. Aùn le darìa tiempo a Ferro de pelear las dos jornadas siguientes, finalizando subcampeòn por apenas un punto. Por cierto, en ese momento descendiò San Lorenzo de Almagro, siendo la primera vez que alguno de los 5 grandes bajaba de categorìa.

El sinsabor era evidente, pero casi sin tiempo para lamentos llegò el torneo Nacional con un formato renovado que dividìa a los clubes en 4 grupos. Ferro ganò el suyo con solvencia por delante de River, superando posteriormente en cuartos de final a Gimnasia de Jujuy por un doble 1-0. Ya en semifinales batieron a su rival clàsico, Vèlez Sarsfield, en Liniers por 1-2, igualando 1-1 en la vuelta. Ferro estaba en la final, en la que se enfrentarìa a un River al que ya habìa vencido las dos veces que se enfrentaron en la fase de grupos.

Sin embargo River se llevò por la mìnima el primer envite en el Monumental, llegando con un ligero favoritismo gracias a su escueta ventaja al duelo definitivo. Con màs de 22.000 personas colmando el Estadio Arquitecto Ricardo Etcheverri, la hinchada Verdolaga se preparaba para la que esperaban fuera una tarde històrica. Delante suya los Fillol, Tarantini, Passarella, Kempes y Ramòn Dìaz dirigidos por el legendario Alfredo Di Stèfano, acabaron imponièndose gracias a un tanto del ‘Matador’. Por segunda vez en apenas unos meses, se esfumò el sueño.

Redenciòn a lo grande Entramos en Entramos en 1982. Pese al gran papel reciente del plantel, pocos piensan que Ferro pueda aspirar de nuevo a lo màximo. Se creìa que el año anterior habìan tocado techo, pero estaban muy equivocados. Con las bases bien establecidas de un equpo que ya llevaba un tiempo jugando juntos y se habìan acostumbrado a pelear por los campeonatos, la meta no podìa ser otra que coronarse de una vez.

La AFA, en otra muestra màs de su gran desorganizaciòn y extrañas decisiones (obvio, ya la conducìa Julio Grondona), invirtiò el orden de los torneos, llamàndose el primero de 1982 ‘Campeonato Nacional’, que se disputò sin interrupciones mientras el paìs se encontraba inmerso en la Guerra de las Malvinas y tocò a su fin una vez iniciado ya el Mundial en España de ese año.

En lo futbolìstico River tenìa a sus jugadores en huelga mientras Boca sufrìa graves problemas financieros (ambos pronto tendrìan que vender a sus mejores figuras), lo que unido a la concentraciòn premundialista de Menotti lastrò a los grandes clubes nacionales. Ferro, cuyo plantel se distinguìa por su empaque sin grandes jugadores que destacasen, iba a sacar ventaja de todo ello.

Primero, arrasarìa en su grupo, ganando 13 de los 16 encuentros y empatando los 3 restantes. River, Independiente, Boca y Vèlez no superarìan el corte, quedando allanado aùn màs en camino. En cuartos se superò a Independiente de Rivadavia 0-1, igualàndose sin goles en la vuelta. Ya en semis golearon por 4-0 al Talleres que dirigìa Angel Labruna, con el que firmaron luego un 4-4 en Còrdoba en el que fue el mayor espectàculo del torneo. En el horizonte esperaba Quilmes, que dejò en la cuneta a Uniòn y al Estudiantes de Bilardo. Esta vez sì, no podìan fallar el tiro.

El 20 de Junio firmaron las tablas en cancha de Quilmes, un envite sin goles que dejaba las espadas en todo lo alto. La revancha, con el Ricardo Etcheverri màs convencido que nunca de la victoria de los suyos, sucediò una semana màs tarde. A los 24 minutos, Juàrez baja un balòn colgado y lo cabecea a la red para abrir el marcador. Era su 22° gol en el campeonato. Ya en la segunda mitad, Rocchia sentenciaba a los 53’ al rematar un centro de Màrcico tras una jugada embarullada en el àrea.



Por fin, Ferro se proclamaba campeòn del fùtbol argentino, con una alineaciòn que sus hinchas mencionan de carrerilla: Bacigalup en el arco; defensores R.Gómez; H.Cúper, J.D.Rocchia, Garré; en la media C.A.Arregui, G.Saccardi, A.Cañete; en las bandas Crocco y el ‘Beto’ Márcico con Juárez en punta. Para la historia quedaron las palabras del maestro Griguol: "esto es la consecuencia de un plan serio y responsable. Cuando terminó el Nacional 81 pensé que íbamos a estar en el 82 otra vez peleando el título y no me equivoqué. Si mantuvimos el mismo trabajo, la misma gente y la misma dedicación, no podíamos otra cosa que mejorar".

Con la resaca gloriosa de aquellos pagos, el Metropolitano supuso un descanso para todos. El equipo finalizò en mitad de la tabla, lejos del Estudiantes campeòn al tener la cabeza pensando màs en los retos que estaban por llegar (Copa Libertadores) que en el presente. Durante el primer semestre de 1983 alternaron la participaciòn en la Copa Libertadores con el Nacional, donde el propio Estudiantes, que a la postre revalidarìa su corona, serìa su verdugo en octavos (global 3-2).

Otra vez en el Metropolitano se peleò de nuevo por el tìtulo hasta la fecha definitiva. Ferro, que necesitaba de una combinaciòn de resultados que no se dio, acabò tercero a dos puntos del campeòn Independiente. Una semana antes, Racing Club habìa firmado su descenso a la ‘B’, del que River se salvò poco antes. Para el recuerdo quedaron partidos inolvidables como el 4-0 a Boca (ya sin Maradona). El equipo habìa demostrado seguir a un gran nivel, pero lo mejor estaba por llegar...

Un campeòn incuestionable
El dìa que Ferro derrotò a Quilmes muchos pusieron en solfa la verdadera categorìa del club de Caballito. “Lo ganaron ante cuadros chicos” o “ni River ni Boca contaban con sus estrellas”, incluso “ya se estaba jugando el Mundial” tuvieron que soportan jugadores e hinchas verdolagas. Pero ante lo que iba a suceder en esta ocasiòn no cabrìa justificaciòn y todos tendrìan que plegarse ante la indiscutible grandeza de los dirigidos por Griguol. Ya sin Juan Rocchia, Claudio Crocco, el goleador Juàrez ni el mìtico Gerónimo Saccardi pero reforzados con los pibes Marchesini, Noremberg y Fantaguzzi (una vez màs desde sus propias inferiores) confirmaron que su fòrmula de entremezclar veteranos y noveles funcionaba de maravilla. “A los jugadores que no tienen talento hay una sola manera de respaldarlos: haciéndoles sentir la confianza de la mecanización. Nuestras razones eran orden, respeto, disciplina”. Palabra de Griguol.

Para el Nacional de 1984 la AFA enrevesò aùn màs si cabìa el sistema del torneo, en el que 32 clubes se dividìan en 8 grupos, de los que saldrìan octavos de final en adelante. Ferro, encuadrado con Instituto, Platense y Altos Hornos Zapla, lo supera como puntero al vencer tres y empatar los tres restantes. Ya en octavos, Ferro se deshizo de Huracàn tras una disputadìsima eliminatoria a doble partido en la que ambos vencieron por la mìnima sus encuentros en casa, definièndose la llave por penales, donde los Verdolagas doblegaron al Globito por 6-7.

En cuartos lograron la proeza de echar al vigente campeòn, Independiente, tras derrotarlo 0-1 en La Doble Visera. Meses despuès, ese mismo cuadro de los Bochini, Burruchaga y compañìa obtendrìa su sèptima Copa Libertadores, rècord que aùn no igualò ninguna otra instituciòn sudamericana. La semifinal serìa ante Talleres de Còrdoba, que llegaba con ganas de revancha tras lo sucedido 2 años antes. Sin embargo, Ferro volviò a imponerse con un global de 2-1. En la final les esperaba River Plate, que ya les derrotò en el 81.

En el Millonario ya no estaban Kempes ni tampoco Di Stèfano, pero brillaban los Pumpido, ‘Beto’ Alonso y un joven Enzo Francescoli. En el Monumental pocos apostaban por Ferro salvo ellos mismos. Resultado final: River 0 Ferro 3, con goles de Cañete, Noremberg y Márcico. La parcialidad local en silencio, los de Caballito festejando a falta de la culminaciòn en casa, donde un tempranero testarazo de Cañete los proclamarìa campeones por segunda (y ùltima) vez en su historia, relato que los protagonistas de este video le contaràn mejor que yo:



Al finalizar el campeonato, el maestro Griguol brindò nuevamente unas palabras para la historia que recogiò la prestigiosa El Gràfico “Ferro es el campeòn Nacional, pero eso no significa que seamos la verdad del fùtbol ni que yo tenga la fòrmula màgica. No es el momento de pontificar, no es mi estilo. Tuve la suerte de caer en un club que dejò trabajar al tècnico y eso me permitiò reordenar mis ideas, tirar mi librito y empezar a escribir otro.” Chapeau.

Durante unos pocos años màs Ferro siguiò a buen nivel, peleando algùn que otro campeonato e incluso rozando las semifinales de la Copa Libertadores en 1985. El Maestro Griguol permaneciò en el club hasta 1993, con un lapso de una temporada en River (87-88). Ya nunca volvieron a ser los mismos. Tanto es asì que desde hace tiempo pelean en la ‘B’, donde deambulan por mitad de la tabla, lejos del ascenso pero afortunadamente tambièn de la zona peligrosa. Ojalà no tardemos mucho en volver a verlos en la èlite peleando por reverdecer viejos laureles. Hasta entonces, ¡aguante Ferro!

5 comentarios:

Maxi dijo...

Que lindo recordar esos Años Gloriosos de Ferro y que raro se hace verlo tan mal desde lo futbolistico hace ya varios Años. Ya que cuando descendio de primera al año siguiente tmb descenderia a 3ra Division. Espero pronto volver a leer historias como estas, ya sea de equipos Argentinos, Sudamericanos o Europeos como el Foggia de Italia, El Pescara si no recuerdo mal? Cremonese tmb? Saludo chicos.

cityground dijo...

Gran artículo sobre Ferro, espero vuelva pronto a 1ª.

Los sistemas de liga argentinos de los 80 era de locos, cada año diferente.

Garrincha dijo...

@Maxi
Echa un vistazo a semanas anteriores, igual hay algunas historias nuestras por el estilo que te gustan. Y mientras podamos, seguiremos contándolas habitualmente.

@Cityground
Yo también espero que regresen pronto, así como Quilmes o Platense.
Los sistemas de ascenso y descenso llevan siendo una locura allá mucho tiempo, ojalá un día alcancen la normalidad.

Saludos!

Apuestas dijo...

Que buen blog dedicado a uno de los grandes los felicito.
Saludos Ander

Apuestas deportivas

fabian apuestas deportivas dijo...

todo tiempo pasado fue mejor jejeje, pero es bueno recordar esos años gloriosos del futbol