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Sensaciones y fracasos tras el primer tercio del Brasileirão

Bernard, un nombre a seguir muy de cerca
Trece jornadas desde que el 19 de Mayo comenzase a rodar el balón en el Brasileirão han sido suficientes para hacernos una idea aproximada de lo que puede ser el campeonato brasileño este año, un maravilloso torneo que siempre sorprende por su inestimable imprevisibilidad e implica a una docena de equipos de inicio que pueden pelear por todo. ¿Existe alguna liga que pueda presumir de ello a lo largo y ancho del mundo? Pocos podían albergar esperanzas en un Atlético Mineiro acostumbrado a sufrir, así como muchos son los que se sorprenden por la actualidad de Palmeiras y Santos. Las constantes idas y venidas de jugadores, las fulgurantes apariciones, las últimas etapas de la Copa Libertadores y la Copa de Brasil así como la intervención de la seleçao en los Juegos Olímpicos dibujan un panorama cuya hoja de ruta varía cada temporada para deleite de aquellos que disfrutamos con los mil detalles del maravilloso fútbol brasileño. 

Si un equipo ha destacado con total merecimiento hasta ahora ha sido Atlético Mineiro, uno de los grandes más golpeados los últimos años, habituado a recibir burlas del destino y de sus rivales. Esta vez parece que el karma les está dando un respiro, permitiendo al equipo que dirige Cuca soñar con un trofeo que se les resiste desde 1971. Una buena versión de Ronaldinho, el gran momento de Danilinho, la recuperación de un Jô Alves imponente, la gran labor defensiva coronada por una portería que tanto Giovanni como Víctor han alternado con idéntica sobriedad y sobre todos ellos Bernard, el liviano mediapunta Bernard, que pese a sus 164 centímetros y 60 kilos manda como nadie sobre el césped con un juego hegemónico repleto de recursos, gestos técnicos y detalles que marcan el ritmo de sus compañeros. 

Exhibiciones de fútbol y convencimiento como la remontada ante Figueirense (caían 3-1 pero vencieron 3-4), la sencillez con la que pasaron por encima de Santos o Internacional y el empaque demostrado en su visita ayer a Fluminense demuestran que su momento no es casual. Al nivel actual son clarísimos aspirantes a campeón, y a unas malas a obtener boleto para la próxima Libertadores salvo inesperado descalabro. Claro, que en Brasil nunca se sabe, no hay más que repasar la historia de los últimos años con desplomes asombrosos de equipos que parecían más que favoritos. Por lo pronto, el próximo domingo visitan Rio de nuevo para batirse con Flamengo en lo que supondrá el regreso de Ronaldinho a la que fue su casa los dos últimos años. Entre el morbo por el retorno y el momento de ambos contendientes, el partido promete mucho. 

Pero ojo, no solo del mágico Galo vive el Brasileirão. El solidísimo aunque poco espectacular Vasco da Gama y el intermitente pero brillante Fluminense destacan como los conjuntos aspirantes a destronar al líder mineiro. Vasco, que se acaba de desprender de Diego Souza (ya en el Al-Ittihad de Arabia Saudí), se mantiene a tan solo dos puntos de la punta tras igualar sin goles en su visita a Internacional. No divierten ni apasionan, pero vencen gracias al gran bloque conformado por Cristóvão, donde destacan el acierto goleador de Alecsandro (goleador en solitario del campeonato), el peso en los partidos de un Juninho Pernambucano que vive una segunda juventud y la gran zaga comandada por Dedé y el temple de Fernando Prass bajo palos. Será un placer enorme disfrutar del duelo entre ellos y At.Mineiro dentro de un par de semanas. 

Como decíamos, ahí anda también Fluminense, al que un par de pinchazos seguidos han descolgado ligeramente hasta una distancia de 6 puntos respecto a la punta. Pero no se puede analizar al Fluzão sin recordar la multitud de bajas que han sufrido los últimos meses, con ausencias constantes de puntales tan significativos como Deco, Wellington Nem y Thiago Neves, unas bajas que les impidieron progresar en Libertadores pero que han llegado a tiempo para pelear por un título que ya conquistaron en 2010. Precisamente ayer se enfrentaron al Galo en el Engenhão, en un partido precioso que inexplicablemente finalizó sin goles, por lo que si bien no pudieron recortad distancias con la cabeza sí que demostraron el potencial que atesoran. Eso sí, a Fred aún no se le pasó el enfado por un tanto legal que le anularon en los instantes finales… 

Tras el trío que encabeza el torneo llega una batería de clásicos cargados de argumentos para tenerles en cuenta como posibles ‘outsiders’. Un Grêmio con un mediocampo de otra época (Gilberto Silva-Elano-Zé Roberto) y los goles de Marcelo Moreno apunta alto, sumándose a ellos un Cruzeiro renacido gracias al acierto goleador de Borges e Internacional, que posee una plantilla descomunal a la que se acaba de sumar Forlán y que de no ser por la gran cantidad de bajas que posee estaría peleando mucho más arriba. 

Una vez superados los problemas de Luis Fabiano con la ley y ya regresado Rogerio Ceni tras su lesión de rodilla, São Paulo vuelve a mirar hacia arriba con optimismo, como bien sabe un Flamengo al que ayer golearon irremisiblemente. Tras ellos aparece Botafogo, una constante caja de sorpresas capaz de vencer al rival más lustroso para ser humillado después por el colista. Con Seedorf cada vez más integrado (falta el charrúa Lodeiro, en los JJOO) y un centro del campo en el que Andrezinho y Cidinho aportan los goles que antes hacían los ya ex Abreu, Maicosuel y G.Herrera, la Estrella Solitaria tiene ante sí la obligación de superar sus últimos tropiezos para pelear por entrar en el G4. El objetivo dependerá en gran parte del talentoso Elkeson, cuya explosión definitiva aún esperan en el Fogão.


En el ecuador de la tabla encontramos a la buena Ponte Preta junto a las dos instituciones con más seguidores del país. Corinthians sigue feliz tras el histórico triunfo en la Copa Libertadores, habiendo enlazado una buena serie de resultados que los ha sacado del pozo. Igualados con ellos pero en una dinámica absolutamente negativa está Flamengo, inmerso en mil problemas tanto institucionales como deportivos. La llegada de Dorival Júnior no ha despertado entusiasmo entre jugadores ni torcida tras la pésima imagen ante la Portuguesa y ayer ante São Paulo (derrotados por 4-1). La mala salida de Ronaldinho hizo daño, la defensa es un coladero, ni Leo Moura ni el chileno González están ofreciendo las garantías necesarias en sus respectivas parcelas defensivas, Botinelli no es el que era, Vagner Love yerra mucho más de lo que convierte en gol y apenas un veterano como Renato Abreu ofrece un buen rendimiento. La esperanza Rubro-Negra recae en los jovencísimos Adryan y Mattheus Andrade, futuras estrellas que deberán cuidarse de no caer en la vorágine de un equipo a la deriva. 

Los divertidos Coritiba y Sport Recife más Náutico y Portuguesa aparecen antes que un Santos cuya victoria el fin de semana ha sacado del descenso. Las marchas del goleador Borges (Cruzeiro) así como de Elano (Grêmio) junto a la convocatoria de Neymar y Ganso para los Juegos Olímpicos (aunque el mediapunta está más fuera que dentro del Peixe) dejan a los santistas en una posición muy delicada, mostrándose como un equipo absolutamente irreconocible respecto a la formación que eran hace apenas unos meses. Por ahí anda también el Palmeiras de Luiz Felipe Scolari, cuya reciente alegría en la Copa de Brasil no solapa las penurias del día a día liguero para un plantel de escaso potencial que deberá entonarse pronto si no quiere pasar problemas. Bahía, Atlético Goianense y Figueirense (donde juega Abreu) son los acompañantes del Verdão en una zona de descenso que promete ser tan caliente como en años anteriores. 

El espectáculo del Brasileirão continuará el próximo sábado con cuatro partidos de entre los que destacan el Palmeiras-Internacional y especialmente el morboso Flamengo-At.Mineiro, mientras el domingo el choque más prometedor será el Vasco da Gama-Corinthians, con cuentas pendientes entre ambos ya que el Gigante da Colina no olvidó aún el trofeo perdido a manos del Timão. No se lo pierdan, ya que como siempre, merecerá la pena.

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