.

.

Dinamo, Hajduk, la pelota y los hinchas

Bad Blue Boys & Torcida juntos. Lo nunca visto.
La de hoy es una historia cuanto menos extraña que envuelve a los dos cuadros principales de Croacia: Dinamo Zagreb y Hajduk Split. Los primeros dominan desde hace años el campeonato nacional con puño de hierro, dejando apenas las migajas para sus rivales (es decir, alguna que otra edición de la Copa). Absoluto aglutinador de triunfos y talentos, los capitalinos se han dejado ver por la Champions varias veces los últimos años, si bien no han gozado del mismo éxito en Europa que dentro de sus fronteras. De ahí salió Luka Modric dirección White Hart Lane así como se espera lo acabe haciendo cuando su maduración lo indique la joven perla Alen Halilovic. Hasta ahí todo normal.

Lo raro ha sucedido estos días. La federación croata, tomando el famoso ejemplo de la AFA argentina, ha aplicado una nueva ley gubernamental por que los hinchas de los equipos visitantes no podrán asistir a los encuentros de su equipo fuera de casa salvo que sean socios y presenten su documento de identidad, decidiendo posteriormente los clubes si permiten el acceso de cada  seguidor en particular. La medida ha cabreado a las dos mayores aficiones del país, los Bad Blue Boys (Dinamo) y la Torcida (Hajduk), famosos por el odio que se profesan y nunca se han preocupado en ocultar. Sin embargo ante la "indefensión" en la que consideran encontrarse ante la federación se han unido estos días no solo para marchar conjuntamente, sino incluso hasta llegar al punto que los BBB consiguieron entradas para Torcida de cara al duelo que los enfrentó el pasado domingo en la pugna por el liderato que mantiene el Dinamo con un punto de ventaja (y un partido menos) tras el 2-2 acontecido.

Curiosamente ayer miércoles volvieron a enfrentarse en la ida de los cuartos de final de Copa. De hecho, ambas hinchadas boicotearon el encuentro a su manera. Los hinchas del Hajduk marchándose del estadio tras apenas 15 minutos de juego. Los del Dinamo protestando a su manera por la habitual brutalidad policial contra ellos. Y sobre el césped el fútbol, el que sigue pese a todo pero sufre en sus carnes los intereses de quien quiere comercializar un sentimiento pero también de quienes se baten en absurdas batallas no se sabe bien defendiendo qué ni a quién. Ya lo decía Maradona: "la pelota no se mancha".

A todo esto el duelo tuvo un desarrollo inesperado. Lejos de la igualdad reinante en el campeonato liguero, el Dinamo fue tan superior en el primer tiempo que su victoria al descanso por uno a cero les enojó más a ellos por las ocasiones desperdiciadas que a sus rivales por la derrota parcial. Lejos de arreglar el desaguisado, el Hajduk salió tan mal tras el paso por vestuarios que en pocos minutos la cuenta goleadora de su rival aumentó tanto que el choque finalizó con un sonrojante 5-0, una manita que supone la mayor paliza entre ambos desde la independencia de Croacia hace ya dos décadas.

                         

Parece que en lo deportivo el dominio del Dinamo va para largo. Ojalá sea mucho más corto el terror que rodea al fútbol en aquel país, ya sea por los incidentes de los ultras, las locuras de los presidentes de los clubes (Mamic, el del Dinamo es un caso especial) o el Estado. ¿No sería más lógico olvidar todas esas estupideces para devolver al fútbol el espacio que familias, amigos e hinchas normales en general demandan? Quizá no les (nos) iría tan mal.

3 comentarios:

Cristina dijo...

Muy interesante tu blog, entraré más a menudo. Te invito a pasarte por el mío. Saludos!

camisetas de futbol dijo...

Muy contentos de participar en su sitio
Quiero saber más de fútbol
Puede realizar varias cuota un poco más?
jajaja ~ ~ ~ ~ ~ ~

Jose A. Salar Pascual dijo...

futbolcroacia.blogspot.com.es