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La insoportable levedad del tiempo


2014 toca a su fin y no puedo más que echar la vista atrás para recapitular otro fascinante año en lo futbolístico. Hubo un Mundial precioso (pese al fracaso de mi selección), una Champions dominada por los grandes madriñeños resuelta en una dramática final, el desvirgamiento de San Lorenzo en la Copa Libertadores, una nueva Champions africana para el ES Sétif tras un cuarto de siglo de sequía argelina o la sorprendente victoria en Asia del recién nacido Western Sidney Wanderers... y aún quedan eventos importantes por resolver como la final de la Sudamericana, el último acto del campeonato argentino con el mano a mano entre Racing y River o el Mundial de Clubes, despidiéndonos con lo mismo con lo que abriremos el siguiente año: la Premier League rebosante de partidos navideños.

Han sido doce meses maravillosos. No obstante, daré un paso más hacia atrás preso de la melancolía. ¿Por qué? Porque sea periodista o hincha he aprendido que los buenos momentos que viven los colores que uno siente en su corazón hay que disfrutarlos al máximo. Da igual el nivel en que juegue tu equipo o la entidad del mismo ya que nunca sabes cuando volverás a disfrutar de algo igual. Ejemplos los hay a millares cada curso: Southampton, Genoa, Augsburg o Málaga son quizá los más famosos, si bien no los únicos.

Precisamente el cuadro malacitano vive un renacer inesperado tras las convulsiones de los últimos años. Llegó el jeque prometiendo grandeza pero se quedó a mitad de camino. Eso sí, parece mentira que tan solo en 2013, sí, el año pasado (aunque hace dos temporadas) el Málaga estuvo a escasos segundos de alcanzar las semifinales de la Copa de Europa con Isco, Joaquín, Toulalan, Willy Caballero o Demichelis en sus filas. Ahora un equipo del que apenas quedan Weligton, Santa Cruz y Camacho como caras reconocibles pelea junto a un grupo de excepcionales jóvenes por soñar de nuevo sin más armas que el descaro y el talento, una jugada que les mantiene séptimos en la exigente Liga Española, pero a tan solo un punto de Europa y a cinco del 4º lugar. Ilusionarse con objetivos ambiciosos sería lo normal, pero conociendo la historia del club de mi tierra ante todo espero certificar pronto la permanencia. Luego bienvenido sea lo que deba llegar.

Si Europa es un carrusel cambiante cada año Sudamérica no se queda atrás. De hecho los mayores vuelcos suelen vivirse allí. Hoy hace exactamente un año y un día acababa de descender a Serie B Fluminense junto a Vasco da Gama. Por su parte Botafogo regresaba a Libertadores casi dos décadas después. Luego el Fluzão se ganaría el retorno en los despachos, condenando a la Portuguesa al descenso. Vasco puede decir que el camino por el desierto ha tocado felizmente a su fin, pero para el Fogo 2014 ha sido una constante decepción. Se retiró Seedorf, se marcharon a diversos equipos chinos Hyuri, Rafael Marques y Elías, Lodeiro a Corinthians, Dória al O.Marsella, la directiva apartó a jugadores importantes como Edílson, Bolívar o Emerson Sheik y lo que comenzó como un excepcional retorno a la gran competición continental finalizó como un desesperante descenso.

Genuino es también el momento de Racing Club. La Academia finalizó 18ª el Torneo Final tras una pésima performance colectiva, con apenas 4 victorias en 19 encuentros y a 20 puntos de distancia del River campeón. Aquello sucedió a finales de Mayo. Ahora en Diciembre, la llegada de Cocca, algunos cambios en el plantel (regresos de Centurión y sobre todo Diego Milito) y una ola de positivismo y normalidad llevaron a pensar que el equipo podía hacer algo interesante en el Torneo Transición. No quizá pelear por salir campeones, pero sí sentar las bases para ello en un futuro próximo. La sorpresa para todos ha sido la excelente respuesta de un conjunto que está a un solo partido de acabar con 13 años de desgracias, ante su público y contra un rival accesible. Lo que suceda luego si se concreta será un misterio pues el mercado del fútbol tiende a desmontar a los mejores conjuntos sudamericanos para llevarlos a Europa, México o el emergente mercado asiático, da igual la grandeza del club o la exigencia de la Libertadores y la locura de la liga de 30 que se viene en Argentina.

Quizá Racing el domingo sea campeón, quizá Botafogo no tarde demasiado en regresar a la élite y el Málaga acabe alcanzando Europa. Sea como fuere, la experiencia demuestra que los buenos momentos hay que disfrutarlos, porque incluso el barcelonista sufre hoy pese al equipazo que tiene por no funcionar como con Guardiola, y el madridista sufría hasta Mayo por doce años sin la ansiada Décima, o el hasta hace poco intratable Manchester United pasa un año fuera de Europa luchando con Van Gaal por recuperar su senda de grandeza. Disfruten, es solo fútbol, a saber lo que dura la alegría.

3 comentarios:

Jose dijo...

Creo que por muchos años que pasen nunca vamos a olvidar lo vivido en 2013 con el Málaga. Sabor agridulce, sin duda, por la noche maldita de Dortmund pero siempre estaremos orgullosos de haber podido vivir esas hazañas conquistando Europa con nuestro Málaga.

Saludos.

Domingo dijo...

Y tanto, mucha pena por aquello pero mayor es el orgullo por la excelente campaña que realizó el equipo pese a las adversidades.

Un saludo.

QuuicoM dijo...

Creo que al Malaga el jeque le ha servido para algo, para ganar en descaro y darse cuenta de que es posible optar a algo mas. Una vez probadas las mieles del exito siempre se desea repetir. Y eso, incluso sin dinero, no se olvida.