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Refaelov alcanza el cielo con un gol de ensueño

¿Cómo se dirá héroe en belga?
¿Quién de los que está leyendo este artículo no ha soñado alguna vez con marcar el gol decisivo de su equipo en una final? Un tanto de esos maravillosos, imparable, prácticamente en la última jugada del encuentro, para que la culminación sea irrevocable y el gol culmine en una fiesta en la que la alegría se desborda. Da igual que sea de cabeza, de tacón, de penalti, con el culo, de rebote, de falta o de chilena, que sea justo o no. Eso sí, da mayor gusto ante el eterno rival.

Pues eso mismo logró ayer el israelí Lior Refaelov en la final de la copa belga que reunía a dos clubes con una rivalidad enconada (desgraciadamente tanto antes como después del choque hubo incidentes) que pasan por un excelente momento, especialmente el Brujas. El escenario como cada edición del torneo copero fue el Estadio Rey Balduino, enfrentando a los flamencos con el Anderlecht, gran dominador nacional los últimos años. 

Sin embargo esta temporada parece que será distinto. El Anderlecht realizó una Champions maravillosa en un grupo complicadísimo, aunque luego decepcionó en Europa League. En el campeonato nacional escoltan (junto al Gante) a su rival de ayer a cuatro puntos. Pero la campaña del Brujas es aún mejor. Líderes ligueros, su participación en la segunda competición continental está siendo espléndida, toda vez que acaban de clasificarse a cuartos de final, a donde hacía años que no llegaba ningún club belga. Ayer, además, tenían la ocasión de comenzar a cimentar un ilusionante triplete que rompería con una década a la sombra de su adversario de la capital.

De vuelta a la final, una fantástica volea de Tom De Sutter adelantó al Brujas tras sólo 12 minutos de juego. Aunque el choque fue muy igualado el Anderlecht no fue capaz de igualar el marcador hasta el minuto 89, cuando Mitrović anotó ajustado al poste un tanto que parecía conducir a la prórroga. Pero cuando los hinchas de unos festejaban su nueva ocasión mientras los otros lamentaban su destino, un balón cayó del cielo hasta cruzarse en la trayectoria de Refaelov. Éste le pegó con el alma, logrando un gol tan bello como perfecto que les llevó al éxtasis.



La copa belga es la undécima que conquista el Club Brujas (no la ganaba desde 2007), liderando el palmarés del torneo por delante de Anderlecht (9 conquistas) y Standard de Lieja (6 títulos).

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