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Épica desigual

La mayoría de los campeonatos internacionales más importantes (a excepción de los de Argentina y Brasil) están tocando a su fin o acaban de hacerlo estos días tanto en Europa como en Latinoamérica. Las clasificaciones para la Copa del Mundo 2018, para la Eurocopa 2016 o el inicio de la Copa América 2015 están a la vuelta de la esquina, por lo que el mes de mayo se ha caracterizado por multiplicar los campeones por doquier, ya fuera de ligas o copas. De lo muchísimo acaecido durante un divertido e intenso fin de semana nos quedamos con dos momentos, uno a cada lado del charco.

Ayer en el Estadio Nacional de Jamor (en las inmediaciones de Lisboa) se decidía la Taça de Portugal entre dos clubes destinados a cerrar con una alegría su buena temporada. De un lado estaba el Sporting lisboeta de Marco Silva, bajo cuyo mando finalizaron terceros en liga y disputaron una muy buena Champions, competición en la que si superan la previa volverán a disfrutar la próxima campaña. Frente a ellos el Sporting de Braga, un clásico contemporáneo entre la nobleza lusa al que se le resistía el torneo desde 1966. Entrenados por Sergio Conceiçao, tanto él como Marco Silva buscaban su primer título importante en sus incipientes carreras.

El duelo comenzó muy de cara para los Bracarenses, puesto que Cédric cometió un penalti que le costó la expulsión y supuso el 1-0 (Éder). Pocos minutos más tarde, Rafa Silva lograba el segundo tanto para los de Braga, dejando muy cuesta arriba la final para los capitalinos. A contracorriente desde entonces, a los Leões no les quedaba otra que volcarse, ya sin nada que perder. De hecho no bajar los brazos pese al transcurso del tiempo les dio su recompensa cuando en el minuto 84 Slimani aprovechó un desbarajuste en la zaga rival para recudir distancias. Ya en el descuento, Fredy Montero igualaba al castigar un terrible error de la zaga rival. Así se fueron a la prórroga, donde Rui Patricio sufrió calambres pero aguantó el tipo para salvar a los suyos y llegar a los penaltis. Ahí, el cancerbero acalambrado de los lisboetas fue el gran artífice del triunfo del Sporting Clube Portugal, que conquista su 16ª Taça de Portugal, primer trofeo de la entidad desde 2007.


Horas más tarde, en México, se disputaría el segundo partido de la final nacional. Todo parecía bastante definido tras el contundente 5-0 que encajó Santos Laguna a Querétaro. Pero la vuelta tuvo mucho sabor. Heridos en su orgullo, los hombres de Vucetich salieron a por todas en busca del imposible. Así, un penalti transformado por Osuna abría la lata pronto, a los 10 de juego. Diez minutos más tarde Corona cabeceaba un tiro de esquina para dar alas a los suyos, que empezaron a creérselo de verdad cuando un jugadón de Sepúlveda significó el 3-0 pocos minutos antes del descanso. 

Cinco goles eran demasiados para un equipo dañado, pero dos goles en medio tiempo, en casa, con el orgullo restablecido ante un rival lleno de dudas, era posible. Más aún cuando bajo la manga hay un as como Ronaldinho, que entró a la hora de juego para llevar en volandas a los suyos. Anímicamente lo logró, e incluso convirtió un tanto anulado con polémica.



Querétaro siguió apretando, pero parece que ni la fortuna estuvo de su lado ni la épica, agotada en el primer tiempo (y también en Jamor) se agotó en el peor momento. Los Gallos Blancos tendrán que esperar otra oportunidad para ganar su primer título. En cambio, Santos festejó su 5ª corona, aliviados y felices pese a la goleada encajada.

1 comentario:

SAMUEL BOCANEGRA DELGADO dijo...

Muy buena redacción, yo opino que el campeonato de brasil también tiene mucha acogida eh y lo eh comprobado en mi blog: http://informaciondepartidos.blogspot.com. Yo llevo ya muchos años dedicado al desarrollo web y blogs y todo sobre fútbol y en las publicaciones que tengo sobre el campeonato brasileño, tengo muchas visitas y eso indica que si tiene importancia.