Debacles en Escocia y Serbia
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| El LASK arrasó a un Celtic irreconocible. |
La última ronda clasificatoria para las tres competiciones europeas nos ha dejado una cantidad de traspiés inesperados. Por la entidad de los damnificados, por la forma en que se han producido y por lo que implica no solo individualmente para esos clubes, sino para el conjunto de sus propias ligas. En este sentido, del mismo modo que hoy celebramos que el Inter d'Escaldes se haya convertido en el primer representante en la historia del fútbol andorrano que vaya a disputar la liguilla de la Conference (también lo ha logrado el Lincoln Red Imps gibraltareño, en la que será su segunda participación), es inevitable no echar un vistazo con tristeza a los grandes clubes de Escocia y Serbia. Dos países con campeones de Europa, de la Recopa y con finalistas en todos los grandes torneos continentales, con hinchadas apasionadas y un legado enorme a lo largo de décadas que actualmente se tambalea debido a su dura realidad: una mediocridad difícil de dejar atrás.
El primer guarrazo trastazo sonado de estos días lo protagonizó el Celtic. Los Bhoys ganaron cómodamente 3-0 en Parkhead, un colchón más que suficiente para afrontar el choque de vuelta. La guinda la puso McGregor, cuyo gol a los 21' de juego aumentó a cuatro la ventaja global de los escoceses. Eliminatoria resuelta. O eso parecía. A la media hora Usor empató el partido para el LASK, aprovechando un clamoroso error defensivo, una diana que probablemente quedaría en mera anécdota. Tras el paso por vestuarios, el tanto desde la frontal del área de Ljubicic a los pocos instantes de la reanudación reducía la ventaja escocesa a dos goles. Difícil, pero lejos de ser una quimera. Los austríacos se vinieron arriba, anotando el 3-1 a la hora de juego por medio de Adeniran, con un disparo colocado al palo largo. Martin O'Neill reaccionó con hasta 5 sustituciones en los siguientes 15 minutos, algo que pareció frenar la hemorragia, pues el tiempo transcurría con los católicos conservando su mínima ventaja. Pero tantas eran las ganas del LASK de lograr la gesta que su insistencia tuvo premio en el descuento, cuando Flecker igualó la eliminatoria con el 4-1 que llevaba el choque a la prórroga. En el tiempo extra Adeniran enchufó un chut raso desde unos 25 metros que se coló en la meta escocesa, desatando la locura en el Raiffeisen Arena de Linz. El propio atacante estadounidense rozó el hattrick, pero falló un penalti en el 115 que no tuvo consecuencias, pues el 5-1 definitivo ya no se movería, confirmando la gesta de unos a la par que el desastre de los Hoops.
¿Pensáis que al resto de escoceses les fue bien? Pasemos lista: el Hearts, que rozó la liga hace unos meses, cayó eliminado consecutivamente en previas de Champions y de Europa League. Tan solo pudo alcanzar los penaltis ante el Rapid de Viena, superándoles desde el punto de castigo para lograr el mínimo consuelo de jugar Conference. Por el camino sumaron cuatro derrotas y dos empates. Tras el Celtic, son los que han salido "mejor parados", ya que el resto ha sido una lágrima. El Rangers, que había vencido por la mínima en Ibrox al Jablonec, cayó por el mismo resultado en la vuelta. Los checos se acabaron imponiendo en los penaltis, dejando a los protestantes fuera de Europa este curso. El Motherwell tuvo la mala suerte de cruzarse con el Freiburg, subcampeón de UEL, que les derrotó 1-3 en Escocia y 4-1 ayer en la selva negra. Por último, el Hibernian obtuvo un esperanzador empate 0-0 de su excursión a Bélgica. En el duelo decisivo, el Gent se adelantó, pero los Hibs voltearon el marcador. Vencían hasta el minuto 84, en que su rival empató, antes de asestarle en el descuento un 2-3 que les apeó del sueño europeo.
El balance es pésimo, con el Celtic cayendo vergonzosamente a Europa League y el Hearts obteniendo el consuelo mínimo de la Conference tras un verano terrible. Peor incluso ha sido lo de los serbios. Ni Vojvodina ni Železničar pasaron del mes de julio. Los primeros cayeron primero ante Ferencváros (global 5-2) camino a la Europa League, para hacer lo propio posteriormente ante el Ajax cuando aspiraban a la Conference (global 8-2). En cuanto al Železničar, el Sporting de Braga les despachó con un cómodo 5-0 en la segunda previa de Conference.
¿Qué sucedió con los grandes? El último superviviente fue el Partizan, que alcanzó la última previa de Conference, en la que se cruzó con el Getafe. Como ya sabemos, el conjunto azulón es un duro hueso de roer. En el sur de Madrid, los de Bordalás llegaron a quedarse con un jugador menos, pero aún así pudieron sobreponerse para vencer 3-1. Sin embargo, sobre el papel no era un marcador irreversible. En Belgrado, los crno-beli marcaron primero por medio de Jeh. A los 70' Enes Ünal restableció las tablas, pero un nuevo gol de Erik Kojzek acercó al Partizan a la prórroga. El tanto necesario nunca llegó, muriendo en la orilla las esperanzas de los blanquinegros.
Y vamos a acabar con la traca final. El Estrella Roja se marcó un Celtic en toda regla. Tras decepcionar en la penúltima ronda previa de Champions, donde les eliminó el Hapoel Be'er Sheva equipo de un país sionista, que conllevó la dimisión de Dejan Stankovic, encararon al Viktoria Plzeň en la capital serbia. Ahí, el 3-0 dejó a las claras la diferencia entre ambos conjuntos. El trámite en Chequia se complicó cuando Adu puso en franquía al Viktoria, pero Ivanic empató en seguida, por si acaso. Sin más modificaciones en el marcador se llegó al descanso con 1-1. Empero, el segundo acto pasaría a la historia de ambos clubes. En los primeros compases, Adu gozó de un penalti que detuvo Matheus. Poco después, una disputa en la banda acabó con una estúpida roja para Bukari, que dejaba al Estrella Roja con uno menos. En apenas diez minutos desde entonces, el Viktoria marcó dos goles más, obra de Visinsky (de pena máxima) y una rara genialidad de Hrosovsky.
Con casi media hora de juego por delante, los serbios aguantaron como buenamente pudieron el chaparrón local. Los checos inclinaron el campo, sin suerte ni acierto para lograr ese ansiado tanto que al menos les diera la ocasión de ir a la prórroga. Hasta que en un córner en el 90+2 llegó un tercer penalti (!), en esta ocasión cometido sobre su portero, que había subido a rematar el saque de esquina. Kabongo lo transformó, para algarabía de todos aquellos que estaban en la cancha (a excepción de jugadores, técnicos e hinchas visitantes, claro). El desenlace llegaría en los 30 minutos adicionales, con un testarazo de Krcik que significaría la mágica e improbable clasificación del Viktoria Plzeň a la fase final de la Europa League, relegando al Estrella Roja al castigo de la Conference.
Justo el año en que Escocia regresaba a un Mundial tras casi tres décadas de ausencia, sus clubes han ofrecido un desempeño paupérrimo. La selección serbia no acudió a la gran cita del verano, pero la actuación de sus equipos no invita al optimismo a corto plazo. Es la triste realidad de dos naciones increíblemente futboleras, que nos han regalado magníficos momentos en el pasado, pero cuyo futuro no parece ahora mismo demasiado halagüeño. Ojalá la 27/28 logren ofrecer una mejor cara, y al menos los Hearts, Celtic y Estrella Roja lleven a cabo un papel digno en una campaña que apenas está comenzando.


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