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Finales de ensueño... y no tanto

Menos de dos semanas nos quedan para acabar un 2018 que como resumimos recientemente ha deparado muchas emociones, un nuevo regente mundial, caídas y estrellas emergentes. Pero la recta final del año aún tiene mucho por dejarnos, como el vencedor del Mundial de Clubes de EUA o las bellas jornadas navideñas que nos depararán la Premier League, la Premieship escocesa o la Serie A italiana.

4º título en la década para el Cervecero, rey del Perú
 Antes de todo ello, estos días hemos conocido a los campeones de México, Colombia, Perú y Ecuador, para concluir con los torneos latinoamericanos. En el altiplano Sporting Cristal pasó por encima de Alianza Lima, al que derrotó en la final por 1-4, cerciorándose con un decoroso 3-0 en casa que la 19ª estrella no se les escaparía a los Cerveceros. En Guayaquil no pudo Emelec con un correoso rival que se llevó un empate a uno del Capwell. Ya en Quito, LDUQ batió al Azul Eléctrico para hacerse con el título de monarca ecuatoriano. En Colombia se pudo desquitar Júnior del mal sabor que le dejó perder la Copa Sudamericana (ante Atlético Paranaense) en la tanda de penaltis. Había derrotado al DIM por 4-1 en la ida, pero en la definición los de Medellín rozaron la gesta con un insuficiente 3-1. Por último, cuando parecía que este año sí que Cruz Azul rompería su maldición liguera fue su habitual bestia negra la que hundió de nuevo sus esperanzas. Y eso que los Cementeros habían arrancado un teoricamente favorable 0-0 en cancha de las Águilas, pero ni por esas pudieron con un serio América que venció 0-2 (doblete de Edgar Álvarez) para prolongar ya a más de dos décadas la sequía de Cruz Azul.

Pero quizá la gran historia de esta recta final es la que está llevando a cabo un protagonista totalmente inesperado. A las puertas varias veces de disputar el Mundial de Clubes estos últimos años, finalmente accedió al mismo como campeón de los Emiratos Árabes Unidos, país anfitrión del torneo. Las sensaciones antes del debut no era las mejores, toda vez que cayeron goleados 3-5 por Al Wasl este mismo mes en la Copa del Presidente. Además comenzar en primera ronda no suele suponer el mejor augurio, menos aún cuando el Team Wellington, flamante campeón oceánico, te está batiendo 3-0 con teórica facilidad. Hasta que algo hizo click.

Antes del descanso de ese mismo encuentro un tanto de Shiotani daba esperanzas para el segundo tiempo. Las malas vibras dejaron espacio a un "¿por qué no?" que se reafirmó con el gol de Doumbia tras el paso por vestuarios. Con 40 minutos por disputarse, un 2-3 ya no sonaba tan complicado. Así, remando de a poco, el cuadro árabe halló el empate mediante Berg. Habría lugar una prórroga sin mayores sobresaltos que condujo a los penaltis, donde Al Ain completó la heroicidad eliminando a su adversario.

Mucho más inesperado fue su triunfo en cuartos de final. Por un lado por lo agerrido que es Espérance Tunisien, un equipo que peleó, remontó y exasperó a sus rivales en la Champions africana. Por otro, porque cabía esperar que no tuviera mayor recorrido un Al Ain que ejercía de perita en dulce. Pim, pam, pum, solemne 3-0 encajaron a un Espérance atónito que nunca fue rival para los hombres del croata Zoran Mamic.

Ya está, tras jugar los días 12 y 15 los dos primeros encuentros, el duelo de ayer día 18 debía agarrarles cansados, más aún tras mediar una prórroga. Delante estaría el flamante campeón sudamericano, un River Plate exultante tras derrotar a Boca en la accidentada final de la Copa Libertadores. Mucho más técnicos y supuestamente preparados, los argentinos se vieron sorprendidos tras un saque de esquina apenas iniciado el choque. Pronto Borré, en sendos ataques fulgurantes, daría la vuelta al resultado. La lógica imponía que el conjunto Millonario certificaría su victoria con algún tanto más en el que tenía que ser su calentamiento de cara a la final. Pero Al Ain reclamó un penalti, vio como le anulaban un gol, logró el empate y también se sobrepuso a una pena máxima concedida a River que desaprovechó el Pity Martínez. Con todo se esperaba de los argentinos que se impusieran en la prórroga, pero incluso ahí mantuvo la compostura el equipo emiratí. Los penaltis, lejos de castigar como suelen al más débil, lo hicieron con el más rácano, pues Al Ain avanzó a una histórica final en la que ya espera contrincante del duelo entre Kashima Antlers y Real Madrid, de pronóstico más incierto del que inicialmente cabría esperar.




El sábado sabremos si hemos de saludar a Al Ain Football Club como nuevo campeón mundial o no, aunque la admiración y el respeto del planeta fútbol lo tienen asegurado tras su recorrido de gestas. ¿Podrán culminar su excepcional torneo con uno de los resultados más inesperados de la historia de este deporte?

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